para Iván Carrasco
Hay poemas que se sienten gatos
Y ronronean bajo la estufa en tardes de domingo
Mientras la lluvia se desliza por la ventana
Y los visillos repletos de figuras detienen el paisaje gris
Como una fotografía pintada en la pared
En días de un calendario que ya nadie recuerda
Poemas que parecen olvidarse del mundo
Cuando se les ve retozando al lado del fuego
Mientras la robusta cocinera
Saca unos panes grandes y preciosos
Olorosos como frutas frescas
De la boca de un horno recién ideado por Dios.
Hay poemas que se sienten gatos enormes y hermosos
Mientras se encaraman por las paredes
Y se deslizan sobre los techos
Agazapados y tensos
Como si la presa que siguen fuera la vida
Y ésa la única oportunidad de aprehenderla
Hay poemas que se sienten gatos
Y van por la vida con su facha de gato
Con su cola de gato
Con su reluciente pelaje de gato
Y sus prodigiosos ojos de gato mayor
Mirando el adentro y el afuera de las cosas
Como si para ellos el misterio
Todavía fuera una idea sin nombre
También hay gatos que se creen poemas.
en Antología poética de la generación del ochenta, ed. Andrés Morales, MAGO editores, 2010

No hay comentarios.:
Publicar un comentario