lunes, septiembre 28, 2026

«Dr. Strangelove o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba». Carta de Peter George a Stanley Kubrick

Traducción de Manuel Manzano



                                                                                                                   De:   Peter George
                                                                                                25, St. Matthews Garden,
                                                                                                St. LEONARDS-on-SEA

                                                                                                27 de febrero, 1963

Querido Stanley,

Esa nota sigue a nuestra primera conversación telefónica de hoy. Espero que hablemos más tarde, pero he pensado que era mejor escribir la sustancia de lo que tendré que decirte después para que conserves la información de manera permanente (¡la palabra hablada es demasiado efímera!).

Después de que habláramos, he estado en el trabajo contactando a varios colegas anteriores, quienes a su vez han hecho ciertas preguntas con respecto al asunto que estábamos tratando. La fuente principal en la que me baso es una persona muy bien ubicada en el Departamento que se ha especializado exclusivamente en comunicaciones y en problemas relacionados con el movimiento de aeronaves a nivel global. Basándome en sus opiniones y en la de otro experto, opino que, de hecho, no existe una manera práctica de demostrar la incapacidad de retirar a los bombarderos más que mediante la introducción de un dispositivo como el CRM-114.

Esto no me sorprende del todo, ya que cuando escribí el libro este fue obviamente un problema con el que tuve que lidiar. En ese momento estaba en una unidad donde había varios oficiales de alto rango especialistas en comunicaciones, y recuerdo que aquellos días me metí en el tema de manera exhaustiva. La posición no ha cambiado.

No creo, por lo tanto, que sea posible demostrar la incapacidad para retirar los aviones más que a través de algún dispositivo mecánico. Y no creo que sea posible hacerlo mejor que postulando un CRM-114.

Por supuesto, no he dado ningún nombre. Sé que apreciarás la razón.

Saludos cordiales.

PS.    Quien haya escrito el guion se ha equivocado al traducir STRANGELOVE al alemán. La palabra me desconcertó tanto que ayer llamé a Christianna y tuvo la amabilidad de darme la versión correcta, que es MERKWÜRDIGICHLIEBE. ¡¡Dios mío, qué idioma!!



Mr. Stanley Kubrick, 
Apt. 12,
29, Palace Gate, W. 8.



Publicado por La Fuga Ediciones, 2019







 







domingo, septiembre 27, 2026

«Anáγke»,* de Louise Michel

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




¡Es una ley extraña la que rige tantas cosas!
Así como la savia sube con el aliento de la primavera,
como reaparecen las rosas en los días de verano,
así unos a otros todos los sucesos se van llamando.

Y vemos gravitar los mundos y los seres
en el negro infinito de esta inmensidad.
¿Han visto caer las hojas bajo las hayas?
Así todos somos arrastrados a la meta...




Nota DscnTxt: Necesidad, destino. 










Anáγke

C’est une étrange loi qui règle bien des choses! / Comme monte la sève au souffle du printemps, / Ainsi qu’aux jours d’été reparaissent les roses, / Ainsi vont s’appelant tous les événements. // Et l’on voit graviter les mondes et les êtres / Dans le noir infini de cette immensité. / Avez-vous vu tomber les feuilles sous les hêtres? / C’est ainsi vers le but qu’on est précipité —







sábado, septiembre 26, 2026

«Tierra adentro», de Zhu Zhu

Traducción de Miguel Ángel Petrecca




La noche es tan desolada que hacen falta 
las luces de una docena de pueblos para iluminar 
el mapa que tengo ante mis ojos. Aquí, 
la cocina está en silencio, el humo se levanta 
apenas como una forma de dignidad.
En el lecho reseco del río fluye la arena, 
como mil dialectos expresando 
monotonía y estancamiento.
Cuando agarro una esquina del mapa 
las grandes ciudades lejanas parecen 
globos que al aflojarse la mano
alrededor de la cuerda que los sostiene 
flotaran a la deriva hasta la orilla del mar.
Estos nombres antiguos que tengo delante 
piden que los reconozca, que admita 
que me pertenecen, que mucho antes 
de que naciera yo, en mi sangre circulaba ya 
su eco- llegan de una patria disipada, 
a través del ojo de aguja del ocaso, 
se esparcen todo alrededor, exigiendo 
que me convierta en un depósito, 
en una botella al mar lanzada al futuro. 



en Un país mental. 150 poemas chinos contemporáneos, 
Gog y Magog, 2023





Fotografía original de Fan Xi















viernes, septiembre 25, 2026

«Habla», de Paul Catafago

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




Habla por los niños
que han sido secuestrados
necesito que hables
                    Habla por los hombres & las mujeres
                   que han sido masacrados antes
               podrían decir lo que sea para que hables
Habla.
                     Habla por los pueblos asediados
Habla con tu voz, con las víctimas
                                    no por ellas;
Habla con la gente
Habla como el sol habla en la mañana;
Habla como hablan las olas del mar;
Habla como hablan las hojas de los árboles al viento.
Dile la verdad al poder.
                                                     No tengas miedo.
Escribe tus poemas en la arena
de la costa ocupada
& en el cielo que nos han robado.
                                                              Recuerda
                                                              Recuerda
                                                              Recuerda
Recuerda la forma en que la Tierra
recuerda
Por cada mentira que dice
el invasor,
di mil verdades
                                                   Da testimonio.
No flaquees
Estás cansado, lo sé,

pero
hay que continuar.
Habla Habla
Habla con la voz más alta
y clara que puedas tener..
                                       Habla con los 70.000 muertos.
                                       Habla con los 6 millones de muertos.
Habla en el Gueto de Varsovia
& habla en Gaza.
Habla en cada momento & en todo lugar.
Habla con las víctimas &
habla con los que sobrevivieron.
Aquí estamos.
No vamos a sucumbir.
                                              Nuestra existencia
                                            es nuestra Resistencia.
Habla
Habla
Habla.



































jueves, septiembre 24, 2026

«Polemistas», de Luis L. Antuñano (aka Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares)





Varios gauchos en la pulpería conversan sobre temas de escritura y de fonética. El santiagueño Albarracín no sabe leer ni escribir, pero supone que la palabra trara* no puede escribirse. Crisanto Cabrera, también analfabeto, sostiene que todo lo que se habla puede ser escrito. —Pago la copa para todos —le dice el santiagueño— si escribe trara. —Se la juego —contesta Cabrera; saca el cuchillo y con la punta traza unos garabatos en el piso de tierra. De atrás se asoma el viejo Álvarez, mira el suelo y sentencia: —Clarito, trara.



Luis L. Antuñano, Cincuenta años en Gorchs. Medio siglo en campos de Buenos Aires, Olavarría, 1911






en Cuentos breves y extraordinarios, 1955





* Trípode de hierro para la pava del mate. 



















miércoles, septiembre 23, 2026

«A Love Supreme (una plegaria)», de John Coltrane

Traducción de Reinhard Huaman Mori


Hoy a 100 años de su nacimiento


Haré todo lo que sea digno de Ti, Oh Señor.
Todo tiene que ver con eso.
Gracias, Dios.
Paz.
No hay otro.
Dios es. Es tan hermoso.
Gracias, Dios. Dios es todo.
Ayúdanos a superar nuestros miedos y debilidades.
Gracias, Dios.
En Ti todo es posible.
Lo sabemos. Dios nos hizo así.
Mantén los ojos en Dios.
Dios es. Él siempre fue. Él siempre será.
Sin importar que… Dios es.
Él es clemente y misericordioso.
Es más importante que te conozca.
Palabras, sonidos, sermones, hombres, recuerdos, pensamientos,
temores y emociones —tiempo— Todo está relacionado…
todo hecho de uno… todo hecho en uno.
Santificado sea Su nombre.
Ondas de pensamiento—ondas de calor—todas las vibraciones—
todos los caminos conducen a Dios. Gracias, Dios.
Su manera… es tan sublime… es gentil.
Es misericordiosa —gracias, Dios.
Un pensamiento puede producir millones de vibraciones
y todas regresan a Dios… Todo lo hace.
Gracias, Dios.
No temas… ten fe… gracias, Dios.
El universo contiene muchas maravillas. Dios es todo.
Su manera… es tan maravillosa.
Pensamientos—acciones—vibraciones, etc.
Todo regresa a Dios y Él lo purifica.
Él es clemente y misericordioso… Gracias, Dios.
Gloria a Dios. Dios vive.
Dios es.
Dios ama.
¿Soy aceptable ante sus ojos?
Todos somos uno en Su gracia.
El hecho de que existamos es reconocimiento
de Ti, oh Señor.
Gracias, Dios.
Dios lavará todas tus lágrimas…
Él siempre lo ha hecho…
Él siempre lo hará.
Búscalo cada día. De todas las maneras, busca a Dios cada día.
Entonemos todos los cantos hacia Dios
a quien toda alabanza es debida… Alabado sea Dios.
Ningún camino es fácil, pero todos ellos
vuelven a Dios.
Con todos compartimos a Dios.
Todo está con Dios
Todo está contigo.
Obedece al Señor.
Santificado sea.
Somos de una sola cosa… la voluntad de Dios…
Gracias, Dios…
Yo he visto a Dios —he visto lo impío—
nadie puede ser más grande —nadie puede compararse con Dios.
Gracias, Dios.
Él nos volverá a crear… Él siempre lo ha hecho y
siempre lo hará.
Es verdad —santificado sea Su nombre— gracias, Dios.
Dios respira a través de nosotros plenamente…
tan suave que apenas lo percibimos… empero,
es nuestro todo.
Gracias, Dios.
ELACIÓN—ELEGANCIA—EXALTACIÓN
Todo proviene de Dios.
Gracias a Ti, Dios.

                                        AMÉN




Diciembre, 1964






Fotografía original de Chuck Stewart


























martes, septiembre 22, 2026

«Poema Limo», de Natália Correia

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




De no ser ni dios ni animal
ni sosiego de la piedra
de basura reflejada
se hace el hombre poeta

si de algo si de alga
su origen le es incierto
si tan repentinamente breve
como un círculo en el agua
¿para qué sirve el hombre?



en El vino y la lira, 1966












Poema Limo

De não ser deus nem bicho / nem sossego de pedra / de refletido lixo / faz-se o homem poeta // se de algo se de alga / a origem lhe é incerta / se bruscamente breve / qual círculo na água / o homem para que serve?










lunes, septiembre 21, 2026

«Este teatro podría llamarse The Mutual Death», de Alphonse Allais

Sin datos del traductor




Como en todos los teatros, en el del señor Bigfun (gran empresario australiano) se representan dramas humanos y melodramas sobrehumanos. Pero hay un detalle que añade interés al espectáculo: las víctimas son verdaderas víctimas, y no transcurre una sola representación sin que haya al menos un crimen real o un suicidio de verdad.

Lo más extraño de esta extraña empresa es que, desde la apertura de su teatro, el señor Bigfun nunca tuvo inconvenientes para encontrar víctimas voluntarias. Al principio se trató de pobres diablos que, para dejar un dinero a su familia indigente, no dudaban en sacrificar sus vidas. Después vinieron los desesperados de ambos sexos; amantes infelices, muchachas abandonadas, todos desempeñaron una mala actuación en la puesta en escena de sus muertes.

Finalmente, llegó el turno del esnobismo y mucha gente, sin una profunda razón, se ofreció para el papel de víctima por el mero placer de impactar al público. Pronto aparecieron los apostadores y hoy no resulta extraño ver en los bares de Melbourne o de Sydney a unos borrachos haciendo apuestas en las que está en juego su muerte violenta, pero estética, en el escenario del querido Bigfun.

Pese a los enormes gastos (algunos de los macabros protagonistas cobran hasta un millón de libras), nuestro empresario ha amasado una fortuna considerable.

Cuando la víctima voluntaria posee algo de talento y, sobre todo, una bella voz, el precio de las entradas no tiene límites.




1899

















domingo, septiembre 20, 2026

«La vida es larga», de un poeta anónimo de la Dinastía Han

Versión de Juan Carlos Villavicencio de la traducción de Kenneth Rexroth



 
Brota brillante y verde la tierna hierba en el jardín,
húmeda de rocío antes de que el día cobre calor.
La primavera fértil derrama sus dones;
toda la naturaleza irradia una especie de gloria.
Una joven solitaria piensa con temor
en el otoño que se acerca y en el tiempo
de las flores marchitas y hojas de oro brillante que caen.
El Gran Río fluye sin cesar hacia el Este.
¿Quién ha logrado alguna vez
que vuelva a los Manantiales del Oeste?
Si, cuando eres joven y hermosa,
no aprovechas tus oportunidades,
al envejecer no tendrás nada
más que tristeza al mirar atrás.



en One hundred more poems from the Chinese:
Love and the turning year, 1970





















sábado, septiembre 19, 2026

«Poema 33», de José Ángel Cuevas






desde el Galpón 102 Ejército de Chile
llueve / hay humedad en el espacio negro /
pasan los clase por el patio viejo
cantan / cantan
se oyen los quejidos/ un baño de sangre corre
por mi boca.
Oh, ¿cómo está el mundo allá afuera/ las cosas
de la gente libre?
Desde el Galpón del Ejército de Chile
un fuerte olor a fierro y moho sale de las oficinas gastadas
un trato horroroso
sacan cadáveres, se los llevan
la muerte lo cubre todo.
En el viejo Galpón 102
Ejército de Chile




en Poemas de circunstancia, 
publicados en Diario de Poesía, nº 49, abril de 1999


















viernes, septiembre 18, 2026

«Cueca del dieciocho», de Winétt de Rokha




 
En añiles imponderables, cruzados de nubes, allá,
y en encajes de llanto sobre las montañas
se disuelve esta alegría colegiala de vientos, rostros y trigales.
 
El amarillo provincial y desteñido de los barrios
madura en abiertos y floridas banderolas o en damajuanas de respeto:
mi país ha echado el sombrero al aire,
y entre el poncho y el pecho, el puñal parece un pájaro,
un pañuelo y un requiebro.

Glorias que caben en un jarro de canto con yerba-buena.

Celebramos la infancia y los heroicos y apasionados cuarteles,
el Mar del Sur, que es la flor de la República.
 
Y un quitasol de señoras blancas suspira en el pasado.



en Suma y destino, Multitud, 1951
















jueves, septiembre 17, 2026

«En una noche sin estrellas», de Mosab Abu Toha

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




En una noche sin estrellas,
me doy vueltas sin dormir.
Tiembla la tierra y
me caigo de la cama.
Miro por mi ventana. La casa
del lado ya no
está en pie. Yace como una alfombra vieja
en el suelo de la tierra,
aplastada por misiles, pantuflas gordas
volando ya sin piernas.
Nunca supe si mis vecinos aún tenían ese tele pequeño,
si esa vieja pintura todavía colgaba en sus paredes,
si su gata aún tenía gatitos.























miércoles, septiembre 16, 2026

«Antígona furiosa», de Griselda Gambaro

Fragmento


(1928-2026)


CORIFEO: Seré inflexible.

ANTÍGONA: Lo sé.

CORIFEO: Nada modificará mi decisión.

ANTÍGONA: No intentaré cambiarla.

CORIFEO: Me alegro. Uno desea hijos sumisos que devuelvan al enemigo de su padre mal por mal y honren a los amigos.

ANTÍGONA: Es justo.

CORIFEO: La anarquía es el peor de los males. Quien transgrede la ley y pretende darme órdenes, no obtendrá mis elogios. Sólo confío en quienes obedecen.

ANTÍGONA: No osaría decir que tus palabras no son razonables. Sin embargo, también otro puede hablar con sensatez. Tu mirada intimida. Yo puedo oír lo que dice la gente. ¿No merece ella recompensa y no castigo?

CORIFEO: Esa mujer se te subió a la cabeza.

ANTÍGONA: Hablo con mi razón.

CORIFEO: Que tiene voz de hembra. No hay abrazos más fríos que los de una mujer perversa, indómita.

ANTÍGONA: ¿Perversa? Indómita.

CORIFEO: Como esa. Escupile en la cara y que busque un marido en los infiernos.

ANTÍGONA: Le escupiré. (Un silencio. Se lleva la mano a la cara) No me escupió, Creonte.

CORIFEO (sale de su carcasa y enfrenta a ANTÍGONA): Debieras estar orgullosa.

ANTÍGONA: ¿De qué?

CORIFEO: De que un mocito como Hemón pretenda dar lecciones a su padre, ¡el rey!

ANTÍGONA: Si soy joven, no atiendas a mi edad sino a mis actos. Del orgullo de Hemón, estoy orgullosa.

CORIFEO (se aparta hacia la mesa, ultrajado): ¡Juventud!

ANTINOO: Ahora pasa todo liso, pero ¡qué discusión! Se oía hasta en la esquina.

CORIFEO: Si levantó la voz, estaba justificado.

ANTINOO: Dijiste, ¡qué juventud!

CORIFEO: ¿Y qué? No me refería a Hemón. Habló por nosotros. Dijo lo que todos pensábamos.

ANTINOO (turbado): ¿Qué? (Se toca la cabeza)

CORIFEO: La condenaste injustamente.

ANTINOO: ¡Eso!

CORIFEO: ¿Qué abogados tuvo? ¿Qué jueces? ¿Quién estuvo a su lado?

ANTINOO: ¿Su padre?

CORIFEO: ¡No tiene!

ANTINOO: ¿Su madre? (Señal rápida de negación del CORIFEO) ¿Sus hermanos? (Idem) ¿Sus amigos? La agarró y decidió: a ésta la reviento.

CORIFEO: Y nosotros decimos: ¿Cómo? ¿Precisamente ella condenada? No toleró que su hermano, caído en combate, quedara sin sepultura. ¿No merece esto recompensa y no castigo?

ANTINOO (contento): ¡Eso decimos!

CORIFEO: De lo que decimos, Creonte se... (gesto)

ANTÍGONA: El clamor público nace siempre de palabras secretas. Quien cree que sólo él piensa o habla como ninguno es puro vacío adentro.

ANTINOO: ¡Habló muy bien Hemón!

CORIFEO: ¡También Creonte! Dijo: Sólo confío en quienes obedecen. No quebrantarán la ley.

ANTINOO (muy turbado): ¡Sólo uno debe hablar bien para que no tengamos indecisiones!

CORIFEO: Yo las resuelvo. (Majestuoso, avanza hacia la carcasa, pero se detiene a mitad de camino. Se vuelve hacia ANTÍGONA) La ciudad pertenece a quien la gobierna.

ANTÍGONA: Solo, podrías mandar bien en una tierra desierta.

CORIFEO: ¡Ahí está! La frase.

ANTINOO (muy turbado): ¡Sigo en lo mismo! ¿A quién pertenece la razón?

CORIFEO: Y se insultaron. Creonte lo llamó estúpido, ¡y Hemón le dijo que hablaba como un imberbe!

ANTINOO: ¿Al padre?

CORIFEO: ¡Al padre! ¡Jamás la desposarás viva!, dijo Creonte.

ANTINOO: ¡Bien!

CORIFEO: Morirá, pero no morirá sola, contestó Hemón.

ANTINOO: ¡Qué audacia!

CORIFEO: ¿Cuál? ¿Refutar palabras tontas?

ANTINOO: ¡No eran tontas!

CORIFEO (lo mira amenazador: Bruscamente sonríe): Puede ser... Mi defecto es conmoverme fácilmente.

ANTÍGONA: Creonte me mandó a llamar —yo, engendro aborrecido para que muriera en presencia de Hemón y bajo sus ojos.

CORIFEO: No lo consiguió. ¡Hemón no quiso!

ANTÍGONA: Sé que no quiso.

CORIFEO: ¡Ella no morirá en mi presencia —dijo Hemón— y tus ojos jamás me volverán a ver! (Se levanta) Con amigos complacientes podrás librarte a tus furores. ¡Jamás m e volverás a ver!

ANTINOO: ¡Sentate! ¡No me dejés solo!

CORIFEO: ¿Por qué? ¿De qué tenés miedo?

ANTINOO: ¡De nada! (Confidencial) Me atreví a decirle a Creonte que Hemón estaba muy desesperado. Cosa grave a su edad.

CORIFEO: ¿Y eso qué vale? ¿Qué arriesgaste? ¡Yo, yo le pedí por Ismena! ¿Cuál era su culpa? Haber escuchado a la loca. No tocó el cadáver.

ANTINOO: Creonte no es insensato.

CORIFEO: La perdonó.

ANTINOO: Sí, ¿y después?

CORIFEO: Después, ¿qué?

ANTINOO: La arreglaste. Qué muerte tendrá Antígona, preguntaste amablemente.

CORIFEO: Ya estaba decidido. ¿Qué podía cambiar? La ocultaré en una cueva cavada en la roca, con alimentos para un día.

ANTÍGONA: Hice mi último viaje.

CORIFEO: Allí, ella podrá invocar a la muerte, pidiéndole que no la toque.

ANTÍGONA: Que no me toque. ¡No me toqués, oh, muerte!

CORIFEO: O se dará cuenta, un poco tarde, cómo es superfluo irle con peticiones de vida.

ANTÍGONA: Y sin embargo, yo pido.

CORIFEO (tristemente): Superfluo, ¡pero gratis!

ANTÍGONA: Pedí por la luz del sol. Mis ojos, no saciados por la luz.

CORIFEO: ¡Amor, amor! ¡Qué desastre! Lo digo por Hemón. Vence el deseo, ¿y dónde quedan las leyes del mundo?

ANTINOO: Sí, sí, ¿pero qué tienen que ver las leyes con Antígona? La miro y…

CORIFEO: Avanza hacia el lecho donde todos tenemos que acostarnos.

ANTÍGONA: Hice mi último viaje. Decir «la última vez». (La voz se le deforma) Última vez. Saber... que más allá no hay luz, ninguna voz. La muerte, que duerme todo lo que respira, me arrastra hacia sus bordes. No conocí noche de bodas, cantos nupciales. Virgen voy. Mi desposorio será con la muerte.

CORIFEO: Te olvidás de las ventajas: te encaminás a las sombras con gloria, ensalzada.

ANTINOO: ¡Todo el mundo te aprueba!

CORIFEO: ¡Sin enfermedades, sin sufrimientos!

ANTINOO: ¡Sin achaques de vejez!

CORIFEO: Por propia voluntad, podría decirse, entre todos nosotros, descenderás libre y viva a la muerte. ¡No es tan trágico!

ANTÍGONA: Como Niobe, el destino va a dormirme bajo un manto de piedra.

CORIFEO: Pero Niobe era una diosa y de dioses nacida. Nosotros mortales y nacidos de mortales.

ANTINOO: ¡Es algo grandioso oírle decir que comparte el destino de los dioses!

(Ríen)

ANTÍGONA: ¡Se ríen de mí!

CORIFEO: ¡No, no!

(Ríen)

ANTÍGONA: ¿Por qué ultrajarme antes de mi muerte, cuando respiro todavía?

CORIFEO: Bueno, ¡fue una broma! ¡No te ofendas! (Tentados, ríen apretando los labios, tragándose la risa)

ANTÍGONA: Oh, ciudadanos afortunados, sean testigos de que nadie me acompaña con sus lágrimas...

CORIFEO: ¡Dios mío, empieza a compadecerse!

(Intenta huir)

ANTÍGONA: Que las leyes, ¡qué leyes!, me arrastran a una cueva que será mi tumba. Nadie escuchará mi llanto, nadie percibirá mi sufrimiento. Vivirán a la luz como si no pasara nada. ¿Con quién compartiré mi casa? No estaré con los humanos ni con los que murieron, no se me contará entre los muertos ni entre los vivos. Desapareceré del mundo, en vida.

CORIFEO (bondadosamente): El castigo siempre supone la falta, hija mía. No hay inocentes.

ANTINOO (bajo): ¿Nunca? (Se recompone) Lo apruebo: ¡muy bien dicho!

CORIFEO: Y si el castigo te cayó encima, algo hiciste que no debías hacer. ¿Qué pretendés? Llevaste tu osadía al colmo, te caíste violentamente.

ANTINOO: ¡Pum! 

ANTÍGONA: ¡Ay, qué aciaga boda conseguiste para mí, hermano! Con tu muerte me mataste cuando te sobrevivía.

ANTINOO: ¡Me parte el corazón!

CORIFEO: A mí también. Pero el poder es inviolable para quien lo tiene. ¿Cómo se le ocurrió oponerse? No te quejes, amiga mía, no se puede pagar un destino tan dentro y tan fuera de la norma con moneda de cobre.

ANTINOO: La perdió su carácter.

CORIFEO: Hubiera escuchado consejos. ¡Nuestros consejos!

ANTÍGONA: ¡El sol! ¡El sol!

CORIFEO: Ahí está. Míralo por última vez.




1988





Foto original de Sara Facio, 1970
















 

martes, septiembre 15, 2026

«Un país que no tiene Cine Documental es como una familia que no tiene álbum de fotografías». Entrevista a Patricio Guzmán, de Mauricio Yánez



(1941-2026)


El Cine en sus orígenes nace como una necesidad de atrapar y mostrar la vida humana en la forma más realista posible. Las primeras imágenes de fines siglo pasado muestran escenas de un «tren llegando a la estación» o una «salida de la fábrica». El documental es una mirada audiovisual, que a diferencia del periodismo, no busca la objetividad ni pretende la imposibilidad de alcanzarla, sino que emplea una narración más personal, más creativa y menos rígida, una mirada crítica, que seduce, que impacta, que argumenta.

En Chile, este género aún está en los albores de un desarrollo más masivo y con alguna perspectiva comercial. Existen directores que han desarrollado el Cine Documental como herramienta de expresión, y han contribuido a mantener vivo en la memoria épocas de la historia que han sido trascendentes en la vida del país y de otros pueblos.

Patricio Guzmán es un gran ejemplo. Él es el director chileno de Cine Documental, que más se ha destacado en este género. Su realización, La Batalla de Chile, que narra lo que fue la experiencia de la Unidad Popular, filmada durante esa época, se ha convertido en un clásico documental latinoamericano. Recientemente estrenó en Chile La Memoria Obstinada, una suerte de continuación de La Batalla, una mirada reflexiva de los 70 con los ojos de los 90.

A Patricio Guzmán lo encontramos en Bogotá, Colombia, como el curador oficial de la muestra de Cine Documental que organiza la Dirección de Cinematografía, seleccionando y presentando las películas que participaron en la muestra y exhibiendo su última película sobre un pueblo mexicano. Nos dio esta entrevista para hablar sobre este arte que él califica como «lo más entretenido que pueda hacerse en materia cultural», y también de su mirada sobre Chile.

¿Cómo entra Patricio Guzmán al Documental?
Estudié dos carreras que no terminé, Filosofía e Historia. Me empezó a interesar el cine cuando vi películas en Santiago que me impresionaron. Noche y Niebla, Europa di Notte, Morir en Madrid. Estas películas yo las vi en el [cine] Bandera y en el [cine] Pacífico, y me encantaron; y descubrí que había una manera de hacer cine donde yo me sentí capaz de entrar.

¿Por qué elige el Cine Documental y no al Cine Argumental?
Porque siempre en todo el mundo y en toda época ha habido cineastas que prefieren contar lo que sienten, ayudándose de la realidad, no inventando una ficción. Una cosa buena que hay en el Cine Documental es que los distintos colegas tenemos menos problemas de egolatría. Como es un cine más barato, más proletario, nos reconocemos más fácilmente. Nos gusta más hablar, ¿cómo hiciste esto?, ¿qué paso aquí?, ¿cómo conseguiste financiamiento?, ¿dónde vendiste?, ¿cómo te ha ido?

¿Cómo trabaja el guion en sus documentales?
Los trabajo bastante. Primero descubro una idea, trabajo esa idea; después hago una sinopsis, como de cinco páginas y después hago un primer tratamiento, un guion, al cual yo le llamo «guion imaginario», porque en un documental no se puede prever lo que va a ocurrir. Pero yo invento lo que podría ocurrir. A eso que yo le llamo «guion imaginario». Dura 25 páginas.

¿Qué elementos nuevos se han introducido en el documental en estos últimos años en cuanto a la temática, a la narración, al tratamiento de las películas?
Lo más importante que ha ocurrido es la innovación en el lenguaje, los recursos narrativos. Antes los documentales eran planos sueltos y una voz, y más o menos funcionaba. Después, cuando vino el sonido directo, entrevistas y planos. Hoy, lo que más se quiere hacer no es entrevistar, sino construir personajes.

Profundicemos un poco más sobre el concepto «construcción de personajes»
Por ejemplo, yo te entrevisto a ti, tú estás en tu trabajo, me interesa lo que tú dices porque el tema lo explicas bien, tienes una facilidad, eres fotogénico, eres claro, síntesis, perfecto. No sólo te entrevisto, sino que voy a tu casa, y te muestro con tu familia, con tus amigos, te muestro el día domingo, te muestro en silencio, muestro tus manos escribiendo, doy vueltas alrededor de tu vida, y tú ya no eres un entrevistado, sino que eres un personaje que va a hablar en muchas direcciones, y que va a cubrir parte del tema, y ya no eres un busto como un locutor, como un telediario, sino que eres un hombre, que se desenvuelve, con su familia, con sus hijos, con sus expresiones, cuando está cabizbajo, cuando está en silencio. Eso es un personaje. Y hoy por ahí va el Cine Documental. También se ha innovado mucho en las elipsis, antes había que explicarlo todo, ahora el público es mucho más receptivo, con cuatro palabras basta y sobra, lo demás sale solo. Hemos perdido el sentido educativo, irritantemente pedagógico, las películas se han vuelto más poéticas, más metafóricas. El documental ha dejado de ser realista. Esa es la clave.

¿Y en cuanto a las temáticas?
Se han diversificado. Te doy una gama: biografías, deportes, ópera, ballet, teatro, literatura, historia, archivo, temas sociales. Esta gama antes era más restringida.

¿Cuál es el papel que usted le asigna al documental?
Es un derecho del ciudadano. Es un derecho que tiene el ciudadano, es decir, ver ensayos cinematográficos, análisis, miradas agudas de problemas. Esto no significa que sean pesados; también hay miradas optimistas de distintos aspectos de la vida. Creo que el documental es mostrar la vida del ser humano en cualquier manifestación. Un país que no tiene Cine Documental es como una familia que no tiene álbum de fotografías.

¿Cómo ve el desarrollo del Cine Documental en América Latina, y a su juicio, qué podría potenciarlo?
El desarrollo está mal, porque las televisiones que son nuestra principal ayuda son atrasadas. Es una televisión arcaica, mercantil, a menudo inmortal, de circo, de risa fácil, de entretención frívola; y entonces no contempla, la mayoría, dentro de sus franjas el Cine Documental, una mirada más analítica del entorno. En ese aspecto estamos mal, porque si ellos no cambian entonces de dónde vamos a sacar la plata para hacerlo. Se puede luchar y se pueden hacer hoy películas con muy poco dinero, con una cámara de aficionados, de video, darla en festivales, vendérsela a los ministerios de cultura, ministerios de educación, poblaciones, centros sociales. Se puede agitar, pero es difícil vivir así. Con el tiempo van a surgir seguramente canales diferentes, canales temáticos que se llaman.

¿Qué piensa de la entrada del video al documental?
Extraordinario, porque ahora cualquiera de nosotros con una cámara modesta podemos llevar a la práctica nuestros sueños. En el documental converge la televisión y el cine, no hay polémica. Lo importante es el lenguaje, no el soporte.

¿Si no fuera cineasta, qué le gustaría ser?
(Ríe maliciosamente mientras se concentra mirando hacia arriba) Profesor.

¿Profesor de qué?
De Cine Documental.

¿Qué está leyendo?
Como la próxima película que tengo que hacer es sobre la justicia internacional, y vengo de Santiago, compré veinticinco libros sobre la Dictadura, que yo no había leído. Acabo de leer uno que se llama Los Zarpazos del Puma, de Patricia Verdugo. Inmediatamente atrás, porque estoy leyendo uno tras otro, de la Gladys Marín, sobre su testimonio, se llama creo Operación Cóndor. De otro lado, lo que más me gusta de mis lecturas es el ensayo. Acabo de terminar de leer Suiza lava más blanco, que es una demostración que Suiza con los millones que se quedó de los judíos, se transformó en un imperio comercial muy discutible. Un libro espléndido. Leí un libro muy interesante que se llama Los pequeños intereses de la vida, que es de un francés, que habla del placer de tomarse un vaso de cerveza, un pincho de tortilla, o que sé yo, fumarse un cigarrillo en la mañana justo antes del café, o sea, pequeños placeres de la vida cotidiana. Es un libro de moda, muy interesante.

¿Qué películas ha visto últimamente?
Veo muchos documentales. Una cosa muy interesante es que cuando tú terminas un documental, el productor en Francia, organiza un estrenito, que no es un estreno en un cine, generalmente es en el mismo lugar donde tú mezclas, pides la sala y mandas una invitación y vienen generalmente cien, ochenta personas que son colegas y se pasa tu película; y tienes la oportunidad de estar en muchos estrenos informales a cada rato.

¿Qué proyectos tiene para el futuro inmediato?
Estoy terminando una película documental sobre la Isla Juan Fernández, la isla de Robinson Crusoe, que tengo que sonorizar en París, la música la hace Jorge Arriagada, otro chileno, que también vive en París; y es una descripción muy ligera, es un documental liviano, de la isla. En el mes de julio comienzo a trabajar en la investigación de una película difícil sobre la justicia internacional, el caso Pinochet.




Una Mirada a Chile


¿Cómo ve a Chile, tanto como ciudadano como documentalista?
Como documentalista, hay una cierta esperanza, en el sentido que FONDART reparte más o menos equitativamente su plata, mejor que en otros países en Latinoamérica. Con eso tú puedes hacer un pequeño documentalito, eso estimula mucho. O sea que estamos mal pero no tan mal. En el aspecto de un país como ciudadano, lo encuentro enormemente entristecedor. Ver que la geste no sonríe, que hay que ir apurado, que cuando hablas de un tema político vuelven la cabeza. La tensión que tú sientes es mucho mayor que la que tú sientes aquí (Colombia). Allá en Chile no hay inflación, o la que hay es pequeña, hay un horizonte económico más o menos decoroso, Lagos va a ser Presidente de la República, es un socialdemócrata de avanzada, ya sabemos que la socialdemocracia no llega muy lejos, pero algo va a ocurrir. Bueno, hay muchos elementos que te deberían hacer sonreír, y sin embargo aquí, la gente es mucho más vital que allá, y este es un país sin destino político, sin destino económico, donde el aparato del Estado se viene abajo, donde la guerrilla perdió el rumbo, los políticos están corruptos, narcotráfico, y sin embargo la gente es más vital, entonces, ¿cómo es posible eso? Allá las relaciones humanas son más difíciles, la gente tú le hablas a un desconocido y vuelven la cara, se asustan. Me da la impresión que estamos en un dilema, un trauma que no lo hemos analizado, no hemos vuelto a recuperar nuestro espíritu liberal de los tiempos de Frei Montalva y de Allende, hemos perdido el espíritu del diálogo.

¿Qué temáticas puede tomar el documental ahí?
Es una cantera Chile, es un campo arqueológico lleno de momias tiradas en el suelo. Es cuestión de coger un saco y empezar a recoger tesoros. Porque cuántos héroes anónimos hay, en todo orden de cosas, desde los que defendieron La Moneda hasta los tipos que estuvieron en Curicó, anda a saber tú donde, haciendo algo útil, de los que arriesgaron su vida durante los dieciséis años de Pinochet, etc. Restablecer los valores, quién fue Allende, qué fue la Unidad Popular, qué fue el Poder Popular, que pasó con esa Revolución.




Santa fe de Bogotá, marzo de 2000





en Revista Chilena de Antropología Visual, 2004




















lunes, septiembre 14, 2026

«Cosmonauta», de Victoria Herreros Schenke





Alzo la vista sobre el eje de atlas, 
la vértebra que sostiene el universo 
que llevo dentro del cráneo.
mientras observo el que está afuera, 
en lo oscuro,
donde la noche está llena de ojos.
cada estrella es uno de ellos, 
han de ser la omnipresencia de algún Dios, 
cuyo nombre no recuerdo, 
y en cuya existencia no creo, 
porque no creo en nada, 
no existe ninguna verdad, 
y si hubiera alguna, tampoco creo en ella.
Me convertí en cosmonauta 
de las constelaciones que ella tenía en los párpados abiertos
cuando observaba fijo esas estrellas, 
que le apuntaron con sus pupilas como puñales, 
y el último de ellos, 
le atravesó la frente.
Alzo la vista,
el humo de mi cigarro es una nebulosa en expansión, 
la primera cervical se va a romper 
por el torque de mirar al cielo, 
para no ver esto que llevo dentro, 
la última vez que le eché una mirada 
habían dos soles viejos a punto de extinguirse.
y un vacío cenagal,
en el que sé que me voy a hundir,
y que se me van a vaciar las andrómedas, 
los planetas, los asteroides, la inmensidad, 
y hasta el universo mismo 
va a desaguar cuánticamente por el foramen magno, 
porque tampoco creo en él.




en Beatriz, editorial signo, 2017