domingo, abril 12, 2026

«Desasosiego», de Evodio Escalante




 

Los libros
Que con dolor
Parimos
Y con sudor de frente y lomo
Irán a dormir
El sueño de los justos
En librerías de viejo





















sábado, abril 11, 2026

«Viento de otoño», del Emperador Wu de Han

Traducción de Juan Carlos Villavicencio de la versión de Kenneth Rexroth




El viento de otoño arrastra nubes blancas 
por el cielo. La hierba se va secando. 
Caen las hojas. Los gansos salvajes vuelan al Sur. 
Se abren las últimas flores: orquídeas 
y crisantemos con su 
perfume amargo. Sueño con 
aquella hermosa cara que nunca 
podré olvidar. Salgo a 
pasear por el río. La barcaza 
fluye con la corriente y se hunde entre 
olas de capas blancas. Tocan flautas 
y tambores, y cantan los remeros.
Por un momento soy feliz
pero luego vuelvo a mi antigua tristeza. 
Sólo fui joven un breve instante, 
y no tengo duda de que soy muy viejo.



en One hundred more poems from the Chinese:
Love and the turning year, 1970
























viernes, abril 10, 2026

«La guerra no ha terminado», de Pepe Escobar




 
Esto siempre tuvo que ver con la civilización.

Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. La historia lo registrará con una mirada tan implacable como la del Sol. Un asombroso sello de aprobación bárbaro, cortesía del Presidente de los Estados Unidos, a través de una publicación en redes sociales.

En resumen, se trataba de una «civilización» de baja calidad que le dio al mundo el Big Mac, amenazando con aniquilar una civilización antigua que le había dado al mundo el álgebra; influyó en el arte, la ciencia y la gobernanza de maneras sin precedentes; produjo estrellas desde Ciro el Grande hasta Avicena, desde Omar Khayyam hasta el poeta supremo Jalaladdin Rumi; y desarrolló jardines, alfombras, maravillas arquitectónicas y marcos filosóficos y éticos sublimes y en serie.

Fundamentalmente, no se oyó ni una sola palabra sobre este estallido de barbarie por parte de la dirigencia política de todo el Occidente «civilizado», ni siquiera fingiendo indignación, demostrando una vez más su absoluta e irreversible bancarrota moral y política.

Los iraníes respondieron a la barbarie con la misma moneda. Más de 14 millones de personas se registraron para formar muros humanos alrededor de sus centrales eléctricas en todo el país, protegiendo así sus medios de subsistencia y enfrentándose directamente al poderío militar del sindicato Epstein.

Cuando se acercaba un final de infarto, el Babuino de Barbaria dio un giro hacia, cómo no, TACO: los chicos de LEGO lo inmortalizaron.

No hay absolutamente ninguna posibilidad de que Pakistán pudiera haber ofrecido «garantías» a Irán de que un alto el fuego era la vía para poner fin a la guerra. Como confirman fuentes diplomáticas, lo que realmente sucedió es que Pekín, en el último momento, se erigió como garante, asegurando a Teherán que Estados Unidos aceptaría al menos algunas de las demandas iraníes incluidas en su plan de 10 puntos.

Así lo confirmó el embajador iraní en China, Abdolreza Rhamani Fazili. Las negociaciones comienzan este viernes en Islamabad.

El presidente de Estados Unidos, el babuino baboso de Berbería, ante las inevitables y nefastas consecuencias de su propio error estratégico, utilizó a Pakistán como vía de escape. Esto quedó confirmado por otro error garrafal del propio primer ministro pakistaní: olvidó eliminar el encabezado del tuit/publicación X que la Casa Blanca había redactado para que él lo publicara.

El actual régimen pakistaní, liderado de facto por el mariscal de campo Asim Munir, que tiene a Trump en su lista de contactos frecuentes, puede haberse beneficiado, y seguirá beneficiándose geopolíticamente, de una situación única: una nación nuclear musulmana con una importante minoría chiíta; buenas relaciones con el Consejo de Cooperación del Golfo; vecino de Irán, con quien mantiene buenas relaciones; firmó un pacto de defensa con Arabia Saudita; socio estratégico de China; y sin bases estadounidenses en su territorio.

Pero Islamabad siempre fue un mero intermediario, nunca el artífice de ninguna «mediación». Independientemente de las maniobras de la Casa Blanca, era China quien debía dar forma a una posible distensión.

El sindicato Epstein suplica un respiro.

Habíamos llegado a un punto en el que el culto a la muerte en Asia Occidental estaba siendo aplastado simultáneamente por Irán y Hezbolá en el sur del Líbano; sin importar la avalancha de propaganda, sus gritos pidiendo ayuda desempeñaron un papel importante en el giro de Trump hacia un alto el fuego.

El sindicato Epstein en su conjunto lo suplicaba. Nada que ver con la geopolítica, sino con el caos operativo: el Imperio del Caos se ha quedado sin recursos militares.

La señal definitiva fue cuando el USS Tripoli se retiró —bajo fuego enemigo— a las profundidades del sur del Océano Índico, con sus 2500 infantes de marina a bordo. Esto significó la retirada de la Armada estadounidense del teatro de operaciones, a excepción de los submarinos equipados con misiles Tomahawk, de los cuales aproximadamente la mitad fallan estrepitosamente.

Y los problemas están lejos de haber terminado. Se avecina un infierno financiero, independientemente de lo que se decida en Islamabad y en otros lugares, con 10 billones de dólares en bonos del Tesoro que vencerán en 2026. Y el petrodólar se encamina rápidamente al basurero de la historia.

Aparece, una vez más, el demente culto a la muerte.

Nadie debería olvidarlo jamás. El sindicato Epstein es capaz de no llegar a ningún acuerdo. Y esta secta de la muerte no hace treguas: en el mejor de los casos, crea resquicios legales que le permiten seguir matando a todo aquel que se cruza en su camino.

Las señales son claras. Si el grupo extremista rompe el alto el fuego —lo cual ya está sucediendo— Irán y Hezbolá contraatacarán con fuerza, sin atacar objetivos estadounidenses.

Sin embargo, es demasiado pronto para afirmar que el Babuino de Barbaria perdió la guerra según todos los parámetros posibles: moral, legal, político, económico y estratégico.

Después de todo, el Imperio del Caos siempre será, intrínsecamente, capaz de no llegar a un acuerdo, especialmente cuando el historial demuestra que en dos ocasiones atacó a Irán consecutivamente durante negociaciones diplomáticas, matando a todos, desde el líder ayatolá Khamenei hasta decenas de posibles negociadores.

La idea principal sigue siendo la misma (¡cántala!): esta es una guerra hasta el final contra los tres principales defensores de un mundo multipolar: Irán, China y Rusia.

El juego de poder de China, además de algunos hechos comprobados.

Antes del alto el fuego, China recibía 1,2 millones de barriles de petróleo iraní al día, básicamente a través de 26 buques cisterna clandestinos con transpondedores que operaban en la oscuridad, y el pago se realizaba en yuanes en el peaje del estrecho de Ormuz mediante el sistema CIPS. Todo esto eludía SWIFT, las sanciones, el control del petróleo y los seguros occidentales.

Se trata de un nuevo sistema alternativo de liquidación de pagos implementado de facto en el punto más crítico del planeta.

Esta compleja estructura energética paralela permanece intacta bajo el alto el fuego, siempre y cuando se mantenga. Pero lo fundamental es que China obtiene un respiro adicional: la ominosa amenaza de acabar con cada exportación de petróleo iraní, tras el tenso final del Día de la Central Eléctrica declarado por Barbaria, parece haber desaparecido. Esto explica la lógica detrás de la garantía de última hora que China le ofreció a Irán.

Ahora compárenlo con los objetivos declarados del Imperio del Caos: provocar un cambio de régimen; obtener el uranio enriquecido; destruir el programa de misiles; destruir la capacidad de Irán para proyectar poder. Todo ello se convirtió en un error estratégico épico, que culminó con el nuevo estatus del Estrecho de Ormuz.

Irán y Omán coordinarán el cobro de peaje a todos los barcos que crucen el estrecho durante el alto el fuego —y sin duda después—, dentro de un marco jurídico detallado. Barcos estadounidenses cruzando el estrecho de Ormuz tras pagar su peaje en yuanes: difícilmente hay algo más poéticamente embriagador, en el sentido de la ironía de la historia.

Aun así, es evidente que el Imperio del Caos está ganando tiempo, incluso mientras Irán mantiene la iniciativa. Esta es la principal conclusión del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán:

Se ha decidido al más alto nivel que Irán llevará a cabo dos semanas de negociaciones en Islamabad basándose exclusivamente en estos principios [los 10 puntos iraníes]. Esto no significa que la guerra haya terminado; Irán solo aceptará el fin de la guerra una vez que estos principios se confirmen en detalle.

Repasemos brevemente los 10 puntos que, en teoría, fueron «aceptados» por Trump:

1.  Compromiso con la no agresión;
2.  Preservación del control de Irán sobre el estrecho de Ormuz;
3.  Acuerdo sobre el enriquecimiento de uranio;
4.  Cancelación de todas las sanciones primarias;
5.  Cancelación de todas las sanciones secundarias;
6.  Derogación de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU;
7.  Revocación de todas las resoluciones de la Junta de Gobernadores del OIEA;
8.  Pago de indemnización a Irán;
9.  Retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región;
10. Cese de la guerra en todos los frentes, incluida la guerra contra Hezbolá en el Líbano.

Es imposible que Irán ceda en casi todos estos puntos. El pago de compensaciones podría transformarse en ingresos provenientes del peaje del estrecho de Ormuz. Pero el levantamiento de las sanciones es impensable; el Congreso estadounidense jamás lo permitirá. La garantía de Estados Unidos de que no volverán a atacar a Irán es una auténtica barbaridad. Además, el Imperio del Caos simplemente no puede garantizar nada para Gaza ni para el Líbano.

Sin embargo, se trata de una jugada extremadamente arriesgada para Irán y una prueba de fuego para China como principal garante. Irán ha sufrido daños terribles, especialmente en su industria petroquímica. Incluso con una gran inversión china, tardará años en recuperarse.

Los Tres Chiflados podrían ir a Islamabad este viernes. Curly: Vance. Shifty: Witkoff. Mo: Kushner. Pero Irán, a través del ministro de Asuntos Exteriores Araghchi, solo hablará seriamente con uno de ellos: Curly.

Así que la civilización sobrevive, por ahora. Algunos datos también. Dato uno: Estados Unidos ya no es una superpotencia. Dato dos: Irán ha recuperado su posición como una de las principales potencias mundiales. Dato tres: La mayoría de las cobardes petromonarquías del Golfo acabarán expulsando definitivamente las bases militares estadounidenses. Dato cuatro: Catar y Omán llegarán a un acuerdo de seguridad con Irán.

El imperativo principal sigue vigente —y concierne a todo el planeta—: cómo encontrar una cura para ese cáncer en Asia Occidental.




en Observatorio de la crisis, 8 de abril, 2026


















miércoles, abril 08, 2026

«### HAY MANOS #», de Carlos Dante Capella





a Néstor P. (primera versión 0.4) 


### HAY MANOS # Las manos de la madre de Tucholsky # Las manos de Perón # Las manos de la madre de Durero # La mano del perdón, usted primero # La mano de la joven Cicciolina con el pene de Jeff Koons entre los dedos # Las manos de Rodin # Jeff Koons pagando por el uso de sus manos # las propias # Las manos de Ai Wei Wei cobrando un giro # Seis dígitos por una copia laser en mármol de sus manos # Las manos del Ratón Mickey con sólo cuatro dígitos # La mano digital para mover tu foto en la pantalla # Las manos del gecco recostado sobre el cielorraso de la casa de la playa # Las manos del Greco pintadas por el Greco # Las manos de mi madre en esta foto, ahora # Las fotos de mis manos # Con mis manos, tántas # Las manitas del maus de las computadoras # La mano del Cesar pronunciando su Vivat en cada like del Facebook # La mano de la madre del matricida del cuento popular, misógino y de merda # La mano del prójimo de merda # La mano de la prójima del ano # La mano diferente # la mano que me atina # La mano de pintura que me pide la cocina # Las dos manos opuestas de las avenidas # La palma que se crispa helada en la culata cuando ve que la mano se viene pesada # La mano huesuda de la suerte # La mano que se pierde # La mano que se muerde # La mano que se da # La mano que se da un pico de pálida en las venas del dorso de la otra mano # Las manos ya lavadas de Pilatos # Las llagas en las manos de los lavaplatos # Las llagadas ancas de las que pagan los platos # Los panes como manos de Picasso # Las manos como panes del Guernica # Las manos que tenían según Lichtenberg: los dedos como labios # La mano sin resabios # La manos sin timo # Las manos de los niños cuyas manos perdimos # Entre las garras muertas de las bombas de racimo # Las manos que trafican con bombas de racimo # Las manos que se ahorcan por treinta dineros # Las manos de: los últimos serán los primeros # Las manos de todas las mujeres lapidadas, atadas a la espalda # Las manos del ahorcado atadas a la espalda # Las manos de los ricos recostadas… en la espalda de los pobres # La mano de los pobres metiéndose en la lata… # Las manos que se hundieron en el río de La Plata # Las manos que se quedan con el río # con la plata # Las manos con la v de la victoria # la v de Perón Vuelve # el gesto de la paz # el signo de tráeme dos cortados # Las que prefieren decir fuck you con el dedo bien parado # Las manos del tarado en manos de la ciencia # Las que prefieren el puño a la paciencia # Las que prefieren el puño a la violencia # La mano de la ciencia en manos del tarado # La mano de Dieguito en la conciencia # Las manos desiguales del escudo peronista # Las manos del que dice, perdón, vea, no insista # Las manos extendidas como tumbas de los nazis # las manos cabecita parándome los taxis # abriéndome la puerta de los taxis # robándome en los taxis # Las manos una atrás # otra adelante # del bello chino en el coche de Darín en Cuento Chino # de cada refugiado y cada refugiada # de cada inmigrante # La mano del destino a cada instante # La mano del cartel de Stop # Arrêtez-vous # No pase # La mano del ¡Circule caballero! # La mano del me extraña, usted primero # La mano de buscar donde se acaba # La mano de cavar donde se busca # Las manos de bucear donde hay cadáveres ###



















martes, abril 07, 2026

«La destrucción de Palestina es la destrucción de la tierra», de Andreas Malm

Prefacio / Traducción de Vicente Lane



Sin límites

Las páginas de este libro corresponden al manuscrito de una conferencia realizada medio año después del comienzo del genocidio en Gaza, el 4 de abril de 2024, en la Universidad Americana de Beirut. A medida que se acerca el aniversario de Tufan al-Aqsa –comúnmente traducido como «la inundación de al-Aqsa», aunque «tufan» también puede significar diluvio o tormenta (es raíz de la palabra tifón)– una cosa queda clara: no existen límites para lo que el Estado de Israel puede cometer impunemente. Los datos más recientes al momento de escribir, el 17 de julio de 2024, indican un total de 38.794 personas asesinadas; pero estos son sólo los cuerpos que han llegado a los hospitales. Se estima que otros 10.000 se encuentran enterrados bajo escombros. De los muertos identificados, 16.172 son niños y niñas; otros 34 más han muerto de hambre, ante la impotencia de los médicos. La ocupación ha cavado siete fosas comunes dentro de los recintos hospitalarios que han tomado por asalto. De estas fosas se han recuperado 520 cadáveres tras la retirada de los soldados. Dos millones de personas han tenido que abandonar sus hogares. Casi todos ellas –1.737.524– han padecido al menos una enfermedad contagiosa en su paso por campamentos o escuelas inimaginablemente hacinadas; 162 de aquellos refugios para personas desplazadas han sido bombardeados. Un total de 150.000 unidades de vivienda han sido completamente destruidas, al igual que 115 escuelas y universidades, 610 mezquitas, 3 iglesias, 206 sitios arqueológicos y patrimoniales, y tierras agrícolas cuya extensión no se registra en este conteo particular. A esto debe añadirse todas las estructuras dañadas más allá de cualquier posibilidad de reparación.[1] Pero, por supuesto, estas cifras ya pertenecen al pasado, mientras el trabajo de destrucción continúa incansable e implacable, día tras día. Una vez más, no hay límites para lo que el Estado de Israel puede cometer impunemente. 

En efecto, gran parte de este genocidio se ha desplegado por medio de una flagrante y estridente transgresión de límites: al principio, los recintos hospitalarios eran considerados zonas inmunes y protegidas de los ataques del ejército de ocupación (al menos a ojos de algunos). Los repetidos ataques al Hospital al-Ahli en la Ciudad de Gaza a finales de 2023 suscitaron alegato y clamor (aunque débil). La ocupación respondió avanzando hacia el Hospital al-Shifa, sitiándolo y destruyéndolo varias veces. Luego hizo lo mismo con el Hospital Indonesio, el Hospital al-Quds, el Hospital al-Amal y otros, hasta que la destrucción sistemática de hospitales y las masacres de sus pacientes y personal se han convertido en una característica completamente normalizada de la muerte en Gaza. La primera masacre de un grupo de palestinos hambrientos en espera de camiones cargados de harina generó indignación (al menos en algunos sectores). La ocupación reaccionó rápidamente llevando a cabo más masacres contra exactamente el mismo grupo de gente, hasta que ese límite también fue borrado; lo mismo ocurrió con las bombas que cayeron sobre familias refugiadas en tiendas de campaña, los videos publicados de soldados jactándose de hacer estallar hogares de civiles y las imágenes de los mismos jugando con la ropa interior de mujeres palestinas. Por cada atrocidad, por cada ultraje, cualquier tipo de reprimenda o censura ha sido contrarrestada con la repetición del acto, hasta el punto en que el Estado de Israel ha prevalecido una vez más: nadie tiene la capacidad de imponerle límites a sus acciones sobre el pueblo palestino. Por supuesto, esta no es la primera vez que el Estado se comporta de esta manera. Tampoco es la primera vez que una entidad colonial actúa así. «El colono es un exhibicionista. Su deseo de seguridad lo lleva a recordar en alta voz al colonizado que: 'Aquí el amo soy yo'», escribe Frantz Fanon en Los condenados de la tierra.[2] Cada límite propuesto frente al poder destructivo del Estado colonial de asentamiento es recibido como un cuestionamiento a su dominio ilimitado, y por ende, responde con una reincidencia desbocada. El libre despliegue de esta dinámica sólo puede terminar con la devastación de la tierra en Gaza y más allá. 

Hubo un momento en la primavera de 2024 en el que el amo del amo, los Estados Unidos de América, impuso la demarcación de un límite. El ejército de ocupación aún no había entrado en Rafah. Más de un millón de palestinos habían sido empujados a este estrecho laberinto de campos de refugiados que datan de 1948, en el extremo sur del enclave, y todos sabían que una invasión cambiaría el orden de magnitud de la catástrofe: todas estas personas, que ya habían sido convertidas en refugiados tres, seis o incluso diez veces antes, tendrían que huir una vez más; habría una masacre masiva de niñas y niños; se detendría el escaso flujo de alimentos y asistencia. El presidente Joe Biden declaró: «Dejé claro que si entran en Rafah –todavía no han entrado en Rafah–, si entran en Rafah, no les proporcionaré el armamento», sin el cual una operación de este tipo, como el genocidio en su conjunto, no podría ejecutarse.[3] Rafah era la «línea roja».[4] Rafah no debía ser pulverizada como el resto de Gaza. «Incluso el apoyo inquebrantable del presidente Joe Biden tiene límites», comentó CNN bajo el titular: «La advertencia de Biden sobre Rafah hace remecer la política global y doméstica».[5] Pero luego, por supuesto, la ocupación efectivamente avanzó sobre Rafah, con sus tanques, bulldozers y aviones de combate, expulsando a la población, llevando a cabo la serie habitual de masacres y arrasando sistemáticamente con los campamentos. Al momento de escribir esto, más del 70% de la infraestructura del distrito –pozos de agua, carreteras, alcantarillado, mercados – ha sido destruida.[6] Y, por supuesto, el armamento proporcionado por Estados Unidos continuó fluyendo tan naturalmente como agua por un acueducto. Benjamin Netanyahu acaba de dar un discurso frente al Congreso de dicho país, interrumpido por cuarenta y cuatro ovaciones de pie ante declaraciones como:

       «Esto no es un conflicto entre civilizaciones. Es un conflicto entre la barbarie y la civilización. Es un conflicto entre quienes glorifican la muerte y quienes santifican la vida. Para que las fuerzas de la civilización triunfen, Estados Unidos e Israel deben mantenerse unidos [...] Nuestros enemigos son sus enemigos, nuestra lucha es su lucha y nuestra victoria será su victoria».[7]

Él y Biden se han vuelto a reunir en persona para discutir los detalles de cooperación y coordinación: el amo de la tierra jamás frenará al amo de Palestina. 

Por exasperante e indignante que sea –o debiese ser –, aquello se encuentra en perfecta consonancia con los desarrollos en otro frente también abordado por el presente manuscrito: el clima. No hay límites en la cantidad de combustibles fósiles que se pueda extraer. Todavía no se ha impuesto ninguno al despojo de este planeta. Un nuevo informe demuestra que el frenesí por los combustibles fósiles de la década de 2020 sigue en aceleración. Las empresas están invirtiendo más dinero en la producción de petróleo y gas hoy que en cualquier momento desde la firma del Acuerdo de París, un documento en el que el mundo se comprometió a limitar el calentamiento global a 1,5°C. En 2023, la temperatura mundial alcanzó justamente ese límite. Estados Unidos respondió emitiendo un récord de 758 nuevas licencias de proyectos petrolíferos y gasíferos para tan sólo ese año, casi tantas como durante la totalidad de los tres años anteriores, y 2024 podría terminar con aún más. Estados Unidos ahora extrae más petróleo y gas que cualquier otro país en la historia, y las curvas en las proyecciones siguen apuntando hacia arriba. Durante los cuatro años de la administración Biden, Estados Unidos otorgó 1.453 nuevas licencias, una quinta parte más que durante el primer mandato de Trump, y la mitad del total global hasta ahora en la década de 2020. Este frenesí lo encabeza el mundo angloamericano con sus petroestados colonos: el Reino Unido, Australia, Canadá, pero sobre todo Estados Unidos, además de Noruega. Cinco países acaudalados concentran más de dos tercios de las licencias otorgadas en el curso de esta década.[8] Mientras tanto, huracanes sin precedentes arrasan el Caribe, las inundaciones devastan a Brasil, olas de calor han puesto a Asia sobre un brasero, y la marea de sufrimiento climático en el Sur Global no deja de crecer. Todo el mundo sabe que la extracción sostenida y descontrolada llevará la catástrofe a nuevas magnitudes, y sin embargo, las licencias siguen emitiéndose con el mismo afán compulsivo e ilimitado que el respaldo otorgado a la ocupación, el mismo afán destructivo completamente desbocado. 

¿De qué forma podemos reflexionar sobre la relación entre estos dos procesos? Las siguientes páginas se vuelcan sobre esa pregunta, aunque apenas logran rozar su superficie. No hay aquí una investigación exhaustiva. El texto busca abordar Palestina como un microcosmos de procesos más amplios, centrándose en un momento histórico acontecido en 1840 que, en mi opinión, tiene una importancia particular. Sin embargo, la historia de aquellos eventos sólo se relata de manera breve. Existen abundantes fuentes primarias y secundarias –en especial en árabe– que habría que explorar para que surja un panorama más acabado. El trabajo en otros proyectos me ha impedido ofrecer algo más que un relato aproximado (y ligeramente referenciado). El texto se publicó por primera vez en el blog de Verso –a la presente edición se le aplicaron tan sólo cambios mínimos – y provocó algunas objeciones, no sobre la narrativa histórica, sino sobre las posiciones expuestas en torno a la resistencia palestina y el lobby israelí. Al texto principal le siguen mis réplicas a dichas objeciones. La primera, sobre la resistencia, también se publicó en el blog de Verso y ha sido ligeramente ampliada; la segunda, sobre el lobby, aparece aquí por primera vez.

….

París, 25 de julio de 2024





Publicado por LOM Ediciones, 2025


Fotografía original de Sergi Alcàzar 






[1] Oficina de Prensa de Gobierno, Franja de Gaza, actualización estadística, 17 de Julio de 2024, Middle East Observer.

[2] Frantz Fanon, The Wretched of the Earth (Broadway: Grove, 2004 [1963]), 17.

[3] Kevin Liptak, «Biden Says He Will Stop Sending Bombs and Artillery Shells to Israel if it Launches Major Invasion of Rafah», CNN, 9 de mayo de 2024.     

[4] Carlo Martuscelli, «Biden Warns of “Red Line” for Israel over Gaza», Político, 10 de marzo de 2024.

[5] Stephen Collinson, «Biden’s Rafah Warning SendsImmediate Shockwaves through US and Global Politics», CNN, 9 de mayo de 2024.

[6] The Mayor of Rafah, Dr Ahmed Al-Sufi, 24 de julio de 2024, Middle East Observer.

[7] «We’re Protecting You: Full Text of Netanyahu’s Address to Congress», Times of Israel, 25 de julio de 2024; Jacob Magid, «Netanyahu Checked All the Boxes on His US Trip – Except One», Times of Israel, 28 de julio de 2024.

[8] Oliver Milman y Nina Lakhani, «Revealed: Wealthy Western Countries Lead in Global Oil and Gas Expansion», Guardian, 24 de julio de 2024.















lunes, abril 06, 2026

«Tarea», de Ida Vitale




 
Abrir palabra por palabra el páramo,
abrirnos y mirar hacia la significante abertura,
sufrir para labrar el sitio de la brasa,
luego extinguirla y mitigar la queja del quemado.





en Trema, Editorial Pre-textos, 2005

















domingo, abril 05, 2026

«Una mejor resurrección», de Christina Rossetti

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




No entiendo nada, ni tengo palabras, ni lágrimas; 
dentro de mí, como una piedra, mi corazón
está tan dormido que no tiene miedo ni esperanzas. 
Miro a la derecha, a la izquierda, vivo sola; 
alzo mis ojos, pero oscurecidos de dolor 
no veo ninguna colina eterna; 
mi vida es una hoja que cae: 
oh, Jesús, dame nueva vida.

Mi vida es como una hoja marchita, 
mi cosecha fue apenas una cáscara: 
en verdad mi vida es vacía y breve 
y tediosa en el árido atardecer; 
mi vida es como una cosa congelada, 
donde no veo brotes ni verdor alguno: 
sin embargo se alzará — la savia de la primavera; 
oh, Jesús, también álzate en mí.

Mi vida es como un cuenco roto, 
un cuenco roto que no puede contener 
ni una gota de agua para mi alma 
ni licor en el frío intenso; 
lanza al fuego lo que se ha echado a perder; 
derrítelo y dale nueva forma, hasta que sea 
una copa regia para Él, mi Rey: 
oh, Jesús, bebe de mí.


en Goblin Market and Other Poems, 1862













A Better Resurrection

I have no wit, no words, no tears; /My heart within me like a stone / Is numb'd too much for hopes or fears; / Look right, look left, I dwell alone; / I lift mine eyes, but dimm'd with grief / No everlasting hills I see; / My life is in the falling leaf: / O Jesus, quicken me. // My life is like a faded leaf, / My harvest dwindled to a husk: / Truly my life is void and brief / And tedious in the barren dusk; / My life is like a frozen thing, / No bud nor greenness can I see: / Yet rise it shall—the sap of Spring; / O Jesus, rise in me. // My life is like a broken bowl, / A broken bowl that cannot hold / One drop of water for my soul / Or cordial in the searching cold; / Cast in the fire the perish'd thing; / Melt and remould it, till it be / A royal cup for Him, my King: / O Jesus, drink of me.













sábado, abril 04, 2026

«Histeria», de Zhu Shuzhen

Versión de Carlos Manzano de la traducción de Kenneth Rexroth





Cuando me miro al espejo, mi cara 
Me espanta. Me doy miedo a 
Mí misma. Siempre la debilidad en 
La primavera me derrota como 
Una enfermedad mortal. Estoy demasiado
Exhausta para arreglar las flores 
O pintarme la cara. Todo me molesta.
De nuevo me asaltan todas las
Antiguas penas y arruinan el presente.
Los gritos de los chotacabras me
Aterran. Las golondrinas que vuelan en 
Parejas ante mi ventana me ponen 
Violenta. Cejas depiladas, ojos cansados 
Y endurecidos con la soledad. Las 
Golondrinas gorjean en los pintados aleros…
Pero yo he perdido hasta la capacidad 
De soñar con la felicidad. A cada nueva
Primavera, me veo más enredada y 
Enmarañada en la amargura. A medida que 
El mundo entero se va volviendo 
Más encantador, mis entrañas se retuercen de 
Pena. Las flores de pérsico tiemblan
A la luz de la luna nueva en las primeras
Noches de la temporada de Comida
Fría. En el dorado ocaso, los claros y 
Brillantes vientos de la primavera
Agitan las largas sombras de sauces enormes.
Rodeada de flores y atrapada por 
La pena, contemplo el sol más allá de los 
Tejados de los aposentos femeninos.





en Cien poemas chinos, 1966

























viernes, abril 03, 2026

«Luz sofocante», de Robert Walser

Traducción de Juan Carlos Villavicencio



 
Dos árboles se alzan en la nieve, 
el cielo, cansado de la luz, 
se retira a casa, y no hay nada más 
que melancolía alrededor.

Y tras los árboles se alzan 
oscuras casas allá en lo alto. 
Ahora se oye a algo hablar, 
ahora ladran los perros.

Ahora aparece el amor, redonda 
luna-lámpara en la casa. 
Ahora la luz se apaga de nuevo, 
como si se abriera una herida.

Qué pequeña es la vida aquí 
y qué grande la nada. 
El cielo, cansado de la luz, 
ha entregado todo a la nieve.

Los dos árboles inclinan 
sus cabezas el uno hacia el otro. 
Las nubes atraviesan la quietud 
del mundo en una danza.



en Gedichte, Verlag Bruno Cassirer, 1909











Drückendes Licht

Zwei Bäume stehen im Schnee, / der Himmel, müde des Lichts, / zieht heim, und sonst ist nichts / als Schwermut in der Näh'. // Und hinter den Bäumen ragen / dunkle Häuser hinauf. / Jetzt hört man etwas sagen, / jetzt bellen Hunde auf. // Nun erscheint der Liebe, runde / Lampenmond im Haus. / Nun geht das Licht wieder aus, / als klaffte eine Wunde. // Wie klein ist hier das Leben / und wie groß das Nichts. / Der Himmel, müde des Lichts, / hat alles dem Schnee gegeben. // Die zwei Bäume neigen / Ihre Köpfe sich zu. / Wolken durchziehn die Ruh' / Der Welt im Reigen.














jueves, abril 02, 2026

«El expresionismo y la veracidad artística. Para una crítica de la nueva poesía», de Theodor Adorno

Traducción de Alfredo Brotons Muñoz



 
    Primariamente como expresión de una nueva forma del alma comprendida en el proceso de formación por una parte, resultado de una estilización que ha perdido sus raíces por otra, creación y reacción al mismo tiempo, el expresionismo plantea el yo absolutamente, exige la expresión pura. Las oxidadas alambradas entre la vida y el arte se han dislocado; ambos son uno en cuanto efecto de la gran vivencia de su tiempo: a los perezosos los cerebros de los que dislocan cercas para elevar una estructura les parecen dislocados. Empujado a formas nuevas y extrañas, el expresionismo es una declaración de guerra. Todas las formas heredadas por las que pasa como un tifón se convierten en las superficies de fricción en las que prende como una tea. Como, reuniendo fuerzas contra incontables resistencias, nunca encuentra orientación en el sí mismo, orienta el sí mismo contra el mundo. La contemplación, la meditación sobre sí mismo le son extrañas; donde posee el coraje de ser listo, únicamente emplea su astucia para destruir las formas contrarias. Las propias premisas le parecen definitivas, más allá de toda duda.

    Así es como afronta una crisis el nuevo arte. 

Si en último término el arte significa la disolución del yo en una unidad superior, si en cuanto catarsis tiene que abarcar toda la profundidad del yo, entonces sólo tiene legitimidad si es veraz. No, por ejemplo, si refleja una situación, un suceso, un alma en la realidad de su entorno, sino si en su campo de visión sólo incluye lo que es adecuado al trasfondo vivencial del que se nutre el arte. La veracidad de la vivencia es la primera ley de la configuración. Pero esta veracidad es doble, como doble es el arte en su devenir, en su forma, en su efecto. Sus componentes son el mundo y el yo –expresado a través de la vivencia típica e individual–. La veracidad de la vivencia del yo es necesaria para sacar a la obra del caos del alma y forzar su elevación a la pureza de una voluntad separada. La catarsis requiere la veracidad de la vivencia del mundo. La literatura sólo puede llevar al yo a la legalidad supratemporal de la humanidad si traza el cuadro de esta humanidad –represente esta ahora todavía al enemigo o ya la meta– según sus características típicas comunes. La meta sólo puede ser una verdadera humanidad, que emerja de la vivencia típica. Si la veracidad individual es un mandamiento en toda forma de vida, la idea de catarsis hace de la típica un mandamiento específicamente artístico.

    Si el arte preexpresionista había perdido la veracidad individual (y con ello, por supuesto, también la típica, a saber, por cuanto ya no incluía en absoluto la creación de la humanidad, ¡en la medida en que creía sobrepasada la catarsis!), el expresionismo amenaza con perder la típica.

    La imagen del mundo opuesta a la copia del yo resulta copia del yo proyectado en el mundo, no copia de los contenidos típicos de la vivencia. En la medida en que la voluntad expresionista intenta extraer la fuerza de un polo, sigue siendo lírica, el mundo resulta ser una reluciente sala de los espejos del alma, inundada de una luz indubitable. Sin embargo, ahí donde la corriente de la creación busca la inducción a través de una multiplicidad, se concentra en la dualidad de la voluntad combativa, aspira al drama, el expresionismo toma el camino que va más allá de una mentira que, hábilmente ocultada, éticamente embellecida, destruye sin embargo el valor en cualquier parte. El artista, incapaz o reacio a configurar la multiplicidad del mundo en un tipo a partir de su totalidad, hace del individuo y en último término de la vivencia contingente de las impresiones una copia del mundo, con lo cual simplemente subordina el alma a la totalidad cuya configuración ha emprendido. El hecho de que admita esto, de que lo explique por la necesidad de su tiempo, de que lo eleve a programa, no prueba sino la incapacidad para la configuración. Para el expresionismo la libertad del yo aún no se ha convertido en ley. Un síntoma de la última falta de veracidad es la destrucción de las realidades: el mundo, despojado de su propia legalidad, se convierte en un juguete en manos de quien lo aborda a causa de la dualidad, no para explorar su sentido a partir de la dualidad. El drama se convierte en suceso ilusorio, choque de sosias; el mundo que él atraviesa le resulta indiferente. El drama deviene sin sentido. Y el creador sucumbe a una falta de respeto que en determinado punto lo hace odioso y estéril.

    Para demostrar el peligro de la falta de veracidad en uno de los primeros y determinantes dramas expresionistas: no hay duda de que El mendigo de Reinhard Sorge* fue vivido individualmente en toda su integridad. Pero del hecho de que el padre del autor fuera un arquitecto demente (¡sin que las raíces de su demencia se expongan en absoluto!) no se sigue el derecho a hacer ahora que el «padre» se convierta, en cuanto vivencia típica, en un arquitecto demente. Lo mismo podría haber sido un burgués beodo. La gran experiencia típica de padre e hijo, de crecer como mundos opuestos en la trágica antítesis del llegar a ser y el dejar de ser se hace contingente como la lucha entre personas cualesquiera. La verdad del mundo se estrecha hasta convertirse en una caricatura como sólo se produjeron en las ridiculeces naturalistas de los años noventa. La férrea necesidad de desarrollo dramático se derrite en la cazuela de un tout comprendre absolutamente egótico. La validez ética desaparece: donde sigue siendo un requisito, ha dejado de ser veraz. – El hecho de que sobre este nada mundano azar se extienda el manto de una legalidad místicamente inaprehensible quizá podría pasar por recurso estilístico lírico de la forma tardorromántica, pero nunca por factor dramático.

    El arte de nuestro tiempo se enfrenta a la cuestión de su duración. Su necesidad amenaza con desvanecerse en apariencia y, donde se lo abuchea, con degradarse a mentira. Lo que se ha convertido en egóticamente contingente sigue siendo egóticamente contingente también en su efecto. Todos amenazamos con convertirnos en culpables en relación con el espíritu. Hora es de reconocerlo. El futuro, que miramos con profunda fascinación, nos dirá si la nueva voluntad tiene en sí la fuerza para dar nacimiento a una nueva veracidad.


en Notas sobre literatura, Akal, 2003










* Con Wedekind y Strindberg como antecedentes, El mendigo, escrita en 1912 y puesta en escena en 1917 (con dirección de Max Reinhardt, en Berlín), es considerada como la primera obra de teatro plenamente expresionista. En ella, galardonada en 1913 con el premio Kleist, cada uno de los personajes aparece como una función abstracta en las vidas de los demás. Formalmente presenta diálogos tersos, acontecimientos sumamente perturbadores y unas emociones intensamente subjetivas que se van manifestando en sucesivos cuadros o estaciones. Su autor, Reinhard Sorge (1892-1916), murió prematuramente en el frente francés. [N. del T.]


















miércoles, abril 01, 2026

«Féretro», de Yalal al-Din Rumi

Sin datos del traductor




Un niño se lamentaba ante el féretro de su padre:

«¡Oh padre mío! ¡En adelante tu sitio estará bajo la tierra! ¡Querido padre! ¡Estás en una morada tan estrecha, tan desprovista de todo! ¡Ni manta, ni cojín, ni camastro! ¡Sin una vela en la noche ni pan durante el día! ¡Sin puerta, sin techo, sin vecinos compasivos! ¡Ni siquiera el olor de una comida! ¡Sólo una morada tan estrecha que cualquiera perdería en ella el color de su piel!».

Entre los asistentes, había un niño, llamado Dyuha. Se volvió hacia su padre y le dijo:

«¡Oh, padre! ¡Tengo la impresión de que lo que describe este niño es nuestra casa!». 




en 150 cuentos sufís. Sin datos editoriales






Pintura original: «El Funeral de Isfandiyar», 
folio de un Shahnama (Libro de Reyes), 
de Abu'l Qasim Firdausi (c. 1330)






















martes, marzo 31, 2026

«La máquina de una escalada infernal», de Pepe Escobar




 
Línea roja tras línea roja rota en secuencia. La arquitectura de una máquina de escalada infernal, sin salida posible, es implacable.

El grupo terrorista de Asia Occidental ataca South Pars, parte del yacimiento de gas más grande del mundo, compartido con el North Dome de Qatar. Luego ataca la central nuclear de Natanz.

Irán ataca Dimona y Arad, en el sur de Israel, a tan solo 10 km del centro de investigación nuclear del Néguev.

Israel continúa bombardeando Teherán y ataca nuevamente Isfahán. El ministro de Energía de Irán confirma que «la infraestructura vital de agua y electricidad del país ha sufrido graves daños», incluyendo «decenas de instalaciones de transmisión y tratamiento de agua» y «redes críticas de suministro de agua».

Neo-Calígula, en pleno ataque de histeria, amenaza con un ultimátum de 48 horas: reabrir el estrecho de Ormuz antes del lunes por la noche o EEUU «atacará y aniquilará» las centrales eléctricas iraníes, «empezando por la más grande».

Irán responde que el estrecho de Ormuz quedará «completamente cerrado» si las centrales eléctricas son atacadas. El presidente del Parlamento, Ghalibaf, subraya que toda la infraestructura energética y petrolera del Golfo Pérsico se convertirá en «objetivos legítimos» y será «destruida irreversiblemente». Énfasis: «irreversiblemente».

Esta columna fue escrita mientras el reloj avanzaba: al anochecer en Asia.

Las previsiones de Goldman Sachs de que el petróleo alcance entre 110 y 125 dólares en abril ya no son válidas. Lo más probable es que llegue a los 200 dólares.

Mientras el tiempo corre, Irán vuelve a recalcar: ¡No nos rendiremos!

En cambio, Teherán publica las cinco condiciones principales, que forman parte de una nueva ecuación jurídica estratégica.

Las garantías legales buscan asegurar que no habrá otra guerra. No más bases militares estadounidenses en Asia Occidental, en un plazo de 30 días. Reparaciones: 500 mil millones de dólares. No más guerras con el Eje de la Resistencia. Un nuevo régimen jurídico para el estrecho de Ormuz.

Ahora bien, compárese con el objetivo de Barbaria de poner fin a la guerra «en unas pocas semanas»: Desmantelamiento del programa nuclear de Irán. Restricciones severas a los misiles. No más apoyo a los «intermediarios» en Asia Occidental.

Traducción: rendirse.

Un decreto del Babuino de Barbaria

Se dice que el Imperio del Caos, bajo el mando del desorientado babuino, busca una salida al estilo TACO (Trump always chickens out, Trump siempre se caga). Su inexistencia es un imperativo categórico (el especialista en Kant, Larijani, podría explicarlo).

Si el Imperio cancela el acuerdo, el petrodólar se desplomará –algo que ya está ocurriendo– y los chihuahuas del Golfo Pérsico se convertirán en clientes de Irán. Sin mencionar que el propio Imperio del Caos y el Saqueo, endeudado en 39 billones de dólares, se hundirá en un colapso económico declarado.

Irán no puede permitirse debilitar la capacidad de disuasión que ha establecido de forma concluyente. Si la red eléctrica civil es atacada, como ya lo fue incluso antes del ultimátum, la respuesta a este crimen de guerra y castigo colectivo debe ser ejemplar.

Zugzwang está en vigor. Si la armada del neo-Calígula intenta capturar la isla de Kharg, los yemeníes bloquean el estrecho de Bab al-Mandeb. Si el neo-Calígula bombardea las centrales eléctricas de Irán, según su ultimátum, Irán destruye la energía del Golfo Pérsico.

Si se descubren estos dos faroles en secuencia, el camino está libre para Shah Mat. Jaque mate.

Tal como están las cosas, la amenaza de Neo-Calígula podría estar a punto de convertirse en el ejemplo definitivo del nuevo paradigma: caos internacional sin reglas de ningún tipo. Si no me caes bien, te bombardearé y te mataré.

Todo esto, legitimado por el sistema político y jurídico estadounidense: un crimen de guerra proclamado de antemano en una publicación en redes sociales, unilateralmente, eludiendo cualquier control, supervisión del Congreso, revisión judicial o debate de la sociedad civil. Un decreto del Babuino de Berbería.

Irán tiene todo lo necesario para calibrar su respuesta a esta locura diseñada como una inmersión simultánea en el oscuro abismo para el suministro energético mundial, los mercados financieros y las cadenas de suministro de prácticamente todo lo que la gente compra.

El presidente del Parlamento iraní, Ghalibaf, ya lanzó una advertencia contundente: los compradores de bonos del Tesoro estadounidense son ahora objetivos legítimos. «Supervisamos su cartera». En esencia, está incitando a las cobardes petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo a deshacerse de sus bonos para poder salir de la lista de objetivos, lo que equivale a una bomba nuclear financiera.

Irán ya bombardeó tres centros de datos de Amazon en el Golfo. Los siguientes en la lista serán Google, Microsoft, Nvidia, Oracle y Palantir. Los fondos soberanos saudíes y emiratíes tendrán que considerar seriamente el alto riesgo de poseer deuda estadounidense. El Imperio del Caos necesita endeudarse fuertemente para financiar esta guerra interminable. Si los rendimientos se descontrolan, la situación se vuelve insostenible.

Y entonces, como por arte de magia, el ultimátum expiró por obra del mismísimo neo-Calígula. ¡Menudo TACO real!

Su diatriba en Truth Social parece una farsa total. Contiene perlas como «conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y definitiva de nuestras hostilidades». El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní fue categórico: no hubo conversaciones. «Irán rechaza cualquier diálogo hasta que se alcancen los objetivos de la guerra».

En apariencia, el neo-Calígula decidió «posponer todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días».

Lo que realmente pudo haber sucedido es que Irán, a través de Omán, le comunicó a Neo-Calígula que tenían todas las de ganar y que, si cumplía su amenaza, sería el único responsable del colapso de la economía mundial.

Así, cundió el caos en el universo de Mar-a-Lago, ya que los bonos del Tesoro estadounidense y las acciones ya estaban en pánico, los ataques a las centrales eléctricas iraníes se produjeron a primera hora del lunes, e Irán estaba destinado a tomar represalias contundentes en plena noche.

Sin embargo, la infernal maquinaria de escalada está lejos de estar controlada. Nos vemos en cinco días.




en lahaine.org, 26 de marzo, 2026













Contribución a DscnTxt de Rafael Bielsa


























lunes, marzo 30, 2026

«Erótica», de Marguerite Yourcenar

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




Tú el abejorro y yo la rosa, 
tú la espuma y yo arrecife; 
en la extraña metamorfosis,
tú el Fénix, yo la hoguera.

Tú el Narciso y yo la fuente, 
mis ojos reflejan tu emoción; 
tú el tesoro y yo la bolsa; 
yo la ola y la que nada dentro de mí.

Y tú, el labio sobre el labio, 
la languidez meciendo lo que arde,
la ola que se mezcla con las olas.

Pero sea cual sea el juego tierno,
siempre se eleva el alma en llamas,
bello pájaro dorado, en el abierto azul del cielo.


(1925-1945, 1950-1954)




en Les Charités d'Alcippe, 1956 

















Érotique

Toi le frelon et moi la rose, / Toi l’écume et moi le rocher; / Dans l’étrange métamorphose, / Toi le Phénix, moi le bûcher. // Toi, le Narcisse, et moi la source; / Mes yeux reflétant ton émoi; / Toi le trésor et moi la bourse; / Moi l’onde et le nageur en moi. // Et toi, la lèvre sur la lèvre, / Toi la langueur berçant la fièvre, / La vague aux vagues se mêlant. // Mais quel que soit le tendre jeu, / Toujours l’âme en feu s’envolant, / Bel oiseau d’or, en plein ciel bleu.















domingo, marzo 29, 2026

«Poema para tiranos», de Lenore Kandel

Traducción de Annalisa Marí Pegrum




los seres que sienten son incontables
prometo iluminarlos a todos
Primer voto del budismo

parece que debo amarte incluso a ti 
más fácil amar las cosas bonitas
los niños                      las campanillas
más fácil                      (al aumentar la compasión)
amar al desconocido

fácil incluso darse cuenta (con compasión)
del dolor y del terror implícito en aquellos 
que tratan el mundo a su alrededor 
con tanta brutalidad        tanto odio

pero oh              yo no soy cristo
bendiciendo a mis verdugos
no soy buda           no soy santa
tampoco poseo esa fuerza incandescente 
de la fe iluminada

pero       aún así
eres un ser que siente 
y respira este aire
al igual que yo soy un ser que siente 
y respira este aire
buscando mi iluminación
debo buscar la tuya

si poseyera el amor suficiente 
si poseyera la fe suficiente
podría quizás entonces trascender tu camino
y alterar eso también

perdóname pues–
no puedo amarte todavía




en Beat Attitude, Bartleby Editores, 2015











Poem for Tyrants

sentient beings are numberless— / I vow to enlighten them all // The First Vow of Buddhism // it seems I must love even you / easier loving the pretty things / the children       the morning-glories / easier          (as compassion grows) / to love the stranger // easy even to realize       (with compassion) / the pain and terror implicit in those / who treat the world around them / with such brutality      such hate // but oh     I am no christ / blessing my executioners / I am no buddha       no saint / Nor have I that incandescent strength / Of faith illuminated // yet     even so / you are a sentient being / breathing this air / even as I am a sentient being / breathing this air / seeking my own enlightment / I must seek yours // if I had love enough / if I had faith enough / perhaps I could transcend your path / and alter even that // forgive me, then— / I cannot love you, yet