Nunca estuve en la lista
de invitados al banquete de los dioses
Pero la puerta de servicio estaba entreabierta
y entré
mirando hacia atrás, como retrocediendo
Estuve en el banquete con los dioses
Comí las sobras
que dejaron los perros debajo de la mesa.
en Antología poética de la generación del ochenta,
Andrés Morales (ed.), Mago Editores, 2010

No hay comentarios.:
Publicar un comentario