viernes, agosto 08, 2014

“De lo desgraciadamente sucedido entre un exiliado interior y un retornado”, de José Ángel Cuevas








Se saludan se abrazan después de 14 y medio años más o menos
con toda la emoción del caso
toman asiento
uno pide café barros luco y el otro cerveza y completo
yo me gano 2000 dólares en una tarde afirma el de París
he llegado a lo máximo dice A
yo he bajado y bajado sin remedio dice B
estoy topando fondo
y canta una canción deprimente

se echan un par de tallas
hablan de almejas y corvinas
de un supuesto Chile profundo pregunta el retornado
el europeo
cómo pude hacer sido amigo de este concha de su madre
piensa B
A sigue extrapolando infiere ciertos logros
habla de los contextos alude a la teoría
de Von Bertalanfy
le ofrece limpiar un departamento le pagará algo
Se juntan al día siguiente A le regala una camisa vieja a su ex amigo B
bromean en la mesa

A hace ofertas que después no cumple.
Pasan los días/  B lo conmina a cumplir con lo pactado
A se va por la tangente, dice que no puede
que no tiene sencillo
pero que otros harán unos almuerzos en París
Cada dos años más o menos
A se enoja
B lo escupe
A golpea
B cae
A y B se separan para no volver a verse
en el resto de sus vidas.



en Adiós muchedumbres, 1989












jueves, agosto 07, 2014

"Poeta en el Edén", de Alfredo Fressia





No, Señor,
nunca huiré del Paraíso, tengo en mí
la leche eterna de los padres y los hijos,
y escribo poemas para la nostalgia.
No, Señor,
nunca seguiré el rumbo imprudente
de los cuatro ríos, el que impele a los nautas
hacia el mar de monstruosas criaturas.
Habían podado las ramas de oro
que brillaban en el árbol de la vida.
Y ahora me llaman como almas.
No, Señor,
nunca comeré del árbol prohibido.
Apreté tantas veces en mi mano
las frutas suculentas. Aspiro
los perfumes seductores,
—Et d´autres, corrompus, riches et triomphants—
Nada sabes de mis íntimos
paraísos artificiales, y te ofrezco las costillas
húmedas y turgentes
para que sigas modelando al mundo
mientras duermo.
Soy un niño inmenso
escribiendo dócilmente en el barro del Edén.
Tengo un muñeco de porcelana blanca.
Balbucea.






en Poeta en el Edén, 2012




















miércoles, agosto 06, 2014

“© Copyright”, de Nadia Prado








Tres poemas


*

En el bar los parroquianos me llaman para que haga un divertimento y recite algunas cosas. Los dueños del local se acercan para tomarse fotos conmigo, con aquella ficción se regocija mi corazón latino. Alguien me invita uno, dos, varios whiskys, pienso recordando a mi madre: soy famosa. Mientras saco las venas con las que antes escribía y la cabeza rota como si fuese una cuenca que da vueltas en la yema de mi dedo, mi brazo sangra como hace diez años, cuando nací sencillamente vestida y entera de llagas adentro delirando por alguien que me amaba, pero rezó para odiarme. Mis uñas arañan la tierra, soy un muerto enterrado vivo, mi mano quiere esconderse, pero el cuerpo resucita. Sacudo los ojos y se me caen como si fuesen polvo, escriben como mi vena cadáver escribe, ciega y muda, atenta a lo que dice cuando de un solo chasquido de víbora se encona con el viento. No comprendo cuando hay que callar, cierro los ojos en silencio.




*

Intenté seguir con las palabras que había borrado una y otra vez la miga de pan, pero en la cabeza no se borraban. Los sonidos en silencio, como si cada letra se hubiese quedado muerta, como si yo estuviera muerta. Durante días intenté decirme tanto, pero en mi boca se colaba el viento. Era verano, no coincido con que era verano, pero todo dice que fue verano.




*

Llevo palabras sobre las manos, como monedas las entrego para comprar mi sobrevivencia. Los centinelas ven mi cabeza rota y vencida y me dejan continuar, diseminada y aullante.
Unos cuantos días se me clavan como estacas.
Simulo estar vencida pero mi fe es grande.

Me arrojan en el desierto, pero mi boca tiene tantas palabras para beber y dejar en la arena.

Me dejan en la montaña.

Me dejan en los mares.

Mi madre llora sobre un puñado de tierra que parezco ser yo.



en © Copyright, 2003












martes, agosto 05, 2014

"Gaza", de Nathalie Handal





Alguna vez en una franja pequeña
oscuros agujeros engullían corazones
y un niño decía a otro,
retira tu aliento
cuando el viento de las noches
no sea más la tierra de los sueños.






Traducción de Javier Gutiérrez Lozano











lunes, agosto 04, 2014

“Israel es la sociedad más racista del mundo occidental". Entrevista a Shlomo Sand, de Ignacio González Orozco y Jean-Pierre Palacio







¿Israel se fundó sobre principios democráticos? ¿Puede justificarse la existencia de Israel a partir de antiguos derechos históricos? ¿Israel se defiende de Hamas? ¿Israel quiere realmente la paz? Son preguntas que atentan contra consignas oficiales ampliamente difundidas en Occidente, y a las que da respuesta uno de los intelectuales israelíes más controvertidos: el historiador Shlomo Sand (Linz, Austria, 1946), profesor emérito de la Universidad de Tel Aviv. Hijo de judíos polacos, supervivientes del Holocausto; veterano de la Guerra de los Seis Días (1967) y autor del polémico ensayo Cómo y cuándo se invento el pueblo judío (2008), Sand demuestra con su análisis que pueden mantenerse posiciones reflexivas y tolerantes aun en los momentos más difíciles de tan largo y sangriento conflicto.



Fuera de Israel, muchas personas se preguntan cuáles son los obstáculos que impiden la creación de un Estado multiconfesional, con capital en Jerusalén. Pero, en Israel, parece que nadie respalda esta opción. ¿Existe una corriente palestina favorable a esta solución?
Hace 130 años, la población árabe ocupaba toda Palestina. En ese tiempo, ¿qué hemos hecho los judíos? Confinar a los árabes en dos reservas indias, una hostil (la Franja de Gaza) y otra por el momento relativamente amistosa (Cisjordania). Hemos negado a ese pueblo su existencia como nación y su derecho a crear una entidad política. Ése es, seguramente, uno de los mayores obstáculos para la paz. La solución de un Estado único tiene una justificación moral evidente, pero no una viabilidad política. Después de tantos años de ocupación y guerra (se trata del conflicto más largo de la historia contemporánea), no creo en la posibilidad de un solo Estado. Me parece una propuesta infantil, sobre todo porque Israel es la sociedad más racista del mundo occidental. A mi entender, la solución estriba en dos estados con las fronteras de 1967, uno israelí —no específicamente judío, sino israelí, de todos sus ciudadanos— y otro palestino. Además, creo que ambos estados deberían unirse en una confederación, al cabo de cierto tiempo. Antaño, la izquierda radical palestina abogaba por un solo Estado, pero actualmente esta facción ocupa una posición totalmente marginal entre las fuerzas políticas palestinas.


Israel fue creado según los principios democráticos occidentales. Sin embargo, los ciudadanos árabes israelíes han denunciado en muchas ocasiones la vigencia de leyes étnicas discriminatorias. 
Israel no se fundó sobre los principios políticos democráticos al uso en Occidente. Es cierto que la cultura política israelí es relativamente liberal. Pero Israel, desde sus orígenes, se definió como Estado judío, no como un Estado de ciudadanos, judíos y árabes. ¿Qué quiere decir, en democracia, "Estado judío"? No hay que olvidar que un millón y medio de israelíes no son judíos, sino árabes. Me gusta poner como ejemplo el conflicto entre Catalunya y España: el Estado español no se define como exclusivamente castellano, admite una realidad cultural catalana. Yo defino a Israel como una etnocracia liberal. ¿Y por qué liberal? Porque ciertamente es pluralista, de otro modo yo no podría ser profesor en la Universidad de Tel Aviv.


En la línea argumental del filósofo y escritor israelí Yeshayahu Leibowitz (1903-1994), ¿piensa usted que la ocupación de los territorios palestinos ha corrompido a la sociedad israelí?
No estoy seguro de que sea exactamente así. El problema radica una vez más en el carácter etnocéntrico del Estado judío. Más que corrompido, creo que el Estado se ha vuelto cada vez más cínico, y creo que la corrupción de la sociedad se ha hecho más visible, pero ello ocurre en la mayoría de los países en estos primeros tiempos del siglo XXI.


Muchos europeos son acusados de antisemitas cuando critican la política de ocupación israelí, pero muchos israelíes son estigmatizados en Europa como genocidas cuando defienden la existencia del Estado de Israel, incluso si defienden un diálogo sincero con los palestinos para alcanzar un acuerdo de paz definitivo.
Hay muchos israelíes que están contra la ocupación y la guerra actual, tanto sionistas como no sionistas. A pesar de los abusos cometidos; de la ocupación de los territorios palestinos, que ha sido una tragedia; y de su política belicista, yo defiendo la existencia de Israel como Estado. No porque le reconozca los derechos históricos que reclama, sino por el solo hecho de su existencia, y también porque cualquier intento de hacerlo desaparecer traerá consigo nuevas tragedias. Yo comparo el origen de Israel con el de un niño que nace a raíz de una violación. Israel nace de la violación de la población árabe local, pero ya no puede desaparecer. Acabar con el conflicto obliga también al reconocimiento de un Estado palestino, hecho que Israel sólo acepta con la boca pequeña.


Un crimen abominable, el asesinato de tres adolescentes israelíes, dio lugar a un crimen no menos repugnante, el asesinato de un muchacho palestino. La reacción del Gobierno israelí ante el primero de estos sucesos fue militar, no policial, como hubiera sido normal ante actos de esta naturaleza.
Ante todo debe decirse que Hamas no tuvo nada que ver con el asesinato de los tres colonos israelíes. Sin embargo, esa fue la excusa para que Israel atacara nuevamente Gaza con toda su fuerza militar. Previamente a este suceso, Israel había vuelto de detener aproximadamente a la mitad de los activistas de Hamas liberados en 2011, a cambio del sargento Guilad Shalit. Volvió a arrestarlos sin ninguna prueba contra ellos. Era una declaración de guerra y Hamas no podía dejar de responder. Hamas me parece un régimen espantoso por la islamización forzada de la sociedad, pero tiene motivos para reaccionar, del mismo modo que la Unión Soviética tenía razones para defenderse de la agresión nazi en 1941, aunque la dictadura estaliniana fuera aún más espantosa que la de Hamas. Por otra parte, me parece buena señal que Hamas haya renunciado a las acciones terroristas que practicó en el pasado, y eso a pesar de los daños que Israel está causando a la población civil de Gaza. Israel ha roto todas las reglas del juego.


La memoria es un elemento constitutivo fundamental de la personalidad individual y colectiva. Cuando hay tanta herida abierta en ambos bandos, ¿es posible negociar y llegar a acuerdos? ¿Cómo pueden superarse estos sentimientos enfrentados?
Estoy de acuerdo en que existe la situación sobre la que me pregunta, pero usted sabe que la memoria no es un mecanismo automático, sino un contenido elaborado. La memoria colectiva es completamente diferente de la memoria individual, en tanto que producto de la educación; la construyen los maestros, los historiadores... Si usted da crédito a los libros escolares de Israel, verá que cualquier soldado israelí puede considerarse descendiente directo de los guerreros del rey David. Muchos israelíes creen que su historia ya fue escrita hace tres mil años. La educación fabrica la identidad colectiva actual. De ella también dependerá el futuro, y por ambas partes.


Hamas es un componente esencial del movimiento palestino, pero, aparentemente, no se presta a ningún acuerdo con Israel. ¿Cómo puede solventarse esta situación? ¿Hamas aceptará finalmente la existencia de Israel?
Estoy seguro de que Hamas llegará a aceptar la existencia del Estado de Israel según las fronteras de 1967, al igual que hizo en su momento la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Pero Israel, a mi entender, no quiere realmente la paz, porque se niega a reconocer cualquier forma de soberanía palestina sobre su propio territorio. Así lo mostró su acción contra la Flotilla de la Libertad (mayo de 2010). Puedo entender que la Marina israelí controlara aquellos barcos, para asegurarse de que no llevaban armamento, pero luego debía haber permitido que la flotilla siguiera rumbo a Gaza. Acciones así muestran que Israel representa un papel teatral de falso diálogo. Yo quisiera que Israel aceptara las condiciones de tregua solicitadas por Hamas, es decir, el levantamiento del bloqueo impuesto a Gaza. Desde hace ocho años, Gaza está completamente aislada del mundo, por culpa de Israel y con la complicidad actual de Egipto. Creo que es un compromiso de obligado cumplimiento para construir una paz verdadera.


Marwan Barghouti, uno de los líderes de la segunda Intifada palestina (2000-2005), que está preso en Israel desde 2006, ha sido presentado en muchas ocasiones como la persona capaz de conducir un proceso de paz estable. Una suerte de Mandela palestino. ¿Qué piensa usted sobre Barghouti?
No conozco personalmente a Barghouti, pero soy laico y estoy convencido de que es una personalidad de futuro; espero que sea un buen adversario político frente a Hamas. Por desgracia, no tiene ningún peso político actualmente, debido a su condición de preso.


¿Cree usted que asistimos a un fortalecimiento del integrismo religioso en ambos bandos? ¿Están perdiendo protagonismo los sectores laicos?
Como les he dicho, yo soy laico. Creo que unir política y religión es una perversión, y que introducir la religión en el conflicto solo puede conducir a la catástrofe. Por desgracia, el conflicto está aumentando la influencia islamista en la sociedad palestina, del mismo modo que crece la influencia religiosa judía en la sociedad israelí. El principal peligro no estriba en que la gente sea religiosa, sino en que lo sea el Estado; cuando la religión desborda el ámbito privado para tener una dimensión nacional, el enfrentamiento se agudiza.


Se dice que Gaza posee yacimientos de hidrocarburos y que Israel se niega a ceder su explotación a los palestinos.
Creo que solo son suposiciones. La raíz del problema de Gaza no es material, sino ideológica, y estriba en que Israel se niega a reconocer la existencia de una nación árabe palestina. No quiere aceptar la evidencia de la presencia del pueblo palestino, y no puede soportar ninguna expresión de independencia en Palestina. Israel no quiere la paz, pero representa un papel teatral de falso diálogo, ayudado por los Estados Unidos y ante la pasividad de Europa.


¿Los colonos judíos de los asentamientos cisjordanos representan un grave obstáculo para la solución del conflicto?
Los colonos no deben ser un obstáculo para la paz. En la Universidad de Tel Aviv hay estudiantes nacidos en los asentamientos que se muestran críticos con la ocupación; sin embargo, sus raíces están en las colonias. ¿Cuál es la solución? Puesto que creo en la posibilidad de dos estados soberanos, confederados, del mismo modo que hay árabes israelíes, los colonos podrían quedar en sus asentamientos como ciudadanos palestinos.


¿Cuál es su balance final acerca de la situación en que se haya el conflicto?
Por supuesto, sigo creyendo en el diálogo entre palestinos e israelíes. Pero mi visión es muy pesimista en estos momentos. Pienso que el proceso de paz necesita una ayuda exterior; necesitamos que Europa salga de su pasividad, porque el tiempo apremia.



en Público.es, Barcelona, 1 de agosto de 2014









domingo, agosto 03, 2014

"Nocturno", de Oliverio Girondo






Frescor de los vidrios al apoyar la frente en la ventana. Luces trasnochadas que al apagarse nos dejan todavía más solos. Telaraña que los alambres tejen sobre las azoteas. Trote hueco de los jamelgos que pasan y nos emocionan sin razón.

¿A qué nos hace recordar el aullido de los gatos en celo, y cuál será la intención de los papeles que se arrastran en los patios vacíos?

Hora en que los muebles viejos aprovechan para sacarse las mentiras, y en que las cañerías tienen gritos estrangulados, como si se asfixiaran dentro de las paredes.

A veces se piensa, al dar vuelta la llave de la electricidad, en el espanto que sentirán las sombras, y quisiéramos avisarles para que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones. Y a veces las cruces de los postes telefónicos, sobre las azoteas, tienen algo de siniestro y uno quisiera rozarse a las paredes, como un gato o como un ladrón.

Noches en las que desearíamos que nos pasaran la mano por el lomo, y en las que súbitamente se comprende que no hay ternura comparable a la de acariciar algo que duerme.

¡Silencio! —grillo afónico que nos mete en el oído—. ¡Cantar de las canillas mal cerradas! —único grillo que le conviene a la ciudad—.





Buenos Aires, noviembre, 1921











en Veinte poemas para ser leídos en el tranvía, 1922











Contribución a Dscntxt de Fernanda Toro Baltera











sábado, agosto 02, 2014

“La orquídea pintada”, de Ma Hsiang Lan







¿De dónde viene este viento con perfume de orquídeas? Por él salgo a desafiar el frío. Demasiado pobre para comprar orquídeas, pinto una sobre una hoja de papel.

De una verdadera flor en su tallo nadie tiene piedad, pero esta pintada no teme ni el viento frío ni la lluvia aleve.


en Poetas chinos, 1958











viernes, agosto 01, 2014

"Crisis", de Juan Carlos Abril

Dos poemas




Solsticio

Ramus aureus

Inquietud sin objeto, faldas
y anatomía. A medianoche
igual decir motivos o gusanos.

Desde la cima lanzas
discos de fuego al aire, ruedas
en llamas que descienden

nutriendo sueños líquidos;
y una mancha parece el bosque:
tu imagen reducida. Tiemblas

como las hojas de los árboles.





Fotosíntesis


Máquina y traza al acabar la noche
la luz en luces, que se imprimen
como despojos quebradizos.

No obstante, acaban sólo en la retina:

apunta el alba y después rompe
cegando, sus señales y los rastros
en sales invisibles, de plata, que flotaban…













Pre-Textos, Valencia, 2007