martes, mayo 21, 2024

“Cecyl Taylor toma un vaso de agua en Alcohuaz”, de Carlos Almonte





Sin alimento disponible,

lee en el cartel de entrada, su frondosa

larga escasa barba escama el gong,

de breve la espesura de un magro bosquecito

de sutil enredadera.

La expresión del piano flota sobre diminutas olas

el agua fría deja ir la reflexión meditación

con golpes cortos, secos, malparidos

en ritmo desprolijo asaz perfecto.

Voy al barco, grita y sube a una pasarela imaginaria.

Son los hongos, nos decimos,

hay decenas bajo el árbol.

 

Cecyl duerme aquella siesta y se levanta,

flota sobre el aire

hasta alcanzar su propia voz, sonido cristalino

entre la escarcha.

Nos tomamos de las manos, pienso en ovnis

machis, sacrificios, caminatas sobre el agua.

Nos volvemos hacia el cerro, hacia la cima.

Busco a Cecyl para despedirme

pero ya no está, se ha ido con el viento o

entreverado en el silencio

de las ramas

de aquel sauce

allá a lo lejos,

casi imperceptible,

diáfano,

diminuto,

cubierto por la niebla.

 

 

 

en 51 poetas en el Reyno de Chile, 2014

Pareidolia Records, México

 















lunes, mayo 20, 2024

«La niñita», de Muhammad al-Dhahir

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Le dije:
háblame – ella contiene la respiración
y dibuja un círculo de sufrimiento
                un círculo de soldados
                       un círculo de armas

Ella suelta sus trenzas como cuerdas
Le dije:
       Labra mi cuerpo
               viaja en mi mano
                       y dame una señal
Ella me mira como una niñita,
abre su álbum,
señala el mapa de la gran patria árabe
escribiendo con sangre los nombres de las tribus

Le dije:
        Dibuja una luna como prueba
Ella cierra de golpe su álbum
y entra en mí para dormir entre mis costillas
De ahí sale una tropa de niños,
un ramo de tallos de trigo,
y su voz, susurrando:
–Todos los demás menos tú son enemigos
y todo dios menos tú, un intruso.














domingo, mayo 19, 2024

“Cosas idas”, de Gustavo Mora Pinochet





¿Por qué tantas arrugas en tu frente?

¿Por qué ese amargo sello de tristeza?

¿Por qué a menudo, en actitud doliente,

inclinas a la tierra la cabeza?

 

¿Por qué muere en tus labios la sonrisa

y se apaga en tus ojos la alegría?

¿Por qué cubre tu faz esa enfermiza

palidez de mortal melancolía?

 

¿Por qué cruzas la tierra indiferente

en eterno monólogo con tu alma?

¿De tu ternura se secó la fuente?

¿Pesar horrendo te robó la calma?

 

¿No te conmueve el esplendor glorioso

de esta mañana ideal de primavera,

y del bosque el susurro rumoroso

y los aromas mil de la pradera?

 

Mira, el arroyo, con murmullo suave,

jugueteando en el césped se desliza;

escucha cómo trina alegre el ave,

cuál gime entre los árboles la brisa.

 

¡Comprendo tus congojas, bella niña,

leo en tus ojos las ocultas penas:

yo recorrí también esta campiña

en tardes apacibles y serenas!

 

Llorando a solas, como tú, doliente

víctima de amorosos desengaños...,

¡primer dolor que ensombreció mi frente!,

¡contaba entonces apenas dieciocho años!

 

¡Las lágrimas que viertes son muy bellas,

el llanto de tus ojos es bendito!

En mis noches sin luna y sin estrellas,

de mi vida en el páramo infinito,

 

cómo envidio el rocío silencioso

que humedece tu pálida mejilla,

emblema ideal de un sentimiento hermoso

que ya en mi ajado corazón no brilla.

 

¡Llora, niña inocente!, ¡qué no diera

por sufrir esos dulces desengaños

y recorrer doliente la pradera

cual de mi infancia en los felices años!

 

 

 

en Antología general de la poesía chilena, 1959





















sábado, mayo 18, 2024

«Respondiendo a Lu Ye», de Liang Yi

Versión de Juan Carlos Villavicencio




En un sueño escuché a la cascada
y al viento: no tengo nada
más que enviarte.
La rueda afuera de la puerta es sólo la luna.
Esos objetos que cuelgan de los aleros del tejado,
sólo son las nubes de este otoño.













viernes, mayo 17, 2024

“Abriremos nuestros pulmones a un aire sin veneno”, de Jorge Hernández (Piel Divina)





Frente a cualquier frontera,

frente a cualquier comedia o pantomima

la belleza y los ojos lúcidos.

Los hombres de la mentira cambian como los días.

Frente a eso, las pinceladas-cuchillo amasadas en carne viva,

entonces la llaga sobre la piel desnuda

hasta que nazca un Nuevo Tiempo

relampagueando entre dos o más nubes,

cantarlo desde nuestras gargantas:

¡no más coágulos, que la sangre fluya!

Sólo nuestros sueños como tormenta galopando.

 

El Sol se desbarata cogiendo con tus ojos.

El crimen es breve en el umbral del tiempo

y en los pliegues de primavera

la línea resinosa de la vida guarda sus secretos.

Inmensas coincidencias,

codicia de frutos resquebrajados,

rescate de la eterna agitación –hervidero de sangre– luz que nos une

y el amor seguido de soles hechiceros mordiendo el camino que se deja.

 

Tomo de los latidos de tu corazón el grito de los ángeles.

Para empezar el día te regalo mi canto,

mis caderas constructoras,

el aullido de mis verdades de acero.

La vida la vida la vida ¿quién dijo?

 

 

 

en Hora Zero: los broches mayores del sonido (Antología), 2009

Edición a cargo de Tulio Mora


Foto de Rayco Severiano 




















jueves, mayo 16, 2024

«Bocetos de la casa de la peste: La casa de la peste en Jaffa Primer boceto de Bonaparte visitando a las víctimas de la plaga de Jaffa, Antoine-Jean Gros», de Zeina Azzam

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Este Napoleón aparta la cara
del desplomado
cuerpo que sostiene a medias.

Las figuras centrales: sirios
o eso parecen
por su falta de uniformes.

El de rojo fija ojos sorprendidos
en el líder
como si fuera a darle un mensaje.

En la versión final y en expansión del Louvre
aquellas figuras se han ido.
En cambio, un cuerpo desplomado intenta

levantarse mientras Napoleón se acerca
para tocar sus heridas.
Esa versión tiene un exterior

que suena metálico a la luz del día
más allá de los arcos rayados
de la mezquita convertida

en hospital militar. Llamaríamos
a lo que ahora está fuera de Tel Aviv.
¿Cómo llamaríamos 

a los sirios-palestinos?
¿Dónde viven 
sus descendientes?

Tal vez en Damasco 
o en un campo de refugiados
en Yarmuk

su miseria es densa y similar
a la casa de la peste,
una luz afín, ictérica—

pero que en un futuro están
fuera del marco
como fueron los prisioneros

con bayonetas que los dos días
de violaciones
y matanzas

que Napoleón envió como regalo
a sus hombres. Todos los ojos ahora
estás puestos sobre el Emperador

bajo un rayo de luz. O
crees o no que
tiene derecho a estar ahí.
















miércoles, mayo 15, 2024

“Voluntario”, de Robert Louis Stevenson





En esta tarde silenciosa

Mis agradecidos ojos reciben

La serena luz.

Veo alzarse los hermosos árboles

En un aire encantado,

Y estrella tras estrella disponer

La noche perfecta.

 

En mi pecho, de pronto,

La quietud y el gozo se abren

A una paz magnífica.

Y ahora que el día ha terminado,

Breve día de viento y de sol,

Una a una las puras estrellas

Tachonan el noble firmamento.

 

Al vivo placer o al dolor hondo

Sucede la paz del alma:

¡Adiós lágrimas!

Escucho tenues sonidos;

Escucho el frágil canto del pájaro,

Del lejano redil a las ovejas,

Los mugientes novillos.

 

La guerra ha terminado,

La batalla ha sido victoriosa,

Y las trompetas han enmudecido.

La suave melodía del pastor,

Los sonidos del campo, una vez más

Despiertan sobre bosques y llanuras,

Sobre colinas y valles.

 

Cesan los estruendos apasionados de los combates.

Bienvenida sea mi libertad;

Una vez más, ¡viva!,

Andaré libre por un camino sin fin.

Y a veces, al caer la tarde,

Un alegre amorío gozaré

En la puerta de una posada.

 

 

 

en Poemas, 1994

Originalmente en New Poems, 1918

 

Traducción de Txaro Santoro y José María Álvarez

 

 


Voluntary

Here in the quiet eve / My thankful eyes receive / The quiet light. / I see the trees stand fair / Against the faded air, / And star by star prepare / The perfect night. // And in my bosom, lo! / Content and quiet grow / Toward perfect peace. / And now when day is done, / Brief day of wind and sun, / The pure stars, one by one, / Their troop increase. // Keen pleasure and keen grief / Give place to great relief: / Farewell my tears! / Still sounds toward me float; / I hear the bird’s small note, / Sheep from the far sheepcote, / And lowing steers. // For lo! the war is done, / Lo, now the battle won, / The trumpets still. / The shepherd’s slender strain, / The country sounds again / Awake in wood and plain, / On haugh and hill. // Loud wars and loud loves cease. / I welcome my release; / And hail once more / Free foot and way world-wide. / And oft at eventide / Light love to talk beside / The hostel door.





















martes, mayo 14, 2024

«Detalles impersonales», de Anas al-Aila

Versión de Juan Carlos Villavicencio





Mi guardarropa esparcida en la vereda
de una calle muy transitada
provoca la risa y el horror de los transeúntes.
Lleno de ropa
pulóveres y pantalones
y mi oscuro traje negro 
… ahí el armario en todo su esplendor.
¿Quién es el que se está robando mi polera azul?

Mi cama
con su marco blanco
y sus sábanas grises y azuladas
está bajo de un árbol
en medio del parque de la ciudad.
Un mendigo sentado sobre ella,
desconfiado, huele la almohada.
Prueba su suavidad, 
se acuesta en ella y mira a su alrededor.

Un niño llena mis calcetines con arena.
Los ata fuertemente para que no se derramen.
Pone un montón de ellos a su alrededor
y comienza a patearlos.

Mis libros están siendo arrojados a la vereda
en la plaza del mercado.
Un viejo
los sostiene en alto, los agita
 para que alguien los compre.

Mis regalos, álbumes de fotos,
mis gafas, mi celular…
un adolescente juega con ellos
en la esquina de una calle oscura
y los comparte con sus amigos.

Mi mano está suspendida en un espejo.
Ahí permanece
despierta
sin pertenecer a nadie.











lunes, mayo 13, 2024

“La vida es”, de Carl Solomon





La vida es Gary Cooper combatiendo contra los árabes 

en su uniforme de la Legión Extranjera.

La vida es leer a Kierkegaard en 1948 

en la biblioteca de la calle Cuarenta y Dos.

La vida es la madre y las tías y tíos y los primos 

y el recuerdo del padre.

La vida es enumerar los suicidios y psicosis de este y aquel.

La vida es cólera, cólera contra aquellos, reales o imaginados,

que se hicieron ricos y exitosos y se fueron 

y te dejaron arrastrándote en la desesperación.

La vida es analizar verbos y cepillarse los dientes.

La vida es jugar Monopoly, Scrabble, tenis y pimpón, 

y moverse al siguiente destino.

Sobre todo, la vida es engañosa... 

cuando esos olvidados vuelven,

cuando te encuentras viejos amores y nuevos odios 

y se mezclan extrañamente entretejidos en una tela 

de la cual uno jamás puede percibir

el completo diseño maestro que predomina.

 

 

 

en More Mishaps, 1968

Traducción de Aciro Luménics

 

 

 

Life is

Life is Gary Cooper fighting the Arabs in his Foreign Legion uniform. / Life is reading Kierkegaard in 1948 in the Forty Second Street Library. / Life is mother and aunts and uncles and cousins and memory of father. / Life is enumerating the suicides and psychoses of this one and that one. / Life is anger, anger at those real or imagined who have become rich and / successful and gone away and left you grovelling in despair. / Life is parsing of verbs and brushing of teeth. / Life is playing Monopoly and Scrabble and Tennis and Pingpong and moving on to a new destination. / Above all, life is deceptive – when those forgotten return, when you meet old / loves and new hates and they mingle inextricably interwoven into a fabric / of which one can never perceive the whole overriding master design.





















domingo, mayo 12, 2024

«Sólo en Gaza», de Plestia Alaqad

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Sólo en Gaza
Duermes contando cohetes en vez de estrellas
Te despiertas, si te despiertas
Con el sonido de las bombas en lugar que el de los pájaros.
Sólo en Gaza
Duermes sin saber si despertarás
O cómo te despertarás
En Gaza
Duermes en tu casa
Y te despiertas bajo los escombros
En Gaza
Duermes con todas las partes de tu cuerpo
Te despiertas sin una mano
O una pierna
En Gaza
Tienes familia y amigos
Al día siguiente estás por tu cuenta
Sólo en Gaza
La gente celebra cumpleaños
Mientras las bombas resuenan en el fondo
La gente te recibe con manos cálidas
Y una taza de té mientras estás en una tienda
Sólo en Gaza
A pesar del dolor, las personas siguen siendo
No sólo sobrevivientes, sino también guerreros.


















sábado, mayo 11, 2024

“Enviado a un ermitaño taoísta”, de Wei Ying-Wu





Es de madrugada cuando, tiritando,

me siento en mi estudio.

De súbito, pienso en el ermitaño

allende los montes;

Lo imagino juntando leña

en los hondos barrancos,

junto a algún río del cerro

Regresando luego a su choza

para cocinar en su fogón de piedra.

Pienso que sería un placer

llevarle una calabaza de vino

Para alimentarlo en este día

húmedo y ventoso;

Pero las hojas caídas cubrirán sin duda,

las faldas del cerro.

¿Cómo haría para hallar la senda?

 

 

 

en Poetas chinos de la dinastía T’ang, 1977

 




















viernes, mayo 10, 2024

«La casa», de Yusuf Abd al-Aziz

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Los labios y trenzas de esa mujer
irradiaban luz cuando por casualidad la conocí.
Ella arrancó una flor de mis costillas
y voló hasta la fuente
donde construyó su casa con su resplandeciente seda.
Cuando la besé,
corrió como una gacela
brillando a través del campo abierto de Dios.
Le dije: «¿Quién eres, yegua del agua?»
y ella dijo: «Soy reina».
Cuando la abracé
ella me envolvió con sus olas
y encendió las estrellas de mi espíritu.
Le dije: «¿Quién eres, flor de terciopelo?».
Ella dijo: «Soy las plumas del ruiseñor,
la leche de los besos».
Cuando le di mi más dulce abrazo
y realicé mi oración ritual,
ella irrumpió a través de mí, de cada célula y vena
y erigió sobre mi cadáver
una casa que existirá toda la vida.


















jueves, mayo 09, 2024

«Si pregunto a los hombres...», de Chantal Maillard





Si pregunto a los hombres

qué es aquel cuerpo inmenso

que vibra al otro lado de los bosques,

me contestan: «el mar».

Si te pregunto qué es el mar,

me dices:

«un animal de lluvia que sin tregua recorre

la distancia infinita que de sí mismo le separa».

Quieres ponerme a prueba, pretendes confundirme.

Sé que aquel cuerpo inmenso

eres tú

cuando sales del bosque

y arrojas tu saliva sobre el mundo.

 

 

 

en Hainuwele y otros poemas, 2009

 




















miércoles, mayo 08, 2024

«Las últimas palabras», de Hanan Awwad

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Envuélvanme oh Jardines de Al-Aqsa

Llévenme con ustedes, oh días rebeldes de mártires fragantes
Con los heridos y los luchadores por la libertad,
Llévenme con ustedes, oh hermosos días rebeldes con el perfume 
          de la gloria
Y el aroma de los inmortales,
Llévenme con ustedes oh días rebeldes ascendiendo alto
Como la petición de rezar en Palestina,
Llévenme con ustedes oh días rebeldes cuando el rocío se desborda
La mañana de los hijos de la conciencia
Los hombres del día anterior facilitan sus almas a la gran fiesta
Como regalo a una patria a la que sus caballeros son llevados 
          a celebrar su nupcias y volver
Llévenme y limpien el dolor de mi frente
Sepulten mis desvelos, borren mis preocupaciones, devuélvanme 
          mi encanto
Y desplieguen mi espíritu con el aura de Jasmine
Me uno a ustedes, en cada momento,
Oh unidad del alma en las patrias dibujadas por la lucha de los rebeldes
Oh sendero de ascendientes amantes apartados de la guerra 
Hay un límite para la vida
Oh amantes en el sendero hacia Dios despidiéndose
De los tronos del mundo, de sus delicias, de sus jardines enfilando 
Un viaje hacia la lucha, lanzando piedras desafiantes 
A los que se interpusieron en el camino de la luz
Por favor se los ruego justos Mahomas en las alturas
Y también en el mundo humilde, no hagan que la caravana dé media vuelta
          si busca refugio de
Toda la decadencia que hay en ti. 
 
Llévenme con ustedes, oh días
Llévenme con ustedes, oh glorias
Reconocí tus apariciones antes de que surgieran,
Por ellas me moví antes de que estallaran las olas del amor de Dios, 
          unificadas en Dios
Para la patria sublime, te acercas al tiempo del viaje
A cruzar el tiempo, heraldos del despertar, los llamados al martirio 
          y los peligros del Orgullo
Te acercas con calidez como una promesa convirtiéndose
En el amanecer de nuestra ciudad, te acercas
Al calor de nuestra revolución que estalla en llamas
No hay migración sino de ti hacia ti
No hay reducción sino de tu tiempo de prisa ya que 
La promesa está cerca de cumplirse.
No hay salida sino tomar distancia de ti
No hay destierro sino al navegar en tus ojos














martes, mayo 07, 2024

“Para leer en forma interrogativa”, de Julio Cortázar





Has visto

verdaderamente has visto

la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa

Has tocado

de verdad has tocado

el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amas

Has vivido

como un golpe en la frente

el instante el jadeo la caída la fuga

Has sabido

con cada poro de la piel sabido

que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón

había que tirarlos

había que llorarlos

había que inventarlos otra vez.

 

 

 

en Salvo el crepúsculo, 1984