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miércoles, octubre 21, 2026

«Serenade», de Roberto Reséndiz





Líquida permanece la semilla del recuerdo
gaviotas silenciosas
hogueras de San Martín
la agonía
el mortal abanico de los quince.

Su nombre
jamás oculta los sobresaltos de la arena
húmeda
desciende los veinticuatro escalones del infierno
las plegarias de su amante
recostado en el acuoso lecho de madera.

Serenade
usurpadora de un sueño inverosímil
abre los brazos 
para estar más indefensa
ante los minotauros de la cama
mueve el tronco
el cuello de serpentina blanca
los labios de adolescente invertebrada.

Después de todo
le quedan pocas noches al lado de la muerte
islas sin piedras de colores
estrellas de mar en la punta de la lengua 
un salmo para gritar 
el desamor
hasta quedarse ronca…



de Mujeres de luz, 2007


















martes, octubre 20, 2026

«paul celan», de María Malusardi

Tres fragmentos




como trizas de un parto se abre la almendra: caballos muertos serán niños sobre la tierra unificada ese modo de aplastarse unos a otros cabezas contra cabezas lo incierto retumba no indaga la pérdida no restaura miente la llaga es una zona de silencio donde tormentos obsesiones han caído paul celan: el agua de la madre espera allí donde el cuervo escribe su poema


·   ·   ·


el ardor de mis ojos deja entrever la renuncia del mundo paul celan pájaro descascarado amarillo no es ayer la salud azotada es hoy: brazos sin entierro denuncian: cómo nombrar el cuerpo que nos llega de a pedazos al poema


·   ·   ·


en la pupila rota del mar donde me buscan las especies que el lenguaje ha desdeñado hay una cárcel: me enseña las palabras su secreta celosía sus llaves idiomas envejecen sobre las almas surge entonces una escritura sin reposo donde comprendernos y estallar




en trilogía de la tristeza, Alción Editora, 2009









martes, octubre 13, 2026

«Oración», de Piedad Bonnett




 
Para mis días pido,
Señor de los naufragios,
no agua para la sed, sino la sed,
no sueños
sino ganas de soñar.
Para las noches,
toda la oscuridad que sea necesaria
para ahogar mi propia oscuridad.




en Lo terrible es el borde, Visor, 2021













viernes, octubre 09, 2026

«Esperanza», de Gerardo Diego




 
¿Quién dijo que se agotan la curva el oro el deseo
el legítimo sonido de la luna sobre el mármol
y el perfecto plisado de los élitros
del cine cuando ejerce su tierno protectorado?

Registrad mi bolsillo
Encontraréis en él plumas en virtud de pájaro
migas en busca de pan dioses apolillados
palabras de amor eterno sin
carta de aterrizaje
y la escondida senda de las olas




1931



















lunes, octubre 05, 2026

HOY Presentación de la antología de Roque Dalton en el Liguria de Lastarria






HOY LUNES 5 de octubre, 

a las 19:30 hrs. al Bar Liguria del Barrio Lastarria 

(Merced #298, Santiago Centro), 

para que nos acompañen a la presentación de 

la antología No sólo hecha de palabras, 

del poeta salvadoreño Roque Dalton  (1935-1975), 

editada por el poeta y músico Mauricio Redolés, 

que nos hizo el tremendo honor de volcar sus años de lecturas 

y enseñanza de la obra del poeta, 

del que incluso ha musicalizado algunos poemas.

Tendremos el honor de que la presentación esté a cargo de 
la notable académica y profesora Paula Miranda 
junto al poeta Mauricio Redolés.



De Dalton escribió Julio Cortazar: «Tenía algo de niño, conductas de niño, era travieso, juguetón. Era difícil saber y darse cuenta de la fuerza, la seriedad y la eficacia que se escondían detrás de ese muchacho». 

Y Cintio Vitier vio con nitidez que la risa era en Roque «su tercer lenguaje, en el que mejor decía su ira y su tristeza».

La vida del poeta Roque Dalton fue un torbellino, mezcla de activismo político y de una creatividad literaria inagotable. La poesía de Dalton es el reflejo de esa intensidad: una poesía que, sin perder calidad estética, se convirtió en un arma como visión de mundo. Su obra funde el compromiso político, la ironía y el habla cotidiana en una poética que no separa la vida de la escritura ni la escritura de la lucha.

¡Acompañadnos y difundid la palabra, por favor! 
















domingo, octubre 04, 2026

«Conversación con Roque Dalton entre sueños». Entrevista ficción, de Milson Salgado



Heberto Padilla y Roque Dalton


Estaba en mi camastro de madera de pino después de un día agotador. Estuve pensando todo el día en el poeta perfecto. Barajaba varios nombres, pero no terminaba decantándome por nadie, aunque Roque llevaba siempre para mí la ventaja. La coherencia de su obra y su vida siempre me habían atraído, pero sobre todo su alto y exquisito sentido del humor. Cuando me preguntaba qué personas que hayan muerto me hubiera gustado conocer, siempre aparecía el ubicuo Roque y sus geniales ocurrencias. Creo que mi generación siempre carga con este deseo. No tengo idea de que a qué horas me dormí. Solo recuerdo el croar de algunas ranas toros o las grandes manazas con que el aire azotaba la endeble ventana de mi cuarto. Mi sueño fue una entrevista con el ser que me ha salvado la vida por tanto tiempo.


Roque, ¿qué tal te ha ido en la eternidad?
La eternidad me ha condenado. No logro pasar la puerta. deseo dormir, descansar en pez, pero no hay descanso para los poetas que son despertados en los libros una y otra vez por un lector neófito o un especialista que le espulga las influencias al espíritu. Que Jacques Prevert, que Vallejo, que John Saint Perse. Que Renato Leduc. Que Efraín Huerta. Que el huevo o el culo de la gallina de oro. Trato siempre de llegar a mi sueño eterno, pero siempre hay una ventana en mi rostro que me muestra que este mierda de mundo sigue peor de lo que lo dejé.

Roque, ya pasaste la línea, es decir, te fuiste al otro barrio. ¿Qué? ¿Hay Dios, lo has visto o qué?
El problema de Dios en la eternidad se sigue resolviendo con puntos suspensivos. Este ser barbado y de desbordada ira bíblica es una incógnita en líneas asíntotas. La eternidad no es la gran cosa. Aquí tengo un sofá y un canapé levemente odioso donde me siento para mirar la película de mi vida una y otra vez, y saber que no puedo añadir ni tan solo una línea a mi destino.

¿Qué mensaje le darías a los del FMLN?
Ahí están algunos que me mandaron para el otro barrio. no les guardo ningún rencor. En la vida y en la muerte nunca perdí mi tiempo. Una de las grandes verdades que he aprendido aquí es que los idiotas viven más años y solamente les permiten morir hasta que se enteran que siempre lo fueron, porque Dios a nadie se trae engañado.

¿Te acuerdas de alguno de tus amigos?
Sí, siempre me acuerdo de Manlio Argueta, que a sus años sigue bailando el rap, nieto del movimiento beatnik. Siempre recuerdo las piernas de Clementina Suarez que ya está acá armando jaleo entre el cielo y el infierno, que es el mejor paraíso para los bohemios. Mi pensamiento me lleva a los aburridos marxistas hondureños que aquí le hablan como una terapia a los muertos que no pueden dormir en paz. Tengo que soportarlos, pero son las pastillas Valium en la eternidad.

Háblanos de tu familia.
Declino en estas líneas abordar a mis eternos amores.

Roque, ¿dónde podemos encontrar tus huesos?
Mis huesos volvieron al polvo enamorado afortunadamente. El tamaño de El Salvador es la tumba del guerrillero. Me hallarán donde florecen las siemprevivas. Mi sangre está en la punta de sus cogollos.

¿Y la flor de izote?
El hambre es la mejor belleza por decreto.

¿Y Joaquín Villalobos?
Fue el que me sentó en el banquillo de los acusados, y él siempre estuvo sentado en la CIA Made in USA. Cuando me asesinó le disparó a la envidia, a la poesía y a la revolución cubana.

Siempre decías que en Cien años de soledad había una mierda escondida ¿Ya la descubriste?
Claro, lo supe siempre, pero no podía comprometer al compañero que después se pegó a las faldas de Fidel. Las dentaduras postizas son del Lengua que nos metió a huevos el Imperio Medieval Español, dizque para mejorar nuestra apariencia de dientes podridos. La lupa es el espejo para vernos grandes, igual a los creadores del artefacto, y el hielo el anhelo por los aires de la alta cultura occidental. Pero, sobre todo el ¡oh! de exclamación de esta gente del siglo XX sumida en el paleolítico: es la admiración y la aceptación de que estábamos en pañales frente a la edad de la alta cultura. Fue una gran tomadura de pelos. Sólo el coronel Aureliano Buendía salva al escritor. Un milico salvándole las castañas del fuego a la sapiencia, y Chávez, harina del mismo costal.

Roque, ¿y el Che?
No hay amor más grande que dar la vida por los De-Marx.

Y Jesús, ¿la cagó?
Claro que no, por él se vendieron más biblias que novelitas de Marcial la Fuente. Constantino fue el mejor editor.

Y los ricos, ¿se salvarán del infierno?
Preguntas como si fuera San Pedro que es el que da las visas. Pero para el caso, el beato del general Franco, el cura José María Escriba de Balaguer con el Opus Dei logró el milagro de que un camello pasara por el ojo de una aguja. Ahora te diré que los ricos que dan poco en obras de caridad creen que el cielo lo obtendrán en cuotas-pagas, pero los ricos dadores alegres también creen que aquí hallarán jacuzzis, spa y baños turcos para soplarse los huevos por la eternidad.

¿Y los pobres?
Son los eternos pecados de dios.

¿Y el socialismo del siglo XXI?
Para Marx sería un queso roquefort, aunque desde la derecha hasta la social democracia les da mala leche.

¿Te has encontrado con Ernesto Cardenal?
Aquí le han comprado los derechos de autor de sus salmos.

¿El FMLN en El Salvador?
Unas son de cal y todas son de arena.

¿Y Fidel?
Poco lo veo. Parece que está dedicado a darle clases a un viejito misterioso que padece de Alzheimer.

Y el Comunismo, ¿existe o existió?
¿Existe el horizonte?

Una mujer de izquierda ha ganado las elecciones en Honduras.
Tanto que han dicho que las mujeres son el sexo débil. Ahora, en ese paisito dejado la mano de Dios, nadie tendrá la valentía de ponerse una falda.

¿Y los poetas?
Siguen hartándose de ángeles en mal estado. Siguen cantándole a los ojos de los bueyes y a los cañaverales en flor. Ahora hacen festivales para que la poesía quede entre buenos amigos.

¿Messi, Pelé o Maradona?
El pie y la mano de Dios.

¿Messi o Ronaldo?
Ronaldo no es Cristiano de mi devoción.

¿Silvio o Pablo?
Yo no cambio de bando. Yo me muero como viví.

¿Qué te enorgullece de tu país?
Una poeta como Claudia Lars, un narrador como Salarrué, un jugador como el Mágico Gonzales y un culito chic como Consuelito Suncín Sandoval.

¿El mejor narrador centroamericano?
En este momento el mejor narrador vivo en el mundo no solo de Centroamérica es Sergio Ramírez, aunque Tongolele sí sabe bailar al ritmo que le toquen.

Roque, ¿crees que los gringos sean los modernos hunos?
Claro, los hunos son iguales a los otros.

¿Qué le dirías a los chinos?
Los chinos tienen que abrir sus ojos al mundo.

Un mensaje al mundo.
Al mundo no se le dice ni se le aconseja. Cada individuo y cada país encuentra la forma de escribir su propia historia. Nadie te da guiones y sólo la bizarría echa andar tus pasos para abrir la maleza y las sendas inhóspitas por la greda. Hay millones de muertos entre los vivos, pero hay muertos que están más vivos que los vivos. Eso te lo puedo asegurar.

Te quiero dar las gracias Roque a nombre de todos los que creemos que la poesía no está hecha sólo de palabras, porque ningún lameculos podrá superar tu grandeza.



5 de febrero, 2022



















 

jueves, octubre 01, 2026

«Epitafio», de Roque Dalton





Apareció un día de tantos
se supone.

Al principio solía beber vino a tragos lentos
en el último bar de aquella playa oscura

pronunciando los nombres de los mariscos
de una manera que llamaba a risa
y cantando confusas baladas que ninguno de los pobres
     borrachos entendía.

Después se fue quedando aquí simplemente
sudoroso y rojísimo bajo el sol obstinado
casó con una puta oscura —santa mujer de lástima—
inaugurando una larga vecindad de silencio.

Phillips O’Mannion los ojos y el recuerdo llenos de su Irlanda natal
murió ayer en la calle las manos crispadas junto al pecho
sin pronunciar una palabra
sin alarmar a nadie
como quien paga por la vida poco precio.

Al estarle enterrando se rompieron las cuerdas
y el féretro cayó de golpe saltándose la tosca tapa de pino.

Su compañera —los labios despintados—
le echó el primer puñado de tierra directamente en el rostro.



en El turno del ofendido, 1962



También en No sólo hecha de palabras, antología por Mauricio Redolés,
publicada recientemente por Descontexto Editores, 2026










Junto a Fernanda Toro Baltera, estamos felices de invitarlos este LUNES 5 de octubre, a las 19:30 hrs. al Bar Liguria / @bar_liguria del Barrio Lastarria (Merced #298, Santiago Centro), para que nos acompañen a la presentación de la antología No sólo hecha de palabras, del poeta salvadoreño Roque Dalton (1935-1975), editada por el poeta y músico Mauricio Redolés, que nos hizo el tremendo honor de volcar sus años de lecturas y enseñanza de la obra del poeta, del que incluso ha musicalizado algunos poemas.

Tendremos el honor de que la presentación esté a cargo 
de la académica y profesora Paula Miranda junto al poeta Mauricio Redoles.

De Dalton escribió Julio Cortazar: «Tenía algo de niño, conductas de niño, era travieso, juguetón. Era difícil saber y darse cuenta de la fuerza, la seriedad y la eficacia que se escondían detrás de ese muchacho». Y Cintio Vitier vio con nitidez que la risa era en Roque «su tercer lenguaje, en el que mejor decía su ira y su tristeza».

La vida del poeta Roque Dalton fue un torbellino, mezcla de activismo político y de una creatividad literaria inagotable. La poesía de Dalton es el reflejo de esa intensidad: una poesía que, sin perder calidad estética, se convirtió en un arma como visión de mundo. Su obra funde el compromiso político, la ironía y el habla cotidiana en una poética que no separa la vida de la escritura ni la escritura de la lucha.

¡Acompañadnos y difundid la palabra, por favor!
























 

martes, septiembre 08, 2026

«Exilio», de Iván Carvajal



(1948-2026)

 
Sangres y huesos yacen
Sin túmulos funerarios

Los muertos no enterrerán a sus muertos

Al anochecer
Las agujas de los cipreses
Enfiladas lanzas contra el campo abierto

Los muertos huirán de los vivos

En casa el baúl listo para el destierro
Y pan para el camino

Los vivos huirán de los muertos

Adonde van estos caminos
Dónde se hospedan los viajeros
En noches de luna llena
En noches de tempestad
Con quién toman su vino
Por los puertos del mar dónde se van

Los vivos no tienen tiempo
Para enterrar a los muertos.



en Poemas de un mal tiempo para la lírica, 1980













lunes, septiembre 07, 2026

«Lejos de mí decirles compañeros», de Mario Montalbetti

[55 versos]


Mario Montalbetti / Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2026

 
compañeros nuestros versos están demasiado pesados demasiado cargados de castellano

demasiado escritos en una lengua muerta el castellano es una lengua muerta

la unidad del idioma la unidad del idioma no tiene la menor importancia compañeros les propongo el idioma no tiene unidad

compañeros de generación nuestros versos podrían estar escritos en una lengua más conjetural están demasiado cargados de castellano de unidad como si fuéramos uno no somos uno está muerto

somos tres cinco con el mundo ¿por qué no seis nueve con la lengua?

compañeros esto no es una ribera del ebrio

esto es una ladera o un arenal o un robo a mano armada esto es un robo a mano armada

¿por qué queremos aparecer como ciudadanos presentables? con nuestros papeles libros bajo el brazo con nuestras sonrisas maletines

algo como un biombo parte en dos nuestras vidas una parte continúa hasta el final del muelle la otra se vuelve naturaleza muerta con papayas mangos tilapia y reloj

vamos a las playas …y así fue como entré a la burguesía

¿por qué es que justo antes de llegar vemos huertas de hortalizas flotando en la niebla?

puestos de chicharrones a ambos lados de la vía anuncios de una fiesta de hace dos semanas

compañeros de generación seamos menos comprensibles menos tolerantes seamos menos

los habitantes salen al camino los peces se ocultan

yo personalmente no me importa la tolerancia porque hace que todo se parezca a todo se vuelva indistinto sacamos una navaja de bolsillo

sacamos una navaja de bolsillo extraemos los clips que unen los cuadernillos extendemos las hojas en blanco para ampliar la superficie hacemos marcas hacemos marcas ¿y?

compañeros lejos de mí decirles qué hacer pero he visto a banqueros hacer lo mismo

nos enfrentamos a una historia elaborada asociando formas visibles susceptibles al sentido una a otra

¿no se nos ocurre algo mejor que contribuir con más imágenes? es posible que hayamos sido seducidos a masturbar al fantasma

¿para qué queremos ser plásticos? mejor la línea recta

¿dónde están las trochas? escribimos sobre vías asfaltadas no me hagan citar

hablar no es solo hablar compañeros hablar es hablar siguiendo ciertos protocolos de inteligibilidad los protocolos no son nuestros nos gusta someternos ¿queremos seguir haciéndolo?

compañeros de generación abandonemos todo eso el que tiene oreja que escriba

el que tiene huachafería que es criba

si no hablamos la misma lengua busquemos otras complicidades no hablamos la misma lengua busquemos otras complicidades

eso fue un modus ponens compañeros pero lejos de mí decirles compañeros

cuerpos cuyas partes recubiertos de grasas duras bronces estirados marcan el no paso del tiempo alrededor de sus ombligos amamos sin querer un hallazgo lejos de mí decirles

compañeros de generación amamos sin querer

¿no es sugerente el enorme esfuerzo que ponen en despedirnos? cada vez que nos invitan a algo algo se convierte en nuestra despedida

un crustáceo recorre dasso en menos tiempo y es menos estúpido pero nos siguen invitando despidiendo

compañeros una palabra a la que no le brote xantomas así creen que quisimos decir fantomas pero decimos xantomas

un objeto neutral que no se combe que no se venza

transparente si visto denso si oído incapaz si palpado inestable si frecuente

hese aquí la oscuridad es una reserva privada rasgada por un cuerno de rex vocabularius rex

o sintaxis rex

no hablamos su lengua no hablemos su lengua describamos los pasteles de crema y fruta con severidad y pesimismo

compañeros de generación primero las malas noticias seguimos en algunas listas

sarcasmos aparte esto es lo que hallo enteramente posible des engancharnos de la unidad de la lengua para hacer nuestro trabajo

economía política estética no lengua no castellano aquí no se habla español no unidad

compañeros es enteramente posible pero dejemos de imaginar cosas el que dijo la imaginación al poder es un fino

el que dijo el trabajo dignifica al hombre es un fino

ya no me siento espiado por el tiempo

que no sea decir así son las cosas resultado el capitalismo es tolerancia infinita

ahora las buenas noticias son dos las buenas noticias la primera hay un cortocircuito que está a nuestra disposición pero supone manchar las páginas de tinta y eso es difícil en nuestro mundo electrónico y la segunda es que estamos en las listas pero no están grabando no nos escuchan no nos oyen no llegamos a casi nada

deje su mensaje después de la señal todavía hablan como si los mensajes todavía fueran todavía señales

compañeros si me pasan la a la b la c la ch y así hasta la x y z y luego les pregunto qué dice más fuerte no se oye qué dice bueno por lo pronto eso nos permitiría tomar la academia peruana de la lengua

una sola lengua que no entendemos que no practicamos que no queremos ¿por qué?

castellano total lengua total en el centro de una pira espero que digan de nosotros se fueron de lengua

eso quiero en mi lápida «se fue de lengua» se liberó se escapó del tesoro

del rey al buey todo el mundo hace lo que le dicen

otro frente impopular un frente frío entendido con una frente fría eso hace que no sepamos si un verso está ahí por necesidad estética o conceptual

ese es el dilema del sastre queremos justificar lo que hacemos hay dos formas le contamos una historia a la lengua o le contamos una historia a nuestros amigos

pero en cualquier caso nos sometemos y no veo por qué debemos hacerlo

compañeros ya no sé qué más decirles

bueno tal vez si agrupamos todo en grupos de a cinco




en 8 Cuartetas en Contra del Caballo de Paso Peruano, 
Descontexto Editores, 2026










Nota de lectura de JCV:

Lejos de mí decirles Compañeros

demasiado cargados de castellano: castellano y no español al inicio de un discurso político sobre la lengua, el habla, contra las normas a las que les gustaría a los compañeros poetas someterse.

es posible que hayamos sido seducidos a masturbar al fantasma: un fantasma que ahora no sólo recorre Europa, citando el inicio del Manifiesto del Partido Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels, publicado en 1848.

tener huachafería: comportarse de manera cursi o afectada para aparentar pertenecer a una clase social o cultural más alta de la que en realidad se tiene.

dasso: la calle Miguel Dasso en San Isidro, Lima, es famosa por ser un lugar de cafés, bancos y moda.

fantomas: reitero lo escrito en mi ensayo sobre Juan Luis Martínez: «personaje literario, Fantomas nace en 1911 por encargo, a manos del dueto Allain-Souvestre. Es un personaje maligno, un asesino que no vacila y que no siente culpa. Sin que los autores lo hayan descrito, Gino Starace lo dibujó en lo que sería su imagen definitiva: un hombre de sombrero de copa y vestido de frac, cubierta la cara con un antifaz, sostiene un puñal ensangrentado en su mano derecha».

hese: vendría del latín ecce, «¡Mira!», luego «He aquí».

rex vocabularius rex o sintaxis rex: el lenguaje como rey, tanto en su contenido como en su forma.



















viernes, septiembre 04, 2026

«El perro», de Eduardo Lizalde




 
Este es un perro.
Una criatura que se ignora.
No sabe
que pertenece a una clase
-de cosa o bestia-, ignora
que la palabra perro
no lo designa a él en especial:
           cree que se llama perro,
           cree que se llama hombre,
           cree que se llama 'ven',
           cree que se llama 'muerde'.















miércoles, septiembre 02, 2026

«Reminiscencias», de Alejandra Pizarnik




 
y el tiempo estranguló mi estrella
cuatro números giran insidiosos
ennegreciendo las confituras
y el tiempo estranguló mi estrella
caminaba trillada sobre pozo oscuro
los brillos lloraban a mis verdores
y yo miraba y yo miraba
y el tiempo estranguló mi estrella
recordar tres rugidos de
tiernas montañas y radios oscuras
dos copas amarillas
dos gargantas raspadas
dos besos comunicantes de la visión de
       una existencia a otra existencia
dos promesas gimientes de
       tremendas locuacidades ajenas
dos promesas de no ser de sí ser de no ser
dos sueños jugando la ronda del sino en
       derredor de un cosmos de
       champagne amarillo blanquecino
dos miradas cerciorando la avidez de una
       estrella chiquita
y el tiempo estranguló mi estrella
cuatro números ríen en volteretas desabridas
muere uno
nace uno
y el tiempo estranguló mi estrella
sones de nenúfares ardientes
desconectan mis futuras sombras
un vaho desconcertante rellena
     mi soleado rincón
la sombra del sol tritura la
     esfinge de mi estrella
las promesas se coagulan
frente al signo de estrellas estranguladas
y el tiempo estranguló mi estrella
pero su esencia existirá
en mi intemporal interior
brilla esencia de mi estrella!




en La tierra más ajena, 1955
















lunes, agosto 31, 2026

«En un barquito de papel», de Fayad Jamís




 
En un barquito de papel va a naufragar el cielo gris de la tarde
barquito cargado de caramelos de mutilados y bandidos
Eso ocurrirá en el estanque del Jardín de Luxemburgo
cuando un anciano se siente a leer su periódico
Lástima que los avaros los cuarteles permanezcan en la tierra
las estatuas de Grandes Generales las estatuas de Reyes
los fabricantes de ataúdes
Sobre la tierra donde las cañas y el trigo relampaguean.

Tú no vendrás a decirme vámonos ya es hora
o he ahí la espuma negra y rosada del naufragio
Nuestros huesos deben esperar
que las crisálidas los cubran
aquí en este mundo de ventanas rotas
Las corbatas fueron inventadas para ahorcar
los perros no han venido sólo para ladrar
sino para ver en las tinieblas
 
De cada naufragio salta una roca
para el mundo por venir



21 de mayo de 1952
















martes, agosto 25, 2026

«Miserere», de Mario Pera



(1981-2026)
 


Y será su nombre el que me guíe 
por la fe que amortaja la esperanza.

Recito parábolas segadas por el aire 
una infancia enhebrada con milagros
bajo el cielo desértico 
de los suburbios de esta Judea.

Un poema como el oro más puro
de la desesperanza
porque siempre estuvo muerto
y aun muerto
se quebrarán sus huesos
uno a uno
en la pira donde se alza el rostro
para santificarlo
como un castillo de carbón 
que ha de arder bajo el sol.

Lleno de gloria recibo la muerte 
troquelado por una corona de espinas y
envuelto mi cuerpo con las negras velas de su barco.

Un último cuervo blanco se eleva.

El canto de otro goce 
separa el viento del mensaje 
ya nada me va a defender 
ni la fama de mi dios
ni la tarde que se agosta apacible 
entregando mi nombre al hastío.




en Ruido Blanco, 2011










2 monedas para tu barquero, hermano mío

















domingo, agosto 23, 2026

«Variaciones Victoria», de Carlos López Degregori

Tres poemas 




I

Llegó envuelta en periódicos dentro de una caja de cartón. Antonio Ciudad, un amigo médico, me la trajo de la Facultad de San Fernando porque yo le había comentado mis inquietudes y recuerdos. Mi primera vocación fue la medicina y sabía que muchos estudiantes tienen cráneos para sus estudios de Anatomía. El visitante era así la sombra de una antigua inclinación. Señalaba una línea con el pasado y una perplejidad. Además yo albergaba entonces un pathos romántico que ya no poseo. Supongo que por eso permití que entrara en mi casa hace casi treinta años.

Un cráneo en nuestro espacio privado supone una descolocación. Es el nudo de una existencia clausurada que accede a nuestra cercanía. Al principio todo es asedio. ¿Quién fue? ¿Se trató de un hombre o de una mujer? ¿Cómo vivió su infancia, si acaso la tuvo? ¿Por qué la realidad lo condujo a los márgenes? ¿A quién recordaba con insistencia? ¿Por qué extravió su identidad y acabó en los gabinetes anatómicos? Cargué la caja con cuidado y ubiqué el cráneo en un espacio superior de mi biblioteca. Durante meses imantaba mis ojos cada vez que entraba en la habitación, hasta que se volvió invisible como sucede con las realidades y cosas que se tornan familiares. Es una traslación paulatina: el sujeto desaparece y se convierte en objeto. Cesa su existencia. Pasaron varios meses y un día me convencí de que necesitaba un nombre. Será Victoria, me dije. Victoria: tres sílabas como campanadas de advertencia.



II

Nombres comunes y nombres propios. Así aprendimos en los pupitres de madera del colegio. Pupitre es un nombre común. Con la aguja del compás dejábamos nuestras marcas en la superficie de la madera: una línea, una inicial, algún dibujo incomprensible. No importaba que nos castigaran, porque era más importante contrarrestar la pluralidad del mundo. El nombre común es un universal. Designa una clase de seres: todos los pupitres que han existido y existen, también los que aún no han sido fabricados. El nombre propio señala un ser único que transcurre en una porción de tiempo singular con principio y fin. El nombre propio es identidad y diferencia: el uno enfrentado a los otros vertiginosos que nos rodean. Al poner un nombre somos pequeños dioses. Así ocurre cuando bautizamos a nuestros hijos y adquieren un contorno en el instante de nuestro soplo. Cráneo es un nombre común. Victoria es solo Victoria. En sus huesos empieza un río que cesará cuando se desvanezca su nombre y vuelva a ser un cráneo.

Ahora es Victoria. No puede haber un error al deletrear su nombre, tampoco una omisión. Victoria es la diferencia que se opone a la indiferencia.



III

Dos cuerdas en mis manos. Una para atarme a mí. La otra, a Victoria. Todos necesitamos atarnos al tiempo, al amor que es un caracol, a los espejismos. Atamos nuestro exterior para que no huya el interior. Atamos el interior para que el exterior se abisme y pueda consolarnos. Trenzas, cintas, guedejas, cadenas de piel o luz: así inmovilizamos frisos o elefantes, fijamos los ojos ciegos de las estatuas, anudamos las llaves de nuestra casa, el tímpano de los días perdidos.

Dos cuerdas en mis manos. Con ellas tejo una enorme red y me convenzo de que Victoria es mi araña de amor. Temo a las arañas y al amor, a las mariposas lanudas que trazan caminos en la noche, a las escolopendras. Victoria es una escolopendra, una princesa montada en una mariposa lanuda que me ata para carnar. Yo la desato. La duermo en mis pensamientos, la descarno. Soplo con una flauta china su martillo-yunque-estribo que ya no están. Algún día no estaré y seré un nombre común. También se perderán mis huesecillos auditivos y no reconoceré mi nombre propio cuando me llames.



Publicado por Máquina Purísima, 2022

















martes, agosto 18, 2026

«La cogida y la muerte», de Federico García Lorca



(5 de junio de 1898 - 18 de agosto de 1936)
 


A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

   El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde.
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde.
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde.
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!





en Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, 1935







Fotografía original: Federico García Lorca jugando a hacerse 
el muerto en Cadaqués, por Anna Maria Dalí















domingo, agosto 16, 2026

«Encuentro con la nieve», de Vicente Quirarte



(1954-2026)

a Nelson De Vega 

Nevó toda la noche y amanece
la tierra inmaculada.
Quién pudiera decir que bajo el manto
prepara su verdor la primavera.
Si la pureza existe,
qué semejante es a la nieve:
hoja blanca cedida por el mundo
para probar que nada permanece.




en El ángel es vampiro, 1991














jueves, agosto 13, 2026

«Velocidad creciente», de Circe Maia





Hay una
sensación de que los días pasan
a más velocidad y que no hay tiempo
de muchas despedidas.

Suena una voz, como de insecto,
por detrás de los días
y detrás de las noches
pequeño picoteo, pero que no se para
cuando quieres ver, los días se desmoronan
como si hubieran sido devorados por dentro.

(Las fauces invisibles
dan cada vez más veloces
dentelladas) 



en La pesadora de perlas, 2013













martes, agosto 11, 2026

«Claroscuro», de Blanca Varela



(1926-2009)

yo soy aquella que vestida de humana oculta el rabo
entre la seda fría y riza sobre negros pensamientos una guedeja
todavía oscura

o no lo soy aquí
sino en el aire nublado del espejo mirada ajena mil veces ensayada hasta
       ser la ceguera la indiferencia el odio y el olvido
en la fronda de sombras y de voces me acosan y rechazan la que fui
la que soy
la que jamás seré
la de entonces

entronizada entre el sol y la luna entronizada
me contempla la muerte en ese espejo y me visto frente a ella con tan
       severo lujo que me duele la carne que sustento

la carne que sustento y alimenta al gusano postrero que buscará en las
       aguas más profundas dónde sembrar
la yema de su hielo como en los viejos cuadros el mundo se detiene y
       termina
donde el marco se pudre



en Ejercicios materiales, 1993








Fotografía original de Vicente de Szyslo















 

jueves, agosto 06, 2026

«Proveniencia», de Rossella Di Paolo





1.

No vengo de tu boca sino de tus dientes
los ojos para ver lo que se dice ver no me vieron 
dos puños más bien 
y tus pies que se limpian el polvo 
con tanto cuidado
en mi espalda


2.

sobre esta piedra el viento 
es toda mi casa
inmóvil en los pies, la cabeza en otra parte 
sombra para las arañas 
sol para las espinas 
vengo creciendo desde todo esto


3.

me caí de tu mano como cosa muerta
pero no estaba muerta 
más fácil morirse y ya 
y no este parecer que hay alguien 
cuando tocan mi nombre 
y salgo


4.

no se puede hablar desde este hueco
los pies se van para abajo 
las palabras se van para abajo 
el hueco tiene pies y habla como los muertos 
de noche camina 
y de noche camina


5.

huesos en la arena
blanco sobre lo blanco 
un fémur que fue pierna 
un grano que fue piedra
huesos en la arena / arena en los huesos 
el viento piadoso los confunde 
pierna o piedra han sido



en hueso húmero, n. 53, abril 2009














domingo, agosto 02, 2026

«En busca de la felicidad», de Leoncio Bueno



(1920-2026)
 


Un día arrojé a los vientos todas mis vestiduras
mi persona postiza
mi dentadura postiza
me quedé igual que cuando vine al mundo
bailando al son de la zampoña tocada al pie del lago
por un colla
y vinieron a mí los peces y las aguas y las
golondrinas arrechas de la comarca
juntos realizamos las más increíbles orgías
fui tomando mi auténtica figura
mi inconfundible olor
comprendí que la felicidad
consiste en andar completamente desnudo
invadiendo la tierra.