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lunes, junio 29, 2026

«Un humano colgado / 1964», de Salem Jubran

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Uno de los juguetes que apareció en el mercado israelí
fue el de un «árabe ahorcado».

¡Un cuerpo humano colgado
es el juguete más llamativo
la más dulce diversión expuesta 
para los niños en el mercado!
No, ya no quedan
se agotó hace días
no lo busquen, ¡dile a tu hijo
que hace días se agotó! 

Oh, espíritus de aquellos
muertos en los campos de concentración nazi –
el ahorcado
no es un judío en Berlín.
El ahorcado es un árabe
como yo, uno de mi pueblo
ahorcado ahora por tus hermanos,
¡ahorcado por los nazis camuflados
de Sión!

Espíritus de las víctimas
de los campos nazis –
¡Si sólo supieran!
¡Si sólo supieran!
















sábado, junio 27, 2026

«A un año de la muerte de la Dama Keai», de Zhidao Shei

Versión de Juan Carlos Villavicencio


Camino los senderos bajo la noche sin estrellas
y recuerdo el rescate de la Dama Keai
secuestrada por las sombras 
más allá del bosque y los jardines del palacio.

Afuera el sonido de la lluvia 
mientas el fuego acariciaba su piel
muy profundo en aquella noche un año atrás 
antes de saber que había partido sola
a buscar un árbol en el acantilado junto al mar.
Algunas velas rodean el espejo roto ante su tumba.

















lunes, junio 22, 2026

Entrevista a Rufino, de Catalina May + Nota de Revista Hoy



(1949-2026)


Sus dibujos de personajes negros que representaban a los agentes de la CNI, en plena dictadura, son ya un clásico y hoy se les puede encontrar en las librerías bajo el título de Civiles No Identificados. Aquí, el dibujante detrás de los «monos» comenta las campañas presidenciales y explica por qué el humor político, que en dictadura fue fundamental, hoy se ha vuelto elitista.

Es de Los Andes y se vino a Santiago a estudiar Publicidad en la Universidad Técnica del Estado. Comenzó trabajando como diseñador e ilustrador en la revista Ercilla, a principio de los años 70. El 76, Montenegro era el diagramador e ilustrador de la revista Hoy, cuando el director de la revista, Emilio Filippi, viajó por América en busca de fondos y volvió contando que todas las revistas que valían la pena tenían dibujantes y lamentándose por no tener la plata para hacerlo. Entonces, Montenegro le dijo que él podía ser el dibujante. «Pero yo a usted no le he visto nada», le dijo Filippi. Al día siguiente Montenegro le llevó tres de sus «monos», que al director le parecieron más o menos. Al día siguiente le llevó tres más, los que fueron publicados. Desde entonces, dice Montenegro, no ha parado. Hoy publica en la revista Ercilla.

¿Por qué firma como Rufino?
En esos tiempos estaba de moda hacer acrósticos con el nombre. Hervi es Hernán Vidal, Vicar es Víctor Arriagada y así. A mí eso no me gustaba y me puse el nombre de mi abuelo.

¿Por qué decidió publicar ahora este libro con sus trabajos durante la dictadura?
Un día me llamó Gilberto Villarroel –el editor– y me lo propuso. Yo les dije que si les parecía interesante probáramos. Ellos tuvieron un trabajo horroroso, porque hicieron la selección y yo nunca guardo originales, así que tuvieron que buscar recortes. Un trabajo de egipcios. El resultado me parece bien, pero tengo una distancia. Creo que esos monos, en su contexto, tenían un sentido, pero ahora sólo algunos se salvan: otros parecen medio inocentones.

Aunque es humor, no son precisamente chistes, es otro el tono.
Bueno, era una dictadura, entonces es humor, pero no tan directo. Fueron los primeros monos que aparecieron agarrando pa'l hueveo a la CNI, al gobierno, pero además es mi modo de enfrentar el humor.

¿Tuvo algún problema es esos años por sus «monos»?
Hubo comentarios de algunos ministros. La Mónica Madariaga dijo: «Bien simpático el jovencito Rufino». Era como para tomarse unas vacaciones eso (risas).

¿Quiénes son sus personajes hoy?
Todos, le hacen re fácil la vida a uno: hacen ellos mismos el chiste, uno sólo tiene que parar la oreja y dibujarlo. ¿O no te hai fijado en la campaña?

¿Le parece chistosa la campaña?
Yo la encuentro aburrida, pero creo que para la gente debe ser entretenida, porque por primera vez la Concertación está cercana a perder, nadie sabe quién va a ganar, pelea la DC contra la DC, RN contra la UDI. Es cosa de parar la oreja.

Ya, pero las campañas propiamente tales…
Siempre son lateras. Invadir las calles con las palometas y poner cuatro mil porquerías de esas en la plaza de Maipú, o sea… Creo que las elecciones ya no tienen la carga de otra época, no tienen la épica del plebiscito del SÍ y el NO, o de los primeros gobiernos de la Concerta.

¿Pero le parece que en las campañas se aprovecha el humor?
Lo manejan muy mal, no creo que haya muchos especialistas. Es como parejito.

La teleserie de Arrate se ha llevado hartos aplausos. ¿Qué le parece a usted?
Es inteligente, pero no encuentro que sea divertida.

¿Y los sketchs de MEO con el «científico» que le hace experimentos?
Son simpáticas las cuestiones, pero no encuentro algo que sobresalga de los demás y que sea realmente bueno. Encuentro parejo fome todo.

No se me ocurre qué es lo chistoso en la campaña de Frei, para preguntarle, o de Piñera.
(Risas) Es que ellos no son chistosos, a mí tampoco se me ocurre nada.

¿Qué rasgos característicos de cada candidato utiliza usted para dibujarlos?
Yo no hago caricatura en el sentido clásico, me baso más en los textos que en lo físico. Ocupo la complicidad del lector, en el sentido que ellos saben de quién y qué estoy hablando. Eso me ha servido desde los monos de la CNI hasta ahora. Por eso la gente que lee mis monos es gente que está enterada de lo que pasa.

¿Cómo ve el humor gráfico hoy?
Mal, porque hay muy pocos medios que acojan a los humoristas gráficos. Además, ideológicamente son todos muy parecidos, excepto La Nación. Pero si gana Piñera van a quedar todos parejitos.

¿Le interesa algún dibujante?
Hay muchos y muy buenos, pero están más bien en la publicidad, el cómic o internet. Me gusta Rodrigo Salinas, el Topo. La gente joven es buena técnicamente, pero en los textos los noto flojillos. Van más al chiste fácil.

¿Por qué será?
Porque ya a nadie le importa nada lo que pase en política, nadie se gasta mucho en pelear por nada, falta épica. En dictadura estábamos peleando contra alguien potente y uno se esforzaba. Pero ahora lo que importa es tener pega, comprarse el plasma, pagar la tarjeta de crédito. La realidad repercute en nuestro trabajo, entonces hoy al común de la gente le importa un pucho la política y así, nuestro trabajo se hace más elitista.

¿Qué temas le interesa plantear hoy?
Los líos de los profes, de los pingüinos, de la salud, las farmacias, los problemas de Andha Chile.*




en The Clinic, 20 de diciembre, 2009






* Nota DscnTxt: Asociación Nacional de Deudores Habitacionales.







HUMOR
Lo mejor de Rufino

Una de las más gratas noticias recibidas por HOY en estos diez años ocurrió recientemente: la nominación del jefe de su Departamento de Arte, Alejandro Montenegro, Rufino, como ganador del Premio 1987 de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, en mención caricaturas. Efectivamente, Rufino es pionero en el renacimiento del humorismo político en Chile. Lo atestiguan esos seres vestidos de negro y lentes oscuros que pueblan la página 1 de cada edición.

Esto es, según él, lo mejor suyo en diez años.

Edición extraordinaria, mayo de 1987








Hermano querido, el club de cacho te saluda.












sábado, junio 20, 2026

«La pequeña cabaña», de Cān Liáo Zǐ

Versión de Juan Carlos Villavicencio





Una cabaña lo contiene todo
Entonces ¿qué sentido tiene lo grande y lo pequeño?
¡Es preciosa, ermitaño!
Una bóveda vacía sin una partícula de polvo.





Pintura original: La cabaña techada de paja del sueño de un inmortal, de Yin Tang











lunes, junio 15, 2026

«Te llamo», de Tawfiq Zayyad

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Te llamo 
tomo tus manos y las sostengo con firmeza
beso la tierra bajo tus pies
sé que daría mi vida por ti.

Te ofrezco la luz de mis ojos,
el fuego de mi corazón:
porque esta tragedia que sufro
es sólo una mínima parte de tu dolor.

No me he guardado nada por mi patria
ni subestimado el poder de mis manos 
para enfrentar con coraje al invasor. 
Un huérfano dispuesto a morir.

Llevo sobre mis hombros la sangre de mi pueblo
me verás levantar mi bandera en alto
y proteger una montaña vestida con el verde de los olivos
que guarda las tumbas de mis antepasados.
Te llamo. No dejaré de llamarte.

















viernes, junio 12, 2026

«De su especie», de Anne Sexton

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




He salido, bruja poseída, 
a rondar por el aire negro, más valiente por la noche; 
soñando con el mal, cumplí con mi labor
sobre las casas corrientes, de luz en luz: 
una cosa solitaria, de doce dedos, fuera de juicio. 
Una mujer así no es una mujer, no del todo. 
He sido de su especie.

He encontrado las cálidas cuevas en el bosque, 
las llené de sartenes, tallados, estantes, 
armarios, sedas, innumerables bienes; 
preparé la cena para los gusanos y los elfos: 
quejándome, reordenando lo torcido. 
Una mujer así es incomprendida. 
He sido de su especie.

He viajado en tu carreta, cochero, 
agitando mis brazos desnudos a los pueblos que pasaban, 
aprendiendo las últimas rutas luminosas, sobreviviente 
donde tus llamas todavía muerden mi muslo
y mis costillas se parten donde tus ruedas giran. 
Una mujer así no se avergüenza de morir. 
He sido de su especie.



en To Bedlam and Part Way Back, 1960








Her Kind

I have gone out, a possessed witch, / haunting the black air, braver at night; / dreaming evil, I have done my hitch / over the plain houses, light by light: / lonely thing, twelve-fingered, out of mind. / A woman like that is not a woman, quite. / I have been her kind. // I have found the warm caves in the woods, / filled them with skillets, carvings, shelves, / closets, silks, innumerable goods; / fixed the suppers for the worms and the elves: / whining, rearranging the disaligned. / A woman like that is misunderstood. / I have been her kind. // I have ridden in your cart, driver, / waved my nude arms at villages going by, / learning the last bright routes, survivor / where your flames still bite my thigh / and my ribs crack where your wheels wind. / A woman like that is not ashamed to die. / I have been her kind.










lunes, junio 08, 2026

«El niño», de Marie Howe

Traducción de Juan Carlos Villavicencio



 
Mi hermano mayor camina por la vereda bajo la suburbana noche 
de verano: de polera blanca, blue jeans – camina hasta la cancha 
          al final de la calle.

Los chicos lo llamaban la Guarida de las Perchas, un terreno 
sin urbanizar, un hoyo cubierto por la maleza, con algunos muebles 
          viejos ahí tirados,

y unas perchas de metal tintineando en los árboles como campanillas 
al viento. Huye de casa porque nuestro padre quiere cortarle el pelo.

Y dentro de dos días, nuestro padre me va a convencer para ir a verlo 
—tú sabes dónde está— para decirle: Sin represalias. Lo prometió. 
          Un pequeño desfile de niños

en pijama me acompañará, con sus voces como las primeras ranas 
en primavera. Y mi hermano caminará a casa delante de nosotros, 
          y mi padre

le afeitará la cabeza pelada, y mi hermano no hablará con nadie 
por un mes, ni una palabra, ni nos pasará la leche, nada.

Lo que pasó en casa les hizo ver a mis hermanos cómo irse, cómo caminar 
por la vereda sin mirar atrás.

Yo era la niña. Lo que pasó me enseñó a seguirlo, quienquiera que fuese, 
llamándolo por su nombre una y otra vez.




en What the Living Do, Norton, 1998




Fotografía original de Brad Fowler








The Boy

My older brother is walking down the sidewalk into the suburban summer night: / white T-shirt, blue jeans—to the field at the end of the street. // Hangers Hideout the boys called it, an undeveloped plot, a pit overgrown / with weeds, some old furniture thrown down there, // and some metal hangers clinking in the trees like wind chimes. / He’s running away from home because our father wants to cut his hair. // And in two more days our father will convince me to go to him—you know / where he is—and talk to him: No reprisals. He promised. A small parade of kids // in feet pajamas will accompany me, their voices like the first peepers in spring. / And my brother will walk ahead of us home, and my father // will shave his head bald, and my brother will not speak to anyone the next / month, not a word, not pass the milk, nothing. // What happened in our house taught my brothers how to leave, how to walk / down a sidewalk without looking back. // I was the girl. What happened taught me to follow him, whoever he was, / calling and calling his name.
 












domingo, junio 07, 2026

«Bala perdida», de Mazen Maarouf

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Luego de cruzar el living,
la biblioteca,
el pasillo
y la foto que nos une
en un viaje a Nahr al-Kalb
y luego de pasar frente a la lavadora
y a mi madre (exhausta
a pesar de la lavadora),
una bala perdida 
se desvió levemente de su rumbo 
—por la fuerza 
de gravedad— 
para instalarse finalmente
en mi cabeza 
hasta matarte.






Fotografía original de Raphael Lucas
























jueves, junio 04, 2026

«La novia de Abel», de Denise Levertov

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




La mujer teme por el hombre, solitario
va a hacer su labor. Ningún espejo
anida en su bolsillo. Su rostro
se abre y cierra acorde a sus esperanzas.
Su sexo cuelga sin ocultarse
o se alza ante él
ciego y buscando.

Ella se considera
afortunada. Pero triste. Cuando sale
se mira al espejo, se recuerda
a sí misma. Piedras, carbón,
el silbido del agua sobre las ramas
ardiendo — su ser es
una cueva, hay huesos en el fuego de su hogar.



en The Sorrow Dance, 1967




Fotografía original de 1969, de autor desconocido.















Abel's Bride

Woman fears for man, he goes / out alone to his labors. No mirror / nests in his pocket. His face / opens and shuts with his hopes. / His sex hangs unhidden / or rises before him / blind and questing. / She thinks herself / lucky. But sad. When she goes out / she looks in the glass, she remembers / herself. Stones, coal, / the hiss of water upon the kindled / branches—her being / is a cave, there are bones at the hearth.















jueves, mayo 28, 2026

«El sendero en la oscuridad», de Ghassan Zaqtan

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Están gritando —
pero la noche es demasiado oscura para mirar
una mano apuntando al Sur

una tierra que se ha hundido en las sombras,
una procesión de mortajas blancas,
un sendero de alfombras azules para orar.

Padre, padre, ¡despierta a tus hijos!
¡Deja de asomarte a la ventana!
¡Líbrate de esa tristeza!

Mira —
por fin puedes caminar a través de
una tierra colmada de verano.

¡Despierta a tus hijos!
Déjalos volar a través de este sueño
mientras una pandereta marca las diez en punto

Luego observa
cómo nos escabullimos de nuestras cuevas en las colinas —
una manada de lobos hambrientos



















jueves, mayo 21, 2026

«Más cerca de ti 2», de Kim Hyesoon

Versión de Juan Carlos Villavicencio



 
Me sigo parando en puntillas. 
Pero sigo sin verte.

A veces cuando la espera se hace más larga 
no puedo evitar guardarte rencor.

Cirrus flotan a través del cielo oscuro. 
¿Qué canción tendré que cantar 
para que llegue a tus oídos?

Nunca nos conocimos, por lo que nunca nos separaremos. 
Pero no podemos tomarnos las manos, aunque nunca nos separemos.

Así que a medida que la espera se hace más larga
no puedo evitar guardarte todavía más rencor.




Sin datos editoriales




Fotografía original de Jung Melmel
















miércoles, mayo 20, 2026

«Una historia», de Salma Khadra Jayyusi

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Mi suegro se va a la cama
duerme con su esposa, se levanta,
se baña y reza a Dios en busca del Paraíso.

Esa es la ley de Dios y del Profeta:
un insaciable río de besos,
sueños con huríes como serpientes
retorciéndose entre sus muslos,
su idea de fiesta en la cama 
con una verga exhausta
labrando en su mujer, sembrando niños.

También mi marido adora a la pulga lasciva,
normalmente pueden encontrarlo
metiendo dinares en cajas
para comprar una segunda esposa.

En cuanto a mí llevo una cicatriz
en mi ceño de bucanera
mientras navego con el viento a todas partes,
esposa del exilio,
con mi pueblo muerto o moribundo,
con mis hijos lámparas en las ventanas
de mi casa sacudida por la tormenta.
¿Y mi país? Mi país 
es una luna de tristeza ausente
y el cadáver de mi madre
vaga por las colinas,
mientras congelado el viento vela su tumba.
















lunes, mayo 18, 2026

«Texto», de Samuel Beckett

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




Ven ven y cógeme mi hermosa huesuda de doble cama mi veloz conejita mi jovenzuela mi delgado juguetito vibrante de Kerry consuela mis días de rosas días de belleza semana roja de vergüenza loca en los labios de mi vergüenza en mi monte de venus porque la noticia más nueva la más ella de las noticias como ella es que estoy apestada de lujuria oh preferiría ser un gorrión para mi pájaro travieso de puño cerrado pájaro a pájaro y rama o una cueva de carbón con venas doradas para que el palito de mi amorcito me limpie con esmero y belleza con la escoba se fueron las sales aromáticas y el vino de flores de primavera se fueron y la lechuga mordisqueada mordisqueada y se fue ni el último día de belleza del tiempo rojo abrió su rosa y golpeó con su espina oh estoy hecha toda una mezcolanza o una ensalada variopinta por sí misma y soltera a la cama dijo ella no quiero pelotudeces en esta casa y de quién era yo la concha me gustaría saberlo de mi alegre cornudo trotamundos de Dublín y de quién era la potra la yegua la hembra pisando la línea como una gatita vienesa toma mi consejo y ponle un candado a tus calzas griegas antes de que yo sea rápida y viviendo con esperanza y contenta de compartir con mi delgado juguetito y crecer crecer hasta convertirme en la madre tierra de quien es la mendiga con su concha y el negocio del frente.



1932






Traducción dedicada a Lucas Margarit














Text
 
Come come and cull me bonny bony doublebed cony swiftly my springal and my thin Kerry twingle-twangler comfort my days of roses days of beauty week of redness with mad shame to my lips of shame to my shamehill for the newest news the shemost of shenews is I’m lust-belepered and unwell oh I’d rather be a sparrow for my puckfisted coxcomb bird to bird and branch or a coalcave with goldy veins for my wicked doty’s potystick trimly to besom gone the hartshorn and the cowslip wine gone and the lettuce nibbled up nibbled up and gone nor the last beauty day of the red time opened its rose and struck with its thorn oh I’m all of a gallimaufry or a salady salmafundi singly and single to bed she said I’ll have no toadspit about this house and whose quab was I I’d like to know that from my cheerfully cornuted Dublin landloper and whose foal hackney mare toeing the line like a Viennese Taubchen take my tip and clap a padlock on your Greek galligaskins before I’m quick and living in hope and glad to go snacks with my twingle-twangler and grow grow into the earth mother of whom clapdish and foreshop.











sábado, mayo 16, 2026

«Desde el tiempo más lejano», de Emperador Wu de Han

Traducción de Juan Carlos Villavicencio de la versión de Kenneth Rexroth






Majestuoso, desde el tiempo más lejano, 
el sol se levanta y se oculta. 
El tiempo pasa y los hombres no pueden detenerlo. 
Les sirven las cuatro estaciones, 
pero no les pertenecen. 
Los años fluyen como un río. 
Todo se desvanece ante mis ojos.




en One hundred more poems from the Chinese:
Love and the turning year, 1970












domingo, mayo 10, 2026

«Excepción», de Mourid Barghouti

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Han llegado todos:
río y tren
sonido y barcos
cartas y luz
los telegramas de consuelo
la invitación a cenar
la valija diplomática
la nave espacial
han llegado todos
todos salvo este paso mío
que no puedo dar en mi país.















sábado, mayo 09, 2026

«Paso de Tong», de Zhang Yanghao

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Montañas interminables, 
olas cargando ira — 
el camino al Paso de Tong 
serpentea entre las pendientes y los ríos.
Mirando al oeste hacia la capital 
se contrae mi corazón. 
Me lamento donde pasaron 
alguna vez los mil ejércitos 
de Qin y Han: diez mil palacios 
reducidos a polvo por nada.
Se alzan las dinastías, el pueblo sufre; 
caen las dinastías y muere el pueblo.
















martes, mayo 05, 2026

«Mapa para la escucha», de Chandra Livia Candiani

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Por eso, para escuchar
acerca al oído
la concha de la mano
que te transmita las líneas sonoras
del pasado, las suaves voces 
y las heladas,
y la audaz columna del futuro
hasta la lenta arena
del presente; entonces prefiere
el silencio que sigue a la nota
y la vuelve desconocida
y veloz para escapar
de todo camino familiar del significado.

Acerca a tu oído el vacío
fértil de la mano,
vacío con vacío.
Pliega los pensamientos
hasta recibirlos en pleno
pecho resonante
las palabras que brotan.

Para escuchar necesitas tener hambre
y también sed,
sed que sea una con el desierto,
hambre que sea pedazo de pan en el bolsillo
y migajas para atraer a las bandadas,
porque es volando donde llega el significado
y no deshaciendo el camino recorrido,
ya que el sendero,
incluso cuando es igual,
nunca es el mismo
que el de ida.

Por eso, abraza las palabras
como las golondrinas lo hacen con el cielo,
zambulléndose, abiertas al infinito,
al abismo del significado.


en La bambina pugile, 2014













Mappa per l’ascolto

Dunque, per ascoltare / avvicina all’orecchio / la conchiglia della mano / che ti trasmetta le linee sonore / del passato, le morbide voci / e quelle ghiacciate, / e la colonna audace del futuro, / fino alla sabbia lenta / del presente, allora prediligi / il silenzio che segue la nota / e la rende sconosciuta / e lesta nello sfuggire / ogni via domestica del senso. // Accosta all’orecchio il vuoto / fecondo della mano, / vuoto con vuoto. / Ripiega i pensieri / fino a riceverle in pieno / petto risonante / le parole in boccio. // Per ascoltare bisogna aver fame / e anche sete, / sete che sia tutt’uno col deserto, / fame che è pezzetto di pane in tasca / e briciole per chiamare i voli, / perché è in volo che arriva il senso / e non rifacendo il cammino a ritroso, / visto che il sentiero, / anche quando è il medesimo, / non è mai lo stesso / dell’andata. // Dunque, abbraccia le parole / come fanno le rondini col cielo, / tuffandosi, aperte all’infinito, / abisso del senso.









domingo, mayo 03, 2026

«Un día», de Khairi Mansour

Versión de Juan Carlos Villavicencio



 
¿De qué arco brotó este día
flecha de plata
que se hundió profunda en nuestras cinturas
que nos inclina hasta el atardecer
esperando que caiga la noche… desde el otro lado?
















jueves, abril 30, 2026

«violación», de Patti Smith

Traducción de Juan Carlos Villavicencio


Premio Princesa de Asturias 2026


mmm mmm las estrellas están afuera. no voy a olvidar nunca cómo 
olías esa noche. como queso cheddar derritiéndose 
bajo la luz fluorescente. como un pescado arcoíris de un día. 
qué pedazo. tengo que lamerme los labios. tengo que soñar sueño 
despierto. nube cerebral de torazina. lluvia lluvia cae sin
cesar.
cae sobre ella. allá está en el cerro. pálida como un ramillete. 
empapándose. espero que se le encojan las enaguas. 
bueno pequeña pastora vas a llegar al reino de los cielos. 
te ves tan limpia. la guardiana de cada pequeño cordero. 
bueno bip bip oveja me voy acercando. 
voy a espiar dentro del corsé de bo. acuéstate querida no 
seas pudorosa déjame meter la mano. ohhh es suave
está linda no ha sido usada. ohhh no llores. mojada 
¿qué está mojada? ah eso. je je. esa es sólo la lluvia 
corderita mía. no te retuerzas. déjame ponerme el 
condón. soy un lobo con piel de cordero troyano. ohhh sí está 
duro eso es bueno. no te pongas tensa. ábrete be-
bop. levanta ese culito tuyo. ummm ábrete más be-bop. 
vamos. ahora. nada. puede. detenerme. ohhh ahhh.
¿no es rico? mi melancólica be-bop.

Oh no llores. vamos levántate. bailemos sobre el prado. 
menéemos el esqueleto bailemos rock and roll. baja esas pequeñas
medias blancas. esos calcetincitos dejémonos llevar. vamos este 
es un concurso de baile. bajo las estrellas, seamos alicia sobre
el prado. 
vamos a bailar betty boop hoop 
vamos a birdland vamos a pasear 
vamos a rockear vamos a rolear 
vamos a bailar apretados vamos 
vamos a tirarle desodorante a la noche.




en Witt, Gotham Book Mart, 1973


















martes, abril 21, 2026

«Semillas volando», de Khaled Abdallah

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Una anciana, que ha vivido todas las estaciones,
vaga por la tierra recogiendo manzanilla.
 
Cada flor en su delantal es una estrella,
su delantal es el cielo. Cuando llega a casa,
 
las esparce para que se sequen como conchas en la playa –
para traer buena suerte, para susurrarnos el futuro.
 
Brilla su tatuaje al sol, resplandece una estrella
dentro de sus pendientes de oro, seca la manzanilla.
 
Su mano, cubierta de henna tatuada con los nombres de Dios,
hilaba la lana del rebaño, bordaba
 
los vestidos de boda, aún recoge las flores secas.
Pero a la siguiente estación, cuando el futuro se asomó,
 
los susurros quedaron en silencio. Fue enterrada con sus antepasados.
Y sin embargo, como por casualidad, arte de magia o por milagro
 
la manzanilla crece cada temporada detrás de casa.
Muchas semillas han volado lejos. Estas permanecen aquí.