A las cuatro de la mañana el tren llega a una estación
una estación pequeña y se detiene tres minutos
Dentro de su compartimiento un hombre
se sienta en la cama se viste Siente que
tiene que bajar sí o sí que estos
son tres minutos que no pueden faltar
en su viaje Sólo se trata
de caminar un poco por el andén
estirar brazos y piernas moverse
Sobre el andén no se ve ni una persona
Hay algo desconocido en la atmósfera
Camina el largo entero de dos vagones
acelerando su paso lentamente
Suena la chicharra Sube a tiempo
y le dirige a la empleada
–una chica con permanente–
una sonrisa sin significado Estos
son tres minutos que no podían faltar
en su viaje Quizás
realmente era su destino
en Un país mental. 150 poemas chinos contemporáneos,
Gog y Magog, 2023

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