sábado, noviembre 07, 2026

«El pez llora», de un poeta anónimo de las Seis Dinastías

Versión de Juan Carlos Villavicencio de la traducción de Kenneth Rexroth




El pez llora en el
fondo seco del río. Se arrepiente 
demasiado tarde de haber saltado
a las aguas poco profundas. Ahora
quiere volver y
advertirles a todos los demás.




en One hundred more poems from the Chinese:
Love and the turning year, 1970









Nota DscnTxt: Las Seis Dinastías (220-589 d.C.) fue un periodo de fragmentación política en China, sin embargo de un florecimiento literario y filosófico enorme.

 












viernes, noviembre 06, 2026

«Noticia, 20 de marzo de 2007», de Sergio Infante



(1947-2026)


Dice el periódico que se mueren los grandes ríos.
Ya agoniza el Yangtzé.
El Mekong, el Salweem, el Ganges,
el Indo, el Danubio, el de la Plata,
el Bravo, llamado también Grande,
el Nilo-Lago Victoria
y el Murria Darling
agonizan.

Se mueren de verdad,
y no habrá mar para el morir de esos ríos.
Omite, no obstante, la noticia
que el entierro de cada río
siempre precede a su muerte.
No se cierra la tumba de un río,
el lecho cuarteado, polvoriento,
señala el curso de esa muerte.

Se despoblarán las ciudades a las orillas de esa muerte.

Y, por inercia, en las escuelas, los niños
aprenderán de memoria que los antiguos
construían sus viviendas junto a las frescas riberas,

y de no contarse con el registro
de viejas imágenes (el chorro luminoso
que arrastra hasta un telón el espectro
de un caudal: la tromba recostada
que penetra y perpetua gana la calma
entre el verde del océano y la espuma),
habrá que explicar, a esos niños,
lo que era la desembocadura de un río
como quien explica la noción
de la nada, del vacío o del vértigo.
















 

jueves, noviembre 05, 2026

«Todo en todo», de Melissa Sauma





Pensar que todo está hecho de lo mismo:
de nosotros
que en el suelo que piso estarán disueltos 
los huesos de mis hijos
cuando yo no sea más que una frase escrita 
en lo que un día fuera parte de un bosque.

Que todo cuanto existe está formado 
de una misma materia en distintas proporciones 
y un pequeño ejercicio del azar es el que determina 
que la rosa sea rosa y el lince sea lince.

Que en cada átomo de mi ser está contenido 
el vacío contenido en los átomos de cualquier otra criatura
que es esa la sustancia que compartimos 
lo que nos separa y unifica.

Que en la tierra y el agua y el aire y el fuego 
está la bitácora del pasado y del futuro 
y todo lo que construimos es parte de algo que ya existe 
y seguirá existiendo cuando nos hayamos ido.

Que no nos vamos nunca 
que seguimos transitando el fluir de la vida 
como fósil, nevado, nube o río.



en Maneras de parar el mundo, Llamarada verde, 2021










 


miércoles, noviembre 04, 2026

«El día de mi muerte», de Pier Paolo Pasolini

Versión de Juan Carlos Villavicencio




En una ciudad, Trieste o Udine,
por una avenida de tilos,
cuando en primavera 
las hojas cambien de color,
caeré muerto
bajo el sol ardiente,
alto y rubio,
y cerraré los párpados
dejando el cielo a su esplendor.

Bajo un tilo tibio de verde
me hundiré en la oscuridad 
de mi muerte que dispersa
a los tilos y al sol.
Jóvenes hermosos
vendrán corriendo por esa luz
que acabo de perder,
saldrán volando de las escuelas
con sus rizos cayendo sobre la frente.

Yo seré joven todavía:
vestiré una camisa clara
y mis dulces cabellos lloverán
sobre el polvo amargo.
Aún estaré caliente,
y un niño corriendo por el tibio
asfalto de la avenida
posará su mano
sobre mi vientre de cristal.



en La religión de mi tiempo, 1961















Il giorno della mia morte

In una città, Trieste o Udine, / per un viale di tigli, / quando di primavera / le foglie mutano colore, / io cadrò morto / sotto il sole che arde, / biondo e alto, / e chiuderò le ciglia / lasciando il cielo al suo splendore. // Sotto un tiglio tiepido di verde, / cadrò nel nero / della mia morte che disperde / i tigli e il sole. / I bei giovinetti / correranno in quella luce / che ho appena perduto, / volando fuori dalle scuole, / coi ricci sulla fronte. // Io sarò ancora giovane, / con una camicia chiara, / e coi dolci capelli che piovono / sull'amara polvere. / Sarò ancora caldo, / e un fanciullo correndo per l'asfalto / tiepido del viale, / mi poserà una mano / sul grembo di cristallo.










martes, noviembre 03, 2026

«Concurso de pubis», de Rufino




 
Rhodope, Melite y Rhodoclea competían entre sí
     para ver cuál de las tres tenía la vulva más hermosa,
y me eligieron como juez. Y las tres diosas ilustres
     se levantaron desnudas, destilando su propio néctar.
Y de Rhodope brillaba entre sus muslos una preciosura
     como una rosa hendida por el fuerte Céfiro…
Y la de Rhodoclea era como un cristal, húmeda
     como una estatua recién tallada en el templo.
Pero yo, que bien sabía lo que padeció París por su fallo,
     al instante coroné a las tres como inmortales.














lunes, noviembre 02, 2026

«Las capas de la guerra», de Ibtisam Barakat

Versión de Juan Carlos Villavicencio




El miedo se posa inmóvil sobre nuestras baldosas,
como sobre una alfombra de agua.
Los juramentos de que habrá guerra, las noticias matinales
caen como rocas sobre nuestros días
y hacen subir el nivel del agua.

Entonces el miedo absorbe
nuestros pasos, nuestras camas, nuestra comida,
acerca una mano mojada
a nuestros libros en el estante.
Se bebe los versos, la tinta
lame las páginas hasta dejarlas en blanco
y se va.

Por la noche me quedo todavía queriendo robar
una hora de fantasía para mí misma,
suave, naranja, redonda como la luna
bajo la que una noche yo no dormiría
vistiendo las húmedas capas de la guerra.

Pero afuera
los sonidos de los disparos
se esparcen como granizo.

Y aquí adentro, sobre las baldosas,
los minutos manchados
son dientes que caen
de la que fuera una sonrisa.

















domingo, noviembre 01, 2026

«Vinimos a soñar», de Tochihuitzin Coyolchiuhqui




 
Así lo dejó dicho Tochihuitzin,
Así lo deja dicho Coyolchiuhqui:
      De pronto salimos del sueño,
      sólo vinimos a soñar,
      no es cierto, no es cierto,
      que vinimos a vivir sobre la tierra.
      Nuestro ser es
      como la hierba en primavera.
      Nuestro corazón hace nacer, 
      germinar flores de nuestra carne.
      Algunas se abren sus corolas,
      luego se terminan de secar.
Así lo deja dicho Tochihuitzin.

















sábado, octubre 31, 2026

«Mi poesía es débil», de Qin Fei





La luz del amanecer es tapada por el smog.
La señorita Qin se da vuelta en la cama, 
se quita el antifaz 
y frunce el ceño.

La tristeza de ayer no ha pasado.
Un absurdo amor que llegó de improviso, 
como un garrote en manos del dios del destino, 
le golpeó la cabeza con tal fuerza que de pronto ardía entera 
y cayó enferma, con las manos y los pies helados.

Con el mundo dándole vueltas, 
tosió durante una semana como una tísica.

Qué mujer tan detestable es Anna Karénina.
Y, sin embargo, se le metió en el cuerpo.

La señorita Qin sacude la cabeza 
y le grita a Anna, vestida a la moda victoriana:
Lárgate, mujer muerta.

La poesía, como una bruja vieja,
tira del pelo seco y amarillento de la señorita Qin.

«Sólo eres inteligente cuando escribes poesía» 
le dice con una sonrisa torcida el guapo y joven poeta.

Ella corre desnuda hasta el espejo 
y ve sus ojeras azuladas,
como una joven prostituta de la aldea Fenghuang, 
inexperta y agotada por el exceso.

«¿Qué quieres expresar?
¿Eso que escribes es poesía?
¿Hay imágenes en tu poesía?»
Un maestro sonríe.

Él 
la contempla.
El alma de ella se hace añicos en el suelo.

Quiero expresar todas las confusiones de una mujer.

Un hombre de talento una vez dijo: 
mi poesía es el llanto de un bebé.

La señorita Qin se defiende.

«¡Deja de arruinar la poesía!
¡Tienes que definirte con claridad! Imagen, concisión, ritmo.
Espero que prestes atención».

El maestro enciende otro puro 
y dice tranquilamente.

«Bueno, está bien.
Tal vez
yo sólo quiera encontrar un hombre 
escribiendo poemas».

La señorita Qin se deja caer en el sofá.

Yo no soy más que 
una mujer.









Desde el FIP Santiago / Festival Internacional de Poesía de Santiago













viernes, octubre 30, 2026

«Nocturno rosa», de Xavier Villaurrutia




Yo también hablo de la rosa.
Pero mi rosa no es la rosa fría
ni la de piel de niño,
ni la rosa que gira
tan lentamente que su movimiento
es una misteriosa forma de la quietud.

No es la rosa sedienta,
ni la sangrante llaga,
ni la rosa coronada de espinas,
ni la rosa de la resurrección.

No es la rosa de pétalos desnudos,
ni la rosa encerada,
ni la llama de seda,
ni tampoco la rosa llamarada.

No es la rosa veleta,
ni la úlcera secreta,
ni la rosa puntual que da la hora,
ni la brújula rosa marinera.

No, no es la rosa rosa
sino la rosa increada,
la sumergida rosa,
la nocturna,
la rosa inmaterial,
la rosa hueca.

Es la rosa del tacto en las tinieblas,
es la rosa que avanza enardecida,
la rosa de rosadas uñas,
la rosa yema de los dedos ávidos,
la rosa digital,
la rosa ciega.

Es la rosa moldura del oído,
la rosa oreja,
la espiral del ruido,
la rosa concha siempre abandonada
en la más alta espuma de la almohada.

Es la rosa encarnada de la boca,
la rosa que habla despierta
como si estuviera dormida.
Es la rosa entreabierta
de la que mana sombra,
la rosa entraña
que se pliega y expande
evocada, invocada, abocada,
es la rosa labial,
la rosa herida.

Es la rosa que abre los párpados,
la rosa vigilante, desvelada,
la rosa del insomnio desojada.

Es la rosa del humo,
la rosa de ceniza,
la negra rosa de carbón diamante
que silenciosa horada las tinieblas
y no ocupa lugar en el espacio.




en Nostalgia de la muerte, Ediciones Sur, 1938

















 

jueves, octubre 29, 2026

«Pasar el verano», de Irène Gayraud

Traducción de Pablo Fante




Julio. Desde inicios de junio esperamos 
la lluvia.
Es poco decir que no llega.
Recordamos una frase que describe 
la primera gota de lluvia contra el vidrio
como una piedrita
recordamos
el final de esa larga frase 
larga como salto de agua 
ese final muy simple que dice
«es la lluvia»
y nos parece de otro mundo.

Golpeteamos con los dedos 
nuestras frentes febriles
para encontrar en los cráneos el ruido de las recias gotas.
Llegamos a echar de menos el invierno.

El manzano al fondo del jardín 
suelta todo lo que puede
pierde sus manzanas aún verdes
sus hojas amarillas.
Es su último recurso.

Nosotros 
lo que perdemos 
es el mundo mismo.


Y el verano como un puño nos aplasta.


Cualquier ser que vemos
árbol
arroyo
reyezuelo
nos preguntamos 
si pasará el verano.




Publicado por Las Bacantes Editorial, 2026











Desde el FIP Santiago 2026 / Festival Internacional de Poesía de Santiago 2026  













Juillet. Depuis début juin on attend / la pluie. / C'est peu de dire qu'elle ne vient pas. / On se souvient d'une phrase qui décrit / la première goutte de pluie tapant au carreau / comme un caillou / on se souvient / de la fin de cette longue phrase / longue comme une chute d'eau / de cette fin toute simple qui dit / « c'est la pluie » / et cela nous semble d'un autre monde. // On tambourine avec nos doigts / sur nos fronts fiévreux / pour retrouver dans nos crânes le bruit des gouttes drues. / On se prend à regretter l'hiver. //  Le pommier au fond du jardin / largue tout ce qu'il peut / perd ses pommes encore vertes / ses feuilles jaunies. / C'est son dernier recours. // Nous / ce que nous perdons / c'est le monde lui-même. // Et l'été comme un poing nous écrase. // De tout être que l'on voit / arbre / ruisseau / roitelet / on se demande / s'il passera l'été.











miércoles, octubre 28, 2026

«El gallinero», de Diego Maquieira




 
Nos educaron para atrás padre
Bien preparados, sin imaginación
Y malos para la cama.
No nos quedó otra que sentar cabeza
Y ahora todas las cabezas
Ocupan un asiento, de cerdo.

Nos metieron mucho Concilio de Trento
Mucho catecismo litúrgico
Y muchas manos a la obra, la misma
Que en esos años
Repudiaba el orgasmo
Siendo que esta pasta
Era la única experiencia física
Que escapaba a la came.

Y tanto le debíamos a los Reyes Católicos
Que acabamos con la tradición
Y nos quedamos sin sueños.
Nos quedamos pegados
Pero bien constituidos;
Matrimonios bien constituidos
Familias bien constituidas.

Y así, entonces, nos hicimos grandes:
Aristocracia sin monarquía
Burguesía sin aristocracia
Clase media sin burguesía
Pobres sin clase media
Y pueblo sin revolución. 




en La Tirana, Edición Tempus Tacendi, 1983








Contribución indirecta, pero pase claro a DscnTxt de Carlos Cociña






desde el Festival Internacional de Poesía de Santiago

















martes, octubre 27, 2026

«Anne Rutledge», de Edgar Lee Masters

Traducción de Agustí Bartra




Desconocida e indigna soy yo, pero en mí surgen
los sones de una música inmortal:
«Sin rencor para nadie, con caridad para todos»,
el perdón de millones de hombres para millones,
la benéfica faz de una nación
brillante de justicia y de verdad.
Bajo esta hierba duerme Anne Rutledge.
Abraham Lincoln fue mi amado en vida,
me desposé con él, no por la unión
sino por la separación.
¡Florece eternamente, oh República,
en la ceniza de mi pecho!



en Antología de la poesía norteamericana, 1959












Anne Rutledge

Out of me unworthy and unknown / the vibrations of deathless music: / "With matice toward none, with charity for all." / Out of me the forgiveness of millions toward millions, / and the beneficent face of a nation / shining with justice and truth. / I am Atine Rutledge who sleep beneath these weeds, / beloved in life of Abraham Lincoln, / wedded to him, not through union, / but through separation. / Bloom forever, O Republic, / from the dust of my bosom!











lunes, octubre 26, 2026

«Somos muy cool», de Gwendolyn Brooks

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




                                                                         Los jugadores de pool.
                                                                         Siete en La Pala Dorada.

Somos muy cool. Dejamos
la escuela. Vagamos

hasta tarde. Le damos justo
donde queremos. Cantamos

puros pecados. Le echamos agua
al gin. Hacemos lo que

nos da la gana. Nos 
morimos pronto.



en The Bean Eaters, 1960













We real cool

The pool players. / Seven at The Golden Shovel. // We real cool. We / Left school. We // Lurk late. We / Strike straight. We // Sing sin. We / Thin gin. We // Jazz June. We / Die soon.










domingo, octubre 25, 2026

«Hasta que no lo sea», de Remi Kanazi

Traducción de Juan Carlos Villavicencio



 
la muerte se convierte en emocionantes
peajes, fotos, videos
tuiteando masacres
colapsando instagram 
corazones corriendo para romper

las 24 horas del show 
cada destello, astilla
y partícula de dolor
atrapados en torsos
y pómulos

mis seres queridos
quieren sentarse
por un minuto
a llorar en silencio

no hay palabras, no hay poesía
antes de Internet y
las emociones telefónicas
antes de las ideologías 
del blanco y negro

antes de una persona
que llamé mi amigo
defendiera las masacres 
antes de que las víctimas
fueran enterradas
antes de que las armas químicas
devastaran las entrañas

antes de que refugiado
significara abuela

sufrimiento 2.0
clics de teclado
como bombas que caen 
sin esfuerzo alguno

todos los daños colaterales
nunca son algo personal
la cantidad de mirones sube y baja
como en un parque de diversiones

la muerte se vuelve
emocionante
hasta que deja de serlo
hasta que llega el aburrimiento
y comienza la desensibilización
hasta que otra diversión surja 
en algún otro lugar
que cautive mucho más


















sábado, octubre 24, 2026

«A veces», de Wa Dao

Traducción de Sebastián Vargas




A veces, apenas abro los ojos
me veo a mí mismo como una valija lista para ser despachada
cabeza, torso y cuatro miembros
un bulto atado todo junto
bien robusto
hasta puedo ver el sello pegado encima de mi boca
y en él escrito con letras grandes:
Peso neto: 90 kilogramos.
Frágil, manejar con cuidado, este lado arriba.
Lugar de envío: desconocido.
Destinatario: desconocido.
Utilidad: desconocida.