domingo, marzo 18, 2007

"Soy mi propio hechizo", de Roberto Bolaño



Se pasean los fantasmas de la Plaza Real por las escaleras de mi casa. Tapado hasta las cejas, inmóvil en la cama, transpirando y repitiendo mentalmente palabras que no quieren decir nada los oigo revolverse, encender y apagar las luces, subir con una morosidad insoportable hacia la azotea. Yo soy la luna, propone alguien. Pero antes fui el pandillero y tuve al árabe en mi mira y apreté el gatillo en el minuto menos propicio. Calles estrechas en el interior del Distrito V, sin posibilidades de salir o de cambiar el destino que planeaba como una chilaba sobre mis pelos grasientos. Palabras que se alejan unas de otras. Juegos urbanos concebidos desde tiempos inmemoriales... "Frankfurt"... "Una muchacha rubia en la ventana más grande de la pensión"... "Ya no puedo hacer nada"... Soy mi propio hechizo. Mis manos palpan un mural en donde alguien, veinte centímetros más alto que yo, permanece en la sombra, con las manos en los bolsillos de la chaqueta, preparando la muerte y su ulterior transparencia. El lenguaje de los otros es ininteligible para mí. "Cansado después de muchos días sin dormir"... "Una muchacha rubia bajó las escaleras"... "Me llamo Roberto Bolaño"... "Abrí los brazos"...





de Amberes



6 comentarios:

Anónimo dijo...

La selecciòn de textos es notable!!!

Se les agradece en el alma (o casi)

Anónimo dijo...

¿O casi tú vendrías a ser quién? ;)

Mane dijo...

wauuuu aparecio un dialogoo!

Anónimo dijo...

eso eso, que se identifiqueee



anónimo-2

Mane dijo...

ahhh, yo ya me identifique hace mucho tiempo señor anonimo.

alida dijo...

Me gustan sus obras, la ultima novela que escribió antes de morir no le he leído, imperdonable
Esta seleccion es bella