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jueves, septiembre 17, 2026

«En una noche sin estrellas», de Mosab Abu Toha

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




En una noche sin estrellas,
me doy vueltas sin dormir.
Tiembla la tierra y
me caigo de la cama.
Miro por mi ventana. La casa
del lado ya no
está en pie. Yace como una alfombra vieja
en el suelo de la tierra,
aplastada por misiles, pantuflas gordas
volando ya sin piernas.
Nunca supe si mis vecinos aún tenían ese tele pequeño,
si esa vieja pintura todavía colgaba en sus paredes,
si su gata aún tenía gatitos.























miércoles, septiembre 09, 2026

«Las madres organizan sus dolores de noche», de Maya Abu Al-Hayyat

Traducción de Juan Carlos Villavicencio


Dolor en las articulaciones, niveles altos de azúcar,
enfermedades reumáticas,
un niño que faltó a la escuela por un resfrío:
las madres se sienten tristes por razones misteriosas,
como por la tristeza de otras madres
que se paran en las calles
sosteniendo fotografías de los rostros
bien cuidados de sus hijos
con patillas y bigotes,
esperando que las cámaras los plasmen
como a sus manos agrietadas también.
Madres que sostienen las vigas del hogar,
que abren las ventanas,
que ventilan las alfombras en sus tejados,
que expulsan las polillas del corazón
de los colchones abandonados
en caso de que llegue alguien de visita.
Las madres, que no estipulan
condición alguna para el regreso,
organizan sus dolores de noche
y lavan el cabello de sus hijas con aceite,
mientras que en la cama no dejan de dar vueltas.
Y cuando se quedan dormidas
roncan
y le dan un nombre y una voz a cada hogar.


















jueves, septiembre 03, 2026

«Clase de dibujo», de Saleem Al Naffar

Versión de Juan Carlos Villavicencio




¿Si nos detuviéramos
se detendría también lo interminable?
Vociferando desde el fuego,
grito en la oscuridad.
¿Me escucharon?
¿Respondiste?

Los niños mojaron su pan en mis lágrimas
mientras luchábamos contra las cadenas del tiempo
dibujadas para arrastrar la guerra a la belleza.
Un niño me dijo
«Se llevaron a mi padre… ¿puedes verlos?».
Miré, pero no pude ver nada.

Pero estoy cansado
de ver
de viajar
de días ansiosos.
Madre, estoy cansado.
Delirantes nuestras alegrías: delirantes nuestra pena
y el viaje que muerde y muerde y muerde …

Cuando nos detenemos
la vida se convierte en memoria;
cuando dormimos,
con tiempo para hablar 
con nosotros mismos.

En la clase de dibujo
el tiempo está trazado en los contornos de nuestra patria
y en los cuentos de caballeros que marcan el tiempo con sus almas.
Nuestro profesor nos cuenta la historia
y colorea nuestras mentes.
Puso la pregunta en un lugar del corazón:
¿Qué pasó con nuestros profesores?
Hicieron que mi profesor faltara a clases.
Ni dibujos, ni historias, ni sueños bonitos.
Cansado del viaje y las preguntas
y de una vida de dolor,
deambulo apenas.
¿Quién verá mis huellas?
Rechazados por el amor, agotados por la ira,
se pararon sobre las nubes y tomaron
las estrellas del cielo y cambiaron
el ritmo del tiempo.

Si nos detenemos,
¿el tiempo seguirá caminando?
Nunca pensé que llevaríamos a los jóvenes a las olas


¿Qué nos pasa?
¿Debemos aprender de los ausentes?
¿Acaso la naturaleza no protege a la vida?

















jueves, agosto 27, 2026

«En la Cúpula de la Roca», de Deema Shehabi

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




Por la tarde Jerusalén es la amargura de doscientos
olivos caídos desnudos en pleno invierno a la distancia. Jerusalén
en la suave tarde es una mujer sentada al borde de la mezquita
con las rodillas secas dobladas debajo de ella, oyendo los naufragios
de palabras santas. Si te sientas a su lado bajo el arco de piedra 
          frente a la Ciudad
Vieja, bajo el aire lacado que se engancha en cada grieta de la piel,
tu sangre se desatará con sus sueños, la Cúpula
ondulará oro, y exhaustas sus cicatrices 
brillarán a través de su frente besada en exceso.
Te pedirá que te acerques y, cuando lo hagas,
ella alzará el mar de sus brazos desde los pliegues de su pecho
y dirá: este es el cielo oscuro que he amado desde niña.



















lunes, agosto 17, 2026

«Letanía para mi padre», de Jessica Abughattas

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




Porque los toques de queda de
Porque el registro al desnudo en el puesto de control
Porque la ropa interior de la abuela estaba esparcida
Porque dos hombres armados van camino a
Porque la abuela guarda litros de Coca-Cola de plástico para
Porque sin previo aviso el agua podría ser 
Porque mi padre aprendió a conducir un tractor a la edad
Porque cuatro familias viven en una piedra
Porque los ladrillos de cuarzo de mi abuelo
Porque después de que entierren al abuelo, papá
Porque papá no lloró, enterró su rostro entre sus manos &
Porque el cáncer no puede ser
Porque el hogar está demasiado lejos para el aroma de
Porque las cuentas del rosario cuelgan de
Porque mi abuelo se ganaba la vida tallando cruces en
Porque me duelen las manos al hacer algo de
Porque tengo las manos en carne viva por sujetar las de mi abuela
Porque quité la tapa con mi
Porque revisar el horno catorce veces cada
Porque lo siento papá lo siento yo
Porque la penitencia es para
& los zapatos al revés significan que estás pasando por encima de Dios






en Antología de Poesía de la Resistencia Palestina, Descontexto Editores, 2024












Litany for My Father

Because curfews of / Because strip search at the checkpoint into / Because grandmother’s undergarments splayed on / Because two men with guns on the way to / Because grandmother saves plastic Coke liters to / Because the water could without notice be / Because my father learned to drive a tractor at age / Because four families live in one stone / Because quartz bricks from my grandfather’s / Because after grandfather is buried, dad / Because dad didn’t cry, he buried his face in his hands & / Because the cancer couldn’t be / Because home is too far for the scent of / Because rosary beads hang from / Because my grandfather made a living carving crosses out of / Because my hands ache to make something of / Because my hands are raw from grasping my grandmother’s / Because I pried the lid off with my / Because checking the oven fourteen times every / Because sorry dad I’m sorry I / Because penance is for / & upturned shoes means you’re stepping on God 







lunes, agosto 10, 2026

«En caso de emergencia», de Lena Khalaf Tuffaha

Traducción de Juan Carlos Villavicencio




para Musa Khalaf, nacido en 1938, en Jerusalén, Palestina

De esta manera abres la caja
cuando ya no estoy aquí.

La combinación podría ser una de estas:

1975
El año en que naciste

1967
El año en que perdimos el resto de nuestro país

1936
El año en que tu abuela se tragó sus monedas de oro
para esconderlas de los soldados

Así es como te mantienes
a salvo, guardando partes

de ti misma en cajas distintas.
Nunca le confíes
todo a nadie.

1949
El año en que murió mi padre

1977
El año en que los puestos de control te enseñaron
la diferencia entre tu nombre y tu pasaporte

1999
El año en que arrancaron el último de nuestros olivos
y el año en que el muro oscureció a Jerusalén

Así es como sabes que terminará:

Por la noche, las ventanas de la ciudad se convertirán en espejos,
una llave va recordar la forma de su puerta,

mientas las piedras de esta tierra
serán acurrucadas por manos más jóvenes que las nuestras. 


















martes, agosto 04, 2026

«Me dicen que tengo un claro sentido de propósito», de Sara Abou Rashed

Versión de Juan Carlos Villavicencio




En mi casa no hay lugar 
para la incompetencia. He perdido.
Hace años, en la clase de cerámica,

mis amigos moldeaban estatuas
asimétricas con barro;
las llamaban arte puro, decoración abstracta.

Hice platos, un vaso para los cepillos,
un joyero con su tapa.
No me reten, incluso los tornillos

en mis paredes cargan más peso
que lo previsto. En internet
encontré videos de mi casa

convertida en un museo de la ausencia.
Mi antigua cocina ahora es un esqueleto,
con sus huesos desnudos

de cemento y alambres de cobre. Aún así,
no maldigo a la revolución, ni a la guerra,
ni a los ladrones ni al régimen; sólo me maldigo

a mí misma – todos estos azulejos rotos
y el probable riesgo de morir
electrocutada por el pan nuestro
de un solo día.
















lunes, agosto 03, 2026

«Israel, la banalidad del mal y el mal radical», de Paulo Slachevsky




 
La idea de la banalidad del mal fue acuñada por Hannah Arendt tras los juicios al criminal nazi Adolf Eichmann en Jerusalén a inicios de los años 60. No es necesario ser un psicópata o un «pozo de maldad» para llevar adelante los más horrorosos crímenes y un genocidio. Un simple burócrata o militar, obedeciendo las órdenes y las lógicas del sistema, es capaz de transformarse en un genocida. 

Una década antes, en su libro Los orígenes del totalitarismo, Arendt usaba más bien el término «mal radical»: «Y si es verdad que en las fases finales de totalitarismo aparece este como un mal absoluto (absoluto porque ya no puede ser deducido de motivos humanamente comprensibles), también es cierto que sin el totalitarismo podríamos no haber conocido nunca la naturaleza verdaderamente radical del mal».

Si bien los conceptos de «mal absoluto», «mal radical» y «la banalidad del mal», responden a comprensiones diferentes y en tensión en torno a las experiencias límites del horror, su práctica se instala, como señala Hannah Arendt, cuando un sistema hace superfluos a los seres humanos, inútiles, prescindibles, reinando la inhumanidad. Fue el caso bajo el nazismo donde los judíos y gitanos eran considerados infrahumanos, peligrosos, antisociales, y podían ser tratados como animales. No tuvo límites la crueldad entonces, desde la humillación primera a través de las caricaturas e insultos en la prensa, las golpizas y la tortura, hasta el exterminio a través de las ejecuciones masivas, los campos de concentración y las cámaras de gas. Ese «otro», judío, gitano, comunista, había perdido toda dignidad y humanidad ante los ojos del opresor, y era posible hacer cualquier cosa de él.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, tras salir de la pesadilla de los campos de exterminio y los millones de muertos de la guerra, se buscó instalar un sistema jurídico internacional de derechos humanos que ayudara a prevenir que tales crímenes se repitieran, pero lamentablemente, bajo diversos métodos y expresiones, durante toda la segunda mitad del siglo XX e inicios del XXI, hemos sido testigos de cómo los genocidios y/o crímenes de lesa humanidad se reiteran. Lamentablemente, las prácticas de dominación que se construyen sobre la creación del enemigo interno o externo que justifica el odio, la deshumanización y el exterminio, se perpetúan; basta ver nuestra propia historia y los crímenes de las dictaduras latinoamericanas.

Sin embargo, pese a esa presencia constante del mal como sistema político en la historia contemporánea, de la cual el colonialismo es una de las más brutales expresiones, una y otra trágica realidad no son igualables, dominando la percepción de la experiencia nazi como expresión del último círculo del infierno por su nivel de planificación y sistematización del terror y exterminio, extremando las prácticas de horror implementadas en el mundo colonial. Auschwitz constituye una ruptura civilizatoria del Siglo XX: hay un antes y un después. Es en tal sentido devastador que hoy en día, ocho décadas después de que cayera derrotada la Alemania Nazi, Israel, el Estado que se reclama ser el representante de una de sus principales víctimas –los judíos–, repita el modelo deshumanizador y de exterminio de los nazis con el pueblo palestino. 

A diferencia del genocidio de entonces, que se llevó adelante en secreto y bajo un régimen totalitario, hoy el exterminio se ha convertido en un espectáculo, y lo conducen autoridades de un país que se dice democrático. Las evidencias están a la vista de todos, aunque muchos se nieguen a reconocerlo, y que día tras día el ejército israelí asesine a periodistas y comunicadores que registran los hechos. Desde la total deshumanización de la población palestina, con los recurrentes insultos y caricaturas en gran parte de la prensa y política israelí, la tortura y opresión cotidiana, hasta el planificado y sistemático exterminio y la limpieza étnica con apoyo de todos los adelantos tecnológicos, incluida la Inteligencia Artificial, que se lleva adelante en Gaza y Cisjordania, la matanza prosigue.

La gran Alemania, sueño de Hitler, se refleja hoy en toda la prepotencia del «Gran Israel», abiertamente defendido por Natanyahu y el sionismo. Estamos frente a un estado «Terminator» en Medio Oriente, buscando destrozar todo a su alrededor, incluido el Líbano e Irán.  La tragedia de Gaza se constituye así en una nueva ruptura civilizatoria con la complicidad e inacción de Occidente, donde en vez de castigar a los criminales, se les entrega armamento mientras se reprime la solidaridad con los oprimidos. De este modo, se está enterrando el sueño de un orden jurídico internacional, fundado en el respeto de los derechos humanos, que haga el mundo más humano y vivible. La fuerza bruta, la tecnología y las armas son los dioses que se adoran, exigiendo al resto someterse.

La obstinación y manipulación sionista que busca igualar Israel y todos sus crímenes con «lo judío», y a las resistencias a ese estado criminal con el antisemitismo, fomenta en los hechos el antisemitismo, pues favorece la confusión entre la legítima ira contra esa crueldad criminal que expresa Israel –una sociedad supremacista y desquiciada en su inhumanidad–, con las y los judíos en general. Los artífices de esa falsa equivalencia entre lo judío e Israel, no solo son ejecutores y/o cómplices del crimen contra el pueblo palestino y del caos y destrucción de Medio Oriente, sino también de la de ruina de la cultura e historia judía.  

Como ciudadanos del mundo, no podemos quedar indiferentes ante ello: es imprescindible sumarse a la solidaridad internacional con Palestina. Para quienes tenemos origen judío, es imperativo recuperar las banderas del antisionismo que fueron tan fuertes y significativas entre la población judía antes de la Segunda Guerra Mundial, y manifestarse como lo hacen numerosas/os jóvenes a través del mundo, movilizándose a la vez por una Palestina libre. Ejemplos no faltan para pensar en modos de organización judía articuladas en torno a la lucha contra la opresión, basta recordar el BUND, el partido socialista judío más grande del Yiddishland, zona de Europa del Este donde se concentraba una gran población judía, organización que logró la mayor votación judía en las elecciones del año 1938 en Polonia, justo antes de la Guerra, aunando la lucha antinazi, antifascista y antisionista. Luchas que vuelven a cobrar plena vigencia.
Ante este panorama desolador, las resistencias y las batallas por la memoria y la justicia han sido claramente una luz de esperanza. La lucha de las y los palestinos, «Los indios de Israel» como titula su libro Juan Fujita, o «las víctimas de las víctimas» como expresara Edward Said, igualan el heroísmo y entereza de los insurrectos del Gueto de Varsovia. Al otro lado, el «sistema sionista» es hoy expresión del «mal radical», como de la «banalidad del mal», en la peor de sus manifestaciones, equiparándose al nazismo en pleno siglo XXI.




en CIPER, 10 de mayo, 2026












martes, julio 28, 2026

«Nuestras fotos familiares…», de Heba Abu Nada

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Nuestras fotos familiares, una bolsa con partes de cadáveres, un montón de cenizas, cinco sudarios de distintos tamaños envueltos el uno al lado del otro.

Las fotos familiares en Gaza son distintas, pero estuvieron juntos y juntos se fueron.




en Antología de Poesía de la Resistencia Palestina, 2024










Pueden comprar el libro escribiendo a descontextoeditores@gmail.com
o gracias a BigSur en las mejores librerías de Chile y Argentina












martes, julio 21, 2026

«Dejen que se sepa», de Harun Hashim al Rashid

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Dejen que se sepa:
no habrá paz.
porque los huéspedes en la carpa
se hartaron de la humillación de vivir ahí,
se han cansado del sufrimiento, de la miseria, la enfermedad,
aburridos de la muerte que se arrastra por sus huesos,
padeciendo la vida misma,
porque les robaron su hogar
y siguen caminando en las tinieblas.


 













martes, julio 07, 2026

«Salmo 9», de Mahmoud Darwish

Versión de Juan Carlos Villavicencio



 
Rosa más allá del tiempo y los sentidos,
eres un beso traído por las bufandas del viento,
mi locura me aparta de ti,
sáname con un sueño.

Me alejé de ti
para acercarme
− y encontré al tiempo.

Me acerqué a ti
para estar más lejos
− y me encontré con los sentidos.

Entre lo lejano y la cercanía
hay una piedra del tamaño de un sueño,
que no se acerca,
ni se aleja. 
Tú eres mi país.

No soy una piedra,
no puedo alcanzar el cielo,
no alcanzo a abrazar la tierra.
Sigo siendo un extraño, siempre un extraño.
















lunes, junio 29, 2026

«Un humano colgado / 1964», de Salem Jubran

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Uno de los juguetes que apareció en el mercado israelí
fue el de un «árabe ahorcado».

¡Un cuerpo humano colgado
es el juguete más llamativo
la más dulce diversión expuesta 
para los niños en el mercado!
No, ya no quedan
se agotó hace días
no lo busquen, ¡dile a tu hijo
que hace días se agotó! 

Oh, espíritus de aquellos
muertos en los campos de concentración nazi –
el ahorcado
no es un judío en Berlín.
El ahorcado es un árabe
como yo, uno de mi pueblo
ahorcado ahora por tus hermanos,
¡ahorcado por los nazis camuflados
de Sión!

Espíritus de las víctimas
de los campos nazis –
¡Si sólo supieran!
¡Si sólo supieran!
















lunes, junio 15, 2026

«Te llamo», de Tawfiq Zayyad

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Te llamo 
tomo tus manos y las sostengo con firmeza
beso la tierra bajo tus pies
sé que daría mi vida por ti.

Te ofrezco la luz de mis ojos,
el fuego de mi corazón:
porque esta tragedia que sufro
es sólo una mínima parte de tu dolor.

No me he guardado nada por mi patria
ni subestimado el poder de mis manos 
para enfrentar con coraje al invasor. 
Un huérfano dispuesto a morir.

Llevo sobre mis hombros la sangre de mi pueblo
me verás levantar mi bandera en alto
y proteger una montaña vestida con el verde de los olivos
que guarda las tumbas de mis antepasados.
Te llamo. No dejaré de llamarte.

















jueves, junio 11, 2026

«Segunda cuarentena con abdel hamil hafez», de Safia Elhillo

Traducción de Helena Mariño





la letra no puede                      traducirse
el árabe      es todo verbos      para lo que
permanece quieto          en otros idiomas
تصبح             amanecerse             lo que la
traducción        despertarse        no puede
honrar     no puede contener    es la rima
con la que           تسبح nadar            hacer
de la noche                 un cuerpo de agua

estoy aquí ahora          y no estoy pletórica
tengo veinticuatro años      y estoy siempre
enferma    pequeña para mi edad y siempre
traduciendo                     no puedo dormir
a través de la noche

ningún idioma                        me ha dado
la rima                  entre               océano y
herida                  que sé             que existe
a veces                         cuando los médicos
me sacan sangre                                siento
la palabra en el borde               de la lengua

halim canta             أغرق                aghraq
me estoy ahogando          me estoy ahogando
la única palabra              para toda el agua
en su garganta                  no es traducible

halim canta                    enséñame a matar
la lágrima antes de que caiga    halim canta
no tengo experiencia                   en el amor
ni tengo una barca                 y yo sé que él
no puede descansar            no puede nadar
a través de la noche

estoy buscando           una voz            con
una herida en ella      un hombre que solo
podría haber muerto     por algún tipo de
ahogamiento   deja que la canción se tome
su tiempo       deja que el océano se vuelva
a cerrar



en Los hijos de enero, Visor, 2022





Fotografía original de Ahmed Aladdin Abushakeema


















domingo, junio 07, 2026

«Bala perdida», de Mazen Maarouf

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Luego de cruzar el living,
la biblioteca,
el pasillo
y la foto que nos une
en un viaje a Nahr al-Kalb
y luego de pasar frente a la lavadora
y a mi madre (exhausta
a pesar de la lavadora),
una bala perdida 
se desvió levemente de su rumbo 
—por la fuerza 
de gravedad— 
para instalarse finalmente
en mi cabeza 
hasta matarte.






Fotografía original de Raphael Lucas
























jueves, mayo 28, 2026

«El sendero en la oscuridad», de Ghassan Zaqtan

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Están gritando —
pero la noche es demasiado oscura para mirar
una mano apuntando al Sur

una tierra que se ha hundido en las sombras,
una procesión de mortajas blancas,
un sendero de alfombras azules para orar.

Padre, padre, ¡despierta a tus hijos!
¡Deja de asomarte a la ventana!
¡Líbrate de esa tristeza!

Mira —
por fin puedes caminar a través de
una tierra colmada de verano.

¡Despierta a tus hijos!
Déjalos volar a través de este sueño
mientras una pandereta marca las diez en punto

Luego observa
cómo nos escabullimos de nuestras cuevas en las colinas —
una manada de lobos hambrientos



















miércoles, mayo 20, 2026

«Una historia», de Salma Khadra Jayyusi

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Mi suegro se va a la cama
duerme con su esposa, se levanta,
se baña y reza a Dios en busca del Paraíso.

Esa es la ley de Dios y del Profeta:
un insaciable río de besos,
sueños con huríes como serpientes
retorciéndose entre sus muslos,
su idea de fiesta en la cama 
con una verga exhausta
labrando en su mujer, sembrando niños.

También mi marido adora a la pulga lasciva,
normalmente pueden encontrarlo
metiendo dinares en cajas
para comprar una segunda esposa.

En cuanto a mí llevo una cicatriz
en mi ceño de bucanera
mientras navego con el viento a todas partes,
esposa del exilio,
con mi pueblo muerto o moribundo,
con mis hijos lámparas en las ventanas
de mi casa sacudida por la tormenta.
¿Y mi país? Mi país 
es una luna de tristeza ausente
y el cadáver de mi madre
vaga por las colinas,
mientras congelado el viento vela su tumba.
















domingo, mayo 10, 2026

«Excepción», de Mourid Barghouti

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Han llegado todos:
río y tren
sonido y barcos
cartas y luz
los telegramas de consuelo
la invitación a cenar
la valija diplomática
la nave espacial
han llegado todos
todos salvo este paso mío
que no puedo dar en mi país.















domingo, mayo 03, 2026

«Un día», de Khairi Mansour

Versión de Juan Carlos Villavicencio



 
¿De qué arco brotó este día
flecha de plata
que se hundió profunda en nuestras cinturas
que nos inclina hasta el atardecer
esperando que caiga la noche… desde el otro lado?
















martes, abril 21, 2026

«Semillas volando», de Khaled Abdallah

Versión de Juan Carlos Villavicencio




Una anciana, que ha vivido todas las estaciones,
vaga por la tierra recogiendo manzanilla.
 
Cada flor en su delantal es una estrella,
su delantal es el cielo. Cuando llega a casa,
 
las esparce para que se sequen como conchas en la playa –
para traer buena suerte, para susurrarnos el futuro.
 
Brilla su tatuaje al sol, resplandece una estrella
dentro de sus pendientes de oro, seca la manzanilla.
 
Su mano, cubierta de henna tatuada con los nombres de Dios,
hilaba la lana del rebaño, bordaba
 
los vestidos de boda, aún recoge las flores secas.
Pero a la siguiente estación, cuando el futuro se asomó,
 
los susurros quedaron en silencio. Fue enterrada con sus antepasados.
Y sin embargo, como por casualidad, arte de magia o por milagro
 
la manzanilla crece cada temporada detrás de casa.
Muchas semillas han volado lejos. Estas permanecen aquí.