viernes, diciembre 21, 2018

“El día cae por su propio peso”, de José Ángel Cuevas





Muy de mañana huevos y pan, café
caliente, después miré el cielo nublado,
todo estaba allí,
hacía frío y caminé
caminé,
conté mi plata encima de una mesa
cuarenta y tres pesos en billetes arrugados y monedas.
Más tarde fui camino del mercado.
El mundo estaba intacto, el barro,
las casas se caían solas,
una enrulada cabeza de mujer se detuvo
en mí, desde una micro en marcha.
Harina compré, fideos, sal
y una lechuga ya reseca.
Algún avión viejo circulaba entre las nubes
ecos de martillos por el cielo sur,
(empiezan a levantarse las primeras fondas
de las Fiestas Patrias).
Se descubre un cadáver de mujer colgando
de una viga en Curicó,
desde hoy el pan tiene absoluta
libertad de precios.
Huelen a tintas los diarios y como el viento
van por las calles del país.

Mañana llega Julio Iglesias,
mientras mis hijos vuelven de la escuela.
El día rueda silencioso
llevándonos a todos por la vida, cae
por su propio peso.
Ya llegará la noche para
salir a caminar por Santa Rosa
o ir al centro.



en Poesía temprana, 2018
Montacerdos Editores

Originalmente en Efectos personales y dominios públicos, 1979











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