jueves, agosto 21, 2014

"El sonido de los Beatles. Memorias de su ingeniero de grabación", de Geoff Emerick

Fragmento del prólogo





[Nota Dscntxt: en el primer día de grabación del álbum Revolver, George Martin les comunica a The Beatles que el ingeniero en sonido desde sus inicios en EMI en 1962, Norman Smith, ha dejado su puesto, el que será asumido por el narrador, Geoff Emerick, de dieciocho años de edad, absolutamente aterrorizado al haber aceptado el desafío de transformarse en el nuevo ingeniero de los Beatles.]

Pero allí sentado en la sala de control, sin saber qué recibimiento iba a tener, yo no pensaba en estas cosas. Era simplemente un revoltijo de emociones: un saco de nervios, preocupado ante la posibilidad de estropearlo todo, horrorizado porque George Martin se lo hubiera dicho en el último momento… y temeroso de que el grupo me rechazara de plano.

Con el tema ya resuelto, los Beatles no tardaron en ir al grano. Secándome el sudor de la frente, decidí aventurarme en el estudio para descubrir en qué íbamos a trabajar aquella noche.

“Hola, Geoff”, dijo Paul alegremente cuando entré en la sala. Los otros tres me ignoraron por completo. John estaba en plena discusión con George Martin; estaba claro que la primera canción en la que íbamos a trabajar sería una de las suyas. Por entonces todavía no tenía título, de modo que la caja de la cinta fue etiquetada simplemente como “Mark I”. El título final, “Tomorrow never knows” (“El mañana nunca sabe nada”) era en realidad uno de los muchos disparates que soltaba Ringo, pero no dejaba traslucir la naturaleza profunda de la letra, que estaba adaptada en parte del Libro tibetano de los muertos.

Existe la falsa idea de que John y Paul siempre escribían las canciones juntos. Tal vez lo hicieran en los primeros tiempos (y por esta razón decidieron acreditar todas sus canciones como “Lennon/McCartney” y se repartían equitativamente los royalties), pero para cuando empezaron las sesiones de Revolver, lo más habitual era que compusieran por separado. Cada uno criticaba el trabajo del otro, o reescribían una estrofa o un estribillo. Pero por lo general todas las canciones las componían por separado. Casi sin excepción, el compositor principal de la canción se ocupaba de la voz solista.

“Ésta es totalmente diferente a todo lo que hayamos hecho antes –le dijo John a George Martin–. Sólo tiene un acorde, y tiene que ser todo como una letanía”. Las canciones de un solo tono se estaban haciendo cada vez más populares en aquellos primeros y embriagadores tiempos dela psicodelia; supongo que estaban pensadas para escucharlas mientras estabas colocado o volado con ácido. En mi opinión, ése era el único modo en que podían apreciarse. Pero aquí mis gustos musicales no tenían importancia, mi tarea era conseguir para el artista y el productor los sonidos que ellos buscaban. De modo que agucé el oído al escuchar la última indicación que John le dio a George: “…y quiero que mi voz suene como el Dalai Lama cantando desde la cumbre de una montaña, a kilómetros de distancia”.

Aquello era típico de John Lennon. A pesar de ser uno de los mejores cantantes de rock&roll de todos los tiempos, odiaba el sonido de su propia voz y siempre nos estaba implorando que la hiciéramos sonar diferente. “¿Puedes deformar eso un poco más?”, solía decir. O: “¿Puedes hacer que suene más nasal? No, cantaré con vos nasal, eso es”. Cualquier cosa para disimular su voz.

John siempre tenía un montón de ideas sobre cómo quería que sonaran sus canciones; tenía en la mente lo que quería oír. El problema era que, a diferencia de Paul, le costaba expresar esas ideas si no era en los términos más abstractos. Si Paul solía decir: “Esta canción necesita metales y timbales”, la indicación de John era más bien: “Quiero que suene como James Dean acelerando la moto por la autopista”.

O: “Hazme sonar como el Dalai Lama cantando desde la cumbre de una montaña”.

George Martin me miró y asintió mientras tranquilizaba a John: “Entendido. Estoy seguro de que a Geoff y a mí se nos ocurrirá algo”. Lo que significaba, por supuesto, que estaba seguro de que a Geoff se le ocurriría algo. Miré a mi alrededor, presa del pánico. Creía tener una vaga idea de lo que John quería, pero no sabía muy bien cómo conseguirlo. Por suerte, tenía poco tiempo para pensarlo, porque John decidió comenzar el proceso de grabación pidiéndome que hiciera un loop con una figura simple de guitarra tocada por él, con Ringo acompañándolo a la batería. (Un loop se crea empalmando el final de una arte musical con el inicio de la misma, de modo que se reproduzca de modo continuo.) Como John quería un sonido atronador, se decidió tocar la parte a un tempo rápido y luego ralentizar la cinta en el reproductor: esto serviría no sólo para devolver el tempo a la velocidad deseada, sino también para hacer que la guitarra y la batería (y las reverberaciones de las que estaban saturadas) sonaran como si fueran de otro mundo.

Mientras tanto seguía pensando en cómo sonaría el Dalai Lama si estuviera en lo alto de Highgate Hill, a pocos kilómetros del estudio. Hice un inventario mental del equipo que teníamos a mano. Estaba claro que ninguno de los trucos de estudio habituales disponibles en la mesa de mezclas bastaría para hacer el trabajo. Teníamos también una cámara de eco, y un montón de amplificadores en el estudio, pero tampoco veía cuál podía ser su utilidad.

Pero tal vez hubiera un amplificador que podría funcionar, aunque nadie había hecho pasar una voz por él con anterioridad. El órgano Hammond del estudio estaba conectado a un sistema llamado Leslie, una gran caja de madera que contenía un amplificador y dos altavoces giratorios, uno que canalizaba las frecuencias bajas y graves y otro que canalizaba las frecuencias altas y agudas. El efecto de aquellos altavoces giratorios era en gran parte el responsable del sondo característico del órgano Hammond. Casi podía oír mentalmente cómo sonaría la voz de John si saliera de un Leslie. Tardaríamos un rato en prepararlo todo, pero confiaba en que pudiéramos conseguir lo que él estaba buscando.

–Creo que tengo una idea para la voz de John– anuncié a George en la sala de control mientras terminábamos de montar el loop. Entusiasmado, le expliqué el concepto. Si bien frunció el ceño por un instante, luego asintió con la cabeza. Entonces se dirigió al estudio a decir a los cuatro Beatles, que estaban plantados esperando impacientes a que construyéramos el loop, que se tomaran una pausa para tomar el té mientras “Geoff encuentra algo para la voz”.

Menos de media hora más tarde, Ken Townsend, nuestro ingeniero de mantenimiento, había terminado de cablear el aparato. Phil y yo lo probamos, colocando cuidadosamente dos micrófonos cerca de los altavoces del Leslie. Sin duda, sonaba diferente; esperaba que aquello satisficiera a Lennon. Respiré hondo e informé a George Martin que estábamos listos para empezar.

Dejando las tazas de té, John se colocó tras el micro y Ringo se sentó a la batería, listos para añadir la voz y la batería al loop ya grabado, mientras Paul y George Harrison se dirigían a la sala de control. Una vez que todos estuvieron en su lugar y listos para grabar, George Martin pulsó el botón del intercomunicador: “Preparados… ahí va”. Entonces Phil puso en marcha el reproductor. Ringo empezó a tocar, gopeando con furia la batería, y John se puso a cantar con los ojos cerrados y la cabeza echada hacia atrás.

“Turn off your mind, relax and float down stream…” (“Desconecta la mente, relájate y déjate llevar por la corriente”). La voz de Lennon sonaba como nunca lo había hecho antes, misteriosamente desconectada, distante pero convincente a la vez. El efecto parecía complementar a la perfección la letra tan esotérica que estaba entonando. Todos los presentes en la sala de control (incluido George Harrison) parecían asombrados.

A través del cristal podíamos ver sonreír a John. Al final de la primera estrofa, hizo una señal de entusiasmo con los pulgares hacia arriba, y McCartney y Harrison se dieron unos golpecitos en la espalda.

–¡Es el Dalai Lennon!– gritó Paul.

George Martin me lanzó una irónica sonrisa: “Buen trabajo, Geoff”. Viniendo de alguien tan poco dado a los cumplidos, era una enorme alabanza. Por primera vez en todo el día, el hormigueo en el sector medio de mi cuerpo dejó de incordiarme.

Instantes después, la primera toma estaba terminada y John y Ringo se habían unido a nosotros en la sala de control para escucharla. Lennon estaba claramente pasmado por lo que estaba oyendo. “Mierda, esto es una maravilla”, repetía una y otra vez. Luego se dirigió a mí por primera vez aquella noche, adoptando su mejor acento pretencioso de clase alta:

–Bueno, muchacho –bromeó–, cuéntanos con precisión cómo has logrado este pequeño milagro.

Hice lo posible por explicar lo que había hecho y cómo funcionaba el Leslie, pero casi todo lo que dije parecía entrarle por un oído y salirle por el otro; lo único que entendió fue el concepto del altavoz giratorio. Por experiencia propia, hay pocos músicos que tengan conocimientos técnicos (se concentran en el contenido musical y en nada más, como debe ser) pero Lennon era más ignorante en estos temas que la mayoría.

–¿No podríamos conseguir el mismo eecto colgándome de una cuerda y balanceándome alrededor del micrófono? –preguntó de manera inocente, lo que provocó en los demás un ataque de risa.

–Qué bobo eres, John, de verdad –se burló afectuosamente McCartney, pro Lennon se mantuvo irreductible. Al fondo, pude ver cómo George Martin movía la cabeza con incredulidad, como un maestro de escuela que disfruta de la ingenuidad de uno de sus jóvenes alumnos.





2006







Contribución a Dscntxt de Claudio Sanhueza










miércoles, agosto 20, 2014

“¿Por qué Israel ataca la Franja de Gaza?”, de Jaime Abedrapo








Resulta difícil comprender las causas del conflicto si no consideramos que Palestina representa un territorio cuya descolonización aún está pendiente. Es el único caso del sistema internacional que se ha mantenido en esa condición, ya que el proceso de descolonización de países africanos y asiáticos vino a concluir en la década de los setenta del siglo veinte.

¿Por qué Palestina ha sido marginada del derecho consagrado de autodeterminación de los pueblos respecto de las potencias colonizadoras? La respuesta, en términos generales, tiene que ver con la decisión del Reino Unido, encargado de su administración después de la Primera Guerra Mundial, de modificar el statu quo de la población nativa u originaria, es decir los palestinos.

Esta es la base central para comprender los 60 años de conflicto, es decir desde la creación oficial del Estado de Israel (15 de mayo de 1948). Desde entonces se ha dado curso a la limpieza étnica de los territorios palestinos, ya que el objetivo político de Israel es tener un Estado judío, por tanto era absolutamente necesario erradicar (a como diera lugar) a la población árabe nativa. Por ello, las masacres, desplazamientos forzados, apartheid, etc. Todos los crímenes de lesa humanidad que comete Israel se dan en el contexto de la creación de su Estado, el cual aún no alcanza las dimensiones que sus conductores pretenden, es decir, ocupar todo el territorio que antes había pertenecido a los palestinos.

El rasgo de estar frente a un Estado confesional, con claras raíces racistas, tras una ideología excluyente como el sionismo, ha significado que las negociaciones sean inviables, ya que mientras Israel tenga superioridad militar y dicha ideología se mantenga vigente en relación a la mayoría de los habitantes, ese Estado no estará dispuesto a compartir su territorio con árabes o con personas de otras religiones, por la amenaza demográfica que esto significaría para la superioridad numérica judía. Es decir, ello es lo que hace inviable, hasta hoy, la creación de un Estado binacional. Por otro lado, como los sionistas consideran que su proyecto estatal está inconcluso y siguen edificando asentamientos (política de estado en Israel) y desplazando a los palestinos o arrebatándoles su tierra, no hay forma de negociar fronteras, ya que están en pleno proceso de expansión y no se observa un poder real que pueda coaccionarlos para que respeten la legislación internacional, es decir, las resoluciones de Naciones Unidas.

Esto, de alguna manera, refuerza las causas primeras del conflicto, ya que Israel siempre ha tenido argumentos para no negociar y ha trabajado o se ha aliado siempre con la potencia de turno (primero Reino Unido y Francia; luego Estados Unidos), por lo cual desde el realismo político, ha sido imposible condicionar su política de Estado, a pesar de que no respeta el derecho internacional, ni el derecho internacional humanitario, ni tampoco los derechos humanos. Israel todo lo fundamenta en razón de su seguridad nacional o espacio vital.

Recordemos que en 1967, tras la guerra de los seis días, Israel se anexó la totalidad del territorio de Palestina, incluida Jerusalén Oriental, que desde la década del ochenta (1981) considera unilateralmente como su capital única e indivisible, sin acatar el derecho internacional vigente, que tras las resoluciones 242 de 1967 y 338 de 1973 han reclamado la evacuación de los territorios ocupados. En ese contexto, Israel propició los asentamientos judíos en Cisjordania y Gaza, los que a su vez también le valieron condenas de parte de Naciones Unidas. El único argumento esgrimido por Israel para desarrollar esta expansión y colonización a costa de territorio palestino, han sido títulos basados en textos del Antiguo Testamento de la Biblia, que el Derecho Internacional no reconoce.

En definitiva, estamos frente a la imposibilidad que afecta al pueblo palestino, de ejercer el derecho de vivir en forma libre y soberana en su propia tierra, siendo tratado como una raza inferior al interior del Estado de Israel (se ha institucionalizado un apartheid), en donde se establecen normas discriminatorias para los no judíos, mientras los palestinos en Cisjordania viven bajo ocupación, en verdaderos bantustanes, desde los acuerdos de Oslo (1993). Y el resto vive en el virtual campo de concentración de Gaza, luego de que Ariel Sharon erradicara a la fuerza a los colonos ortodoxos fundamentalistas que tenían asentamientos allí. Podría afirmarse con propiedad, que en Gaza se ha creado la prisión de mayor extensión en el mundo.

En efecto, aproximadamente el 90% de la población residente en la Franja de Gaza está constituida por refugiados, es decir un millón y medio de personas están prisioneros en 300 kilómetros cuadrados por el solo hecho de ser palestinos. Decimos encerrados, porque Israel controla los accesos terrestres, el espacio aéreo y marítimo.

Frente a este sombrío y desesperanzador panorama, cabe preguntarse acerca de qué alternativas tienen disponibles los palestinos para lograr su liberación nacional, puesto que, además, por el lado de las negociaciones que se desarrollan, con interrupciones, desde hace más de18 años, Israel jamás ha negociado de buena fe. Prueba de esto es que, en conocimiento de que el total del territorio de la Cisjordania es una meta intransable para los palestinos, desde el comienzo de las negociaciones y hasta hoy, ha mantenido invariablemente su política de ampliación de los asentamientos judíos en dicho territorio. Y aún más, ha construido el muro del apartheid, que expropia más territorio palestino y le hace la vida imposible a ese pueblo.

En ese contexto, no puede extrañar que surjan movimientos reivindicativos como los de Hamas. Recordemos que éste es un movimiento islámico que no reconoce a Israel, mantiene la resistencia mediante el empleo de la fuerza, pero en un contexto asimétrico, por tanto sólo tiene capacidad para ataques calificados como terroristas, ya que su estrategia es infligir miedo entre la población de Israel. Su capacidad operativa es muy baja, sobre todo en el contexto de aislamiento internacional en que se encuentra y por las pésimas condiciones socioeconómicas derivadas del bloqueo israelí.

Tras lo dicho, podemos afirmar que la causa del conflicto no es Hamas, ya que este es un partido político con una fuerte presencia en la sociedad de la Franja de Gaza; tanto es así, que consiguió en los comicios del 2006, el 65% de la adhesión. Mantiene trabajos en el campo de la salud y educación, y se ha hecho relevante, primeramente tras la acción de Israel que lo apoyó logísticamente en la década de los setenta, con el objetivo de deslegitimar y presentar una cuña en la OLP; pero en una segunda etapa, este movimiento encuentra un importante apoyo ciudadano, como señal de rebelión contra la ocupación y contra los tratos inhumanos que recibe la población de parte del ocupante.

La posición política de Hamas y los cohetes artesanales que dirige hacia territorio israelí, han sido presentados como la causa de la actual agresión de Israel. Para ello se ha pretendido crear algunos mitos, como por ejemplo que ha sido Gaza el que rompió la tregua o pacto de no agresión con Tel Aviv. Sin embargo, a poco de asumir Hamas tras el triunfo en las urnas, los países llamados del Cuarteto (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y la ONU) comenzaron a aislar a este actor político, seguido de un bloqueo y boicot cada vez más implacable por parte de Israel, los que significaron la escasez de alimentos, medicinas, combustibles, etc.

Cabe aquí un comentario, acerca de la actitud adoptada en este caso por quienes se proclaman como democracias modelo, EE.UU., Europa e Israel, especialmente esta última, siempre alabada como la única democracia del Medio Oriente. Su mensaje a los palestinos fue muy claro: o eligen a quienes nosotros deseamos o les haremos la vida imposible. No parece que esta sea la mejor forma de promover la democracia en el mundo.







Debemos también considerar que la agresión del Estado de Israel, es decir, un sujeto internacional con responsabilidad y cuya situación es de ocupante en el territorio palestino, se dio en un contexto de elecciones internas en ese país, en el cual el laborismo gobernante estaba debilitado, por lo que era esperable una derrota en las urnas. De hecho, los partidos de derecha se veían como los próximos gobernantes de Israel, por tanto la acción militar tiene mucho que ver con ello.

Desde otra perspectiva, Israel habría querido condicionar al futuro Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien asume el 20 de enero, en su política de lealtad hacia Israel, y así no arriesgar un giro respecto de lo que ha sido la administración Bush como soporte de la política israelí, la que en definitiva le ha permitido una violación sistemática de los derechos humanos y le ha otorgado apoyo político frente a los crímenes de guerra cometidos por Israel en sus distintas ofensivas militares y sin pagar costo alguno.

Recordemos que en 2006 Israel lanzó una guerra de agresión en contra de El Líbano, donde se enfrentó con Hezbollá, acción en la cual también el uso desproporcionado de la fuerza fue una tónica, por la cual no tuvo ninguna sanción, gracias al veto de los Estados Unidos en el Consejo de Seguridad.

Todos estos elementos nos muestran a grandes rasgos por qué Israel está actuando, y podemos decirlo en propiedad, masacrando a la población que habita la Franja de Gaza. Los más de 650 muertos no vienen a ser más que el corolario de unas negociaciones fracasadas, entre la Autoridad Nacional Palestina, que controla Cisjordania, e Israel, en Anápolis. Recordemos que no se logró avanzar en ninguna materia y que mientras se desarrollaban las negociaciones, Israel no dejó de derribar casas de palestinos en Jerusalén, crear nuevos asentamientos, tomar prisioneros, construir el muro, etc.

Ello viene a explicar por qué las visiones islamistas van fortaleciéndose entre la población palestina, ya que ha comprobado que en 60 años de conflicto las negociaciones sólo arrojan fracasos y que su situación es cada vez más precaria, mientras Israel, por medio de la política de los hechos consumados, se expande por territorio palestino y a Gaza lo deja como una prisión en la cual relegar a la resistencia, en especial la islámica.

Sin embargo, Israel sostendrá de cara a la opinión pública internacional, que es responsabilidad de Hamas el que Palestina no tenga Estado, y que por ahora se abocarán a la extirpación del “cáncer fundamentalista, con lo que intentarán validar que sus bombas contengan fósforo blanco o uranio envejecido y que más de un tercio de los muertos sean niños. Insistirá que, en definitiva, la legítima defensa de Israel está en juego y que el mundo árabe y Occidente les debieran agradecer por mantener la ocupación, hasta que eliminen a todos y a cada uno de los miembros de Hamas. Pero dado el brutal accionar de Israel, pareciera que Hamas está representado en cada palestino que se opone a vivir bajo ocupación, inserto en un sistema de apartheid en Israel y Cisjordania, y de campo de prisioneros en Gaza.

Esto sólo podrá cambiar si es que se consigue deslegitimar al sionismo en su expresión racista, totalizante y excluyente, en el sentir de la misma población israelí, la cual, como primer paso, debiera exigir el logro de la paz a su propio gobierno, para que posteriormente la sociedad mencionada entre en un proceso de revalorización y sentido de sociedad.


Enero, 2009








martes, agosto 19, 2014

"Poética del otoño", de Reina María Rodríguez

Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2014




desde que no te veo
las cosas han perdido sus colores:
el búcaro dejó de ser azul
los amarillos desertaron
y no puedo decirte
qué colores atravieso.
hasta los canarios supieron hacer un nido
sólo nosotros que no sabemos ser pájaros
destruimos las plumas y el color.
ahora vendrá el tiempo de imaginar
si estás alegre al fin
o triste solo ni siquiera puedo pintar
la velocidad con que echo los meses en la sombra.
no tengo mapa donde hacerte un punto exacto.
me aburre la soledad blanca de los días
en fila el otoño llegó.
no espero nadie me espera
estoy en pausa en una pausa
como un lago como el ojo del mundo
mirando sin cesar para cerrar el agua.













lunes, agosto 18, 2014

“Tropical”, de María Lainá







El amor contigo parece un jadeo
en húmedo y rojo paisaje
como fondo alas adosadas
cierran el espacio con movimientos febriles,
penetrantes;
esto es el amor entonces
estas pequeñas voces atadas
que traspiran oxígeno
y aprietan el cuerpo
¿el temor es inmovilidad o movimiento?
¿afuera o adentro?
Entre mis piernas corren
pequeñas gotas de arena
la sangre de los pájaros.


en Cambio de paisaje, 1975










domingo, agosto 17, 2014

"Melanipo, no más guerrero que granjero", de Alice Oswald





El primero en morir fue Protesilao
Un hombre firme que se apresuró a la oscuridad
Con cuarenta barcos negros dejó la tierra tras de sí
Sus hombres navegaron con él desde las colinas encendidas de flores
En que la hierba todo lo hace crecer
Pireo Iton Pteleo Antrón
Murió en el aire al saltar para ser el primero en tomar tierra
Quedó su casa a medio construir
Su mujer saltó por los aires arañando su rostro
Podarco su hermano mucho menos digno de admiración
le sustituyó en el mando pero eso fue hace mucho
Ha estado en la negra tierra durante miles de años
Como un murmullo de viento
Se extiende un rumor de olas
Una larga nota cada vez más alta
El agua exhala un profundo suspiro
Como una onda de tierra
Cuando el viento del oeste atraviesa un campo
Deseando y buscando
Nada que encontrar
Los tallos de maíz menean sus verdes cabezas
Como un murmullo de viento
Se extiende un rumor de olas
Una larga nota cada vez más alta
El agua exhala un profundo suspiro
Como una onda de tierra
Cuando el viento del oeste atraviesa un campo
Deseando y buscando
Nada que encontrar
Los tallos de maíz menean sus verdes cabezas.














sábado, agosto 16, 2014

“El festín”, de Sie T’iao








Los magníficos invitados resplandecen,
se ven raras bellezas, joyas preciosas,
los alfileres de oro de los tocados femeninos frente
a las cintas de los gorros derribados;
los joyeles de jade caen al efecto de la música,
las cejas arqueadas en antena de mariposa se separan
en una sonrisa,
los perfumes penetran los pliegues de los trajes.
La jubilosa alegría no se calma más que con la noche,
las cortinas de pluma penden en las cámaras retiradas.



Sie Tìao (464-499?)

en Poesía china (selección de María Teresa León y Rafael Alberti), 1960







viernes, agosto 15, 2014

"Sueño tan en silencio contigo...", de Else Lasker-Schüler





Siempre vienen por la mañana colores dolientes,
Son como tu alma.

Oh, tengo que pensar en ti,
Y por todas partes florecen ojos tan tristes.

Y te hablé de grandes estrellas,
Pero tú mirabas a la tierra.

Noches crecen de mi cabeza,
No sé adónde ir.

Sueño tan en silencio contigo–
Blanca cuelga ya la seda sobre mis ojos.

Por qué no has dejado
La tierra en torno a mí– di.







Versión de Sonia Almau










jueves, agosto 14, 2014

“En el coto de la mente”, de Carlos Germán Belli








En las vedadas aguas cristalinas
del exclusivo coto de la mente,
un buen día nadar como un delfín,
guardando tras un alto promontorio
la ropa protectora pieza a pieza,
en tanto entre las ondas transparentes,
sumergido por vez primera a fondo
sin pensar nunca que al retorno en fin
al borde de la firme superficie,
el invisible dueño del paraje
la ropa alce furioso para siempre
y cuán desguarnecido quede allí,
aquel que los arneses despojóse,
para con premeditación nadar,
entre sedosas aguas, pero ajenas,
sin pez siquiera ser, ni pastor menos.



en Sextinas y otros poemas, 1970