domingo, septiembre 27, 2020

«hubo mar una vez aquí», de Carolina Pezoa

Dos poemas


Entre subir y bajar          imaginan los peces          los peces 
demasiado viejos para tocar fondo          imaginan las aves 
demasiado lejos para humedecer el cuerpo 
hubo mar una vez aquí          imaginan las piedras 
hoja por hoja recuerdan 







 Eran minerales enterrados en el desierto de Atacama 
no eran minerales enterrados 
en el desierto de Atacama 
eran hombres 
y no eran hombres sino esclavos 
ni siquiera esclavos 
lapidados eran 
restos 









Ediciones Cuadro de Tiza, 2013
















sábado, septiembre 26, 2020

“Visita a la aldea oeste de la montaña”, de Lu You





No te quejes de lo oscuro del vino

que ha preparado el labrador para el invierno.

En años prósperos ofrece a los amigos

abundantes banquetes con cerdos y pollos.

 

Río tras río, colina tras colina.

¿Podremos encontrar la senda?

Entre sauces frondosos y espléndidas flores,

de pronto nos vemos frente a una aldea.

 

La procesión lleva tambores y gongs:

se acerca la Fiesta del Sol.

Las tocas y vestimentas son sencillas:

se conservan con rigor las costumbres antiguas.

 

Me propongo tomar,

apenas pueda mi bastón

y, guiado por la luz lunar,

llamar a su puerta.

 

 

 en Poesía clásica china, 2001











viernes, septiembre 25, 2020

«Esa tensión dadá», de Jerome Rothenberg

Traducción de Juan Carlos Villavicencio

 



las madres en zigzag de los dioses

de la ciencia las lunáticas estrellas fijas

& las farmacias

padres que dejaron las tiendas del anarquismo

sin vigilancia

los huesos árticos

colgados en saint germain

como tom toms

bombillas vivas

deseo sexual

«el arte es basura» el urinario

dice «cava un agujero

«& nada en él»

un mensaje de la computadora nefasta

«Vosotros sóis hamburguesas»

Febrero de 1916    En la más oscura de las calles a la sombra de las nervaduras arquitectónicas, donde ustedes encontrarán discretos detectives en medio de faroles rojosnacimientonacimiento del Cabaret Voltaire aparecen personajes en una edición, recitan o se suicidan, bullicio y revuelo, la alegría de la gente, los gritos, la mezcla cosmopolita de burdel y dios, el cristal y la mujer más gorda del mundo: «Bajo los Puentes de París» (T. Tzara)







1983


















That Dada Strain


the zig zag mothers of the gods / of science the lunatic fixed stars / & pharmacies / fathers who left the tents of anarchism / unguarded / the arctic bones / strung out on saint germain / like tom toms / living light bulbs / aphrodisia / «art is junk» the urinal / says «dig a hole / «& swim in it» / a message from the grim computer / «ye are hamburgers» / February 1916     In the most obscure of streets in the shadow of architectural ribs, where you will find discreet detectives amid red street lamps —birth— birth of the Cabaret Voltaire—personages in one edition appear, recite or commit suicide, bustle and stir, the joy of the people, cries, the cosmopolitan mixture of god and brothel, the crystal and the fattest woman in the world: «Under the Bridges of Paris.» (T. Tzara)








jueves, septiembre 24, 2020

“Naturaleza muerta / Hoja de estilo”, de Georges Perec



El escritorio sobre el que escribo es una antigua mesa de joyero, de madera maciza, provista de cuatro grandes cajones, y tiene sobre su superficie de trabajo, ligeramente aplanada en los bordes, tal vez para impedir que las perlas que antaño se calibraban ahí no se fueran a caer al suelo, un paño negro de una textura extremadamente apretada. Está iluminada por una lámpara articulada, de metal azul, con pantalla cónica, fijada por una especie de abrazadera a uno de los estantes de la pared, a la izquierda y un poco hacia adelante de la mesa. En el extremo izquierdo de la mesa, hay dos bandejas rectangulares, de vidrio espeso, dispuestas una al lado de la otra. La primera contiene una goma blancuzca sobre la que está escrito en negro STAEDLER MARS PLASTIC, un alicate de acero pulido, una cajita de fósforos que presenta, sobre un fondo amarillo naranja, un dibujo rojo a la manera de Vasarely, una calculadora marca CASIO en la cual el número 315308, leído al revés, forma la palabra BOESIE, una especie de joya compuesta por dos minúsculos cocodrilos entrecruzados, un pez de latón con los ojos de vidrio, cuya aleta ventral es una manivela que permite desenrollar y volver a enrollar el metro de modista disimulado en el interior de su cuerpo y cuya punta no es otra que la cola móvil del animal, y, ensartadas sobre un delgado pedazo de cartón, tres palmas de medalla, que muy finamente representan las hojas y las bellotas de robles, sobre los cuales se han grabado respectivamente: “SÉBASTOPOL”, “TRAKTIR” y “ALMA”. El segundo contiene un MULTI-PURPOSE SNAP OFF BLADE CUTTER MADE IN JAPAN demarca OLFA, una pinza de depilar, un encendedor descartable sobre el cual está escrito L’AUTOMOBILE, un marcador verde grueso, una cinta scotch, una goma blancuzca (sin inscripciones), un abridor de acerco con mango de nácar, un sacapuntas, un rascador de acero cuyo mango de material plástico imita el carey, y una serie de cuadraditos recortados de manera relativamente regular de un cartón duro; el que está arriba lleva la letra C, escrita con marcador negro. Delante de esas dos bandejas, hay, de izquierda a derecha: un recipiente trunco para fósforos con forma cónica, sencillamente decorado con dos franjas color verde claro, que contienen una treintena de fósforos de azufre; un cenicero redondo y minúsculo de cerámica blanca cuya decoración, dominada por los verdes, representa el monumento a los Mártires de Beirut, o sea, de acuerdo con lo que la precisión del dibujo permite juzgar, en el centro de una plaza rodeada de edificios modernos, ornamentada con cedros y palmeras, sobre un zócalo de piedra cuyas tres caras visibles están decoradas con coronas de flores rojas, se alzan tres figuras de bronce: un hombre herido, caído sobre el costado, tratando de enderezarse estirando la mano y, encima de él, encaramada sobre un bloque de piedra sin forma definida, una mujer cubierta con un vestido del que cuelga una manga, estirando un brazo al cabo del cual blande un ramo de flores (o una antorcha) y con su otro brazo sujeta por el hombro a un niñito aparentemente vestido con una tela sencilla que lleva alrededor de las caderas; una caja semivacía de cincuenta cigarritos de marca NIC HAVANE; un rompecabezas de doce piezas pequeñas de madera que encajan las unas en las otras de modo tal que forman una esfera, y un cenicero de cerámica, verde con algunas huellas de rosa y de marrón, que contiene las cenizas y las colillas de alrededor de seis cigarritos. El fondo izquierdo de la mesa está ocupado por una caja redonda de madera labrada provista de su tapa, y dos cuencos de madera: el más grande, de madera marrón, contiene monedas (sobre todo, monedas de 1 franco francés); el más pequeño, de madera oscura, contiene un botón de nácar, un dado de material plástico azul cuyas dos caras visibles llevan, respectivamente, dos y tres puntos blancos, un clip, una pinza de dibujo en la que está escrito POSSO PARIS, dos alfileres y dos pesas de cobre, en forma de pirámides truncas, que pesan, respectivamente, cincuenta gramos (250 quilates métricos) y veinte gramos (100 quilates métricos). Delante de esos tres objetos se alinean varios corales y minerales: un ágata con irisaciones ocres, amarillas y verdosas, una piedra roja, un pedazo de coral que evoca la garra de un pájaro o una mano de tres dedos, otro fragmento de coral con aspecto de guante, el brillo de una esmeralda, de un verde más bien suave, incluida en el seno de un mineral sin valor de un negro brillante y un  bloque de pirita cuyos innumerables cristales cúbicos, muy finalmente estriados, brillan con un destello metálico. En el extremo derecho de la mesa, encima de una pila de hojas de un formato poco habitual (aproximadamente 40 x 30 cm), se amontonan cinco carpetas rosadas o verdes, más o menos llenas. Sobre la que está más arriba está escrito, con marcador negro: Corresp urgente. Delante de esa pila de carpetas hay dos writingpads, uno verde, el otro amarillo, ambos bastante mermados, y algunas hojas sueltas. Arriba de una de ellas, de color amarillo, se puede leer el comienzo de una lista -Newton, el príncipe Albert, Tarzán y el dolor de muelas, el Dr. Pluvial, dentista, Coccinelle-, cuya continuación está recubierta por otra hoja de papel, blanco, en la cual las letras O, A, M, T y L introducen líneas de destinos diversos: la línea o sigue derecha, las líneas A y M se rozan y después se alejan, las líneas R y L, paralelas por un buen rato, terminan por juntarse. La parte de debajo de ese esquema está cubierta por una agenda forrada de cuero negro abierta en la parte media, con la esquina inferior izquierda arrancada, del domingo 30 y el lunes 31 de marzo (respectivamente 13ª semana, St. Amédée de S., Sol 6 h 34 19 h 17 y 14ª semana, St. Benjamin, luna llena); hay dos indicaciones manuscritas en la agenda: una, con tinta -llamar a Marie-, puesta alrededor de las 15 horas, la otra, con lápiz -Marie Chaix- en la parte inferior de la página. En la parte de delante de la mesa hay un mueblecito de madera, de aproximadamente unos cuarenta centímetros de largo y tal vez de unos doce de alto, que tiene cuatro filas superpuestas de seis cajones y una parte superior con forma de caja. Encima de la tapa de ese mueble se disponen: a la derecha, un rompecabezas de tres dimensiones compuesto por dos cajitas de madera llenas de cubos y de paralelepípedos de dimensiones diferentes; en el centro, un despertador electrónico de cuarzo, marca SATEK, que indica actualmente las 10:18 am; a la izquierda, un juego que se llama de BONO L-GAME, que consiste en un damero metálico de cuatro casillas por cuatro, sobre el cual pueden desplazarse varias fichas imantadas de color azul, amarillo y verde; un cierto número de objetos pequeños en acero van pegados a esas piezas imantadas: una chinche, dos pinzas “Aclé” n° 1, una hoja de afeitar montada sobre un soporte delgado, tres clips, una horquilla para el pelo. A la izquierda de ese mueblecito hay un cacharro cilíndrico de loza gris clara, decorado con dos guirnaldas de flores azules entre las cuales está escrito CAFÉ, lleno de una treintena de lápices negros, lápices de colores, marcadores, lapiceras y utensilios diversos: tijeras, un cortapapeles, un cutter, un portaminas. A la derecha, hay un vaso derecho de fondo espeso particularmente lleno de bolitas de vidrio entre las cuales hay metidos unos diez cortaplumas. En primer plano, destacándose netamente sobre la tela negra de la mesa, hay una hoja de papel a cuadritos, de formato 21 x 29.7, casi enteramente cubierta por una escritura exageradamente apretada en la que puede leerse: el escritorio sobre el que escribo es una antigua mesa de joyero, de madera barnizada, provista de cuatro grandes cajones, cuya superficie de trabajo, ligeramente aplanada en los bordes, tal vez para impedir que las perlas que antaño se calibraban ahí no se fueran a caer al suelo, está cubierto con un paño negro de una textura muy fina. La ilumina una lámpara articulada, de metal azul, con pantalla cónica, fijada por una especie de abrazadera a uno de los estantes de la pared, a la izquierda y un poco hacia adelante de la mesa. En el extremo izquierdo de la mesa, hay dos guardaplumas rectangulares, de vidrio espeso, dispuestos uno al lado del otro. El primero contiene una goma blancuzca sobre la que está escrito en negro STAEDLER MARS PLASTIC, un alicate de acero pulido, una cajita de fósforos que presenta, sobre un fondo amarillo naranja, un dibujo rojo a la manera de Vasarely, una calculadora marca CASIO en la cual el número 35079, leído al revés, forma la palabra GLOSE , una especie de joya compuesta por dos minúsculos cocodrilos entrecruzados, un pez de metal dorado con los ojos de vidrio, cuya aleta ventral es una manivela que permite desenrollar y volver a enrollar el metro de modista disimulado en el interior de su cuerpo y cuya punta no es otra que la cola móvil del animal, y, ensartadas sobre un delgado pedazo de cartón, tres palmas de medalla, que muy finamente representan las hojas y las bellotas de robles, sobre los cuales se han grabado respectivamente: “SÉBASTOPOL” , “TRAKTIR” y “ALMA”. El segundo contiene Un MULTIPURPOSE SNAP OFF BLADE CUTTER MADE IN JAPAN marca OLFA, una pinza de depilar, un encendedor descartable sobre el cual está escrito L’AUTOMOBILE, un marcador verde grueso, una cinta scotch, una goma blancuzca (sin inscripciones), un abridor de acero con mango de nácar, un sacapuntas, un rascador de acero cuyo mango de material plástico imita el carey, y una serie de cuadraditos recortados de manera relativamente regular de un cartón duro; el que está arriba lleva escrita con marcardor negro la letra C. Delante de esos dos rectángulos para descargar cosas, hay, de izquierda a derecha: un recipiente trunco para fósforos con forma cónica, sencillamente decorado con dos franjas color verde claro, que contiene una treintena de fósforos de azufre; un cenicero redondo y minúsculo de cerámica blanca cuya decoración, dominada por los verdes, representa el monumento a los Mártires de Beirut, o sea, de acuerdo con lo que la precisión del dibujo permite juzgar, en el centro de una plaza rodeada de edificios modernos, ornamentada con cedros y palmeras, sobre un zócalo de piedra cuyas tres caras visibles están decoradas con coronas de flores rojas, se levantan tres figuras de bronce: un hombre agonizante, caído sobre el costado, tratando de enderezarse con la mano estirada y, encima de él, encaramada sobre un bloque de piedra sin forma definida, una mujer cubierta con un vestido del que cuelga una manga, estirando un brazo al cabo del cual blande una antorcha (o un ramo de flores) y con su otro brazo sujeta por el hombro a un niñito aparentemente vestido con una tela sencilla que lleva alrededor de las caderas; una caja semivacía de cincuenta cigarritos de marca NIC HAVANE; un rompecabezas de doce piezas pequeñas de madera que encajan las unas en las otras de modo tal que forman una esfera, y un cenicero de cerámica, verde con algunas huellas de rosa y de marrón, que contiene las cenizas y las colillas de alrededor de ocho cigarritos. El fondo izquierdo de la mesa está ocupado por una caja redonda de madera labrada, provista de su tapa, y por dos cuencos de madera: el más grande, de madera marrón, contiene monedas (sobre todo, monedas de 1 franco francés); el más pequeño, de madera oscura, contiene un botón de nácar, un dado de material plástico azul cuyas dos caras visibles llevan, respectivamente, dos y tres puntos blancos, un clip, una pinza de metal negro en la que está escrito POSSO PARIS, dos alfileres y dos pesas de cobre, en forma de pirámides truncas, que pesan, respectivamente, cincuenta gramos (250 quilates métricos) y veinte gramos (100 quilates métricos). Delante de esos tres objetos se alinean varios corales y minerales: un ágata con irisaciones ocres, amarillas y verdosas, una piedra roja, un pedazo de coral que evoca la garra de un pájaro o una mano de tres dedos, otro fragmento de coral con aspecto de manopla, el brillo de una esmeralda, de un verde más bien suave, incluida en el seno de un mineral de un negro brillante y un bloque de pirita cuyos innumerables cristales cúbicos, muy finalmente estriados, brillan con un destello metálico. En el extremo derecho de la mesa, encima de una pila de hojas de un formato poco habitual (aproximadamente 40 x 30 cm), se amontonan cinco carpetas rosadas o verdes, más o menos llenas. Sobre la que está más arriba está escrito, con marcador negro: Corresp urgente. Delante de esa pila de carpetas hay dos writing-pads, uno verde, el otro amarillo, ambos bastante mermados, y algunas hojas sueltas. Arriba de una de ellas, de color amarillo, se puede leer el comienzo de una lista -Newton, el príncipe Albert, Tarzán y el dolor de muelas, el Dr. Pluvial, dentista, Coccinelle-, cuya continuación está prácticamente recubierta por otra hoja de papel, blanco, en la cual las letras O, A, M, R y L introducen líneas de destinos diversos: la línea o sigue derecha, las líneas A y M se rozan y después se alejan, las líneas R y L, por un buen rato paralelas, terminan por juntarse. La parte de debajo de ese esquema está cubierta por una agenda forrada de cuero negro abierta en la página del medio, con la esquina inferior izquierda arrancada, del domingo 30 y el lunes 31 de marzo (respectivamente 13ª semana, St. Amédée de S., Sol 6 h 34 19 h 17 y 14ª semana, St. Benjamin, luna llena); en la agenda hay dos indicaciones manuscritas en la página del domingo: una, con tinta -llamar a Marie-, puesta alrededor de las 15 horas; la otra, con lápiz -Marie Chaix- en la parte inferior de la página. En la parte de adelante de la mesa hay un mueblecito de madera, de aproximadamente unos cuarenta centímetros de largo y tal vez de unos doce de alto, que tiene cuatro filas superpuestas de seis cajones y una parte superior con forma de caja. Encima de la tapa de ese mueble se disponen: a la derecha, un rompecabezas de tres dimensiones compuesto por dos cajitas de madera llenas de cubos y de paralelepípedos de dimensiones diferentes; en el centro, un despertador electrónico de cuarzo, marca SATEK, que indica actualmente las 12:50 pm; a la izquierda, un juego que se llama de BONO L-GAME, que consiste en un damero metálico de cuatro casillas por cuatro, sobre el cual pueden desplazarse varias fichas imantadas de color azul, amarillo y verde; un cierto número de objetos pequeños en acero van pegados a esas piezas imantadas: una chinche, dos pinzas “Aclé” n° 1, una hoja de afeitar montada sobre un soporte delgado, tres clips, una horquilla para el pelo. A la izquierda de ese mueblecito hay un cacharro cilíndrico de loza blanca crema, decorado con dos guirnaldas de flores azules entre las cuales está escrito CAFÉ, lleno con una treintena de lápices negros, lápices de colores, marcadores, lapiceras y utensilios diversos: tijeras, un cortapapeles, un cutter, un portaminas. A la derecha, hay un vaso derecho con fondo espeso particularmente lleno de bolitas de vidrio, entre las cuales hay metidos unos diez cortaplumas. En primer plano, destacándose netamente sobre la tela negra de la mesa, se encuentran una hoja de papel a cuadritos, de formato 21 x 29.7, casi enteramente cubierto por una escritura exageradamente apretada, y una lapicera de metal dorado cuyos cuerpo y capuchón están adornados completamente con finas acanaladuras.

 

 

en Lo infraordinario, 2013