Versión de Carlos Manzano de la traducción de Kenneth Rexroth
Es primavera en las montañas.
Vengo a verte solo. Entre
Las silenciosas cumbres resuenan
Los tajos de los leñadores.
Los arroyos están aún helados
Y hay nieve en el sendero.
Al atardecer, llego a tu bosque
En el desfiladero de piedra.
Tú nada deseas, aunque de noche
Puedes ver el resplandor
Del oro y la plata a tu alrededor.
Has aprendido a ser apacible
Como los ciervos que has amansado.
Olvidado el camino oculto del
Regreso, me vuelvo como tú, barca
Vacía que flota a la deriva. en Cien poemas chinos, 1966

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