domingo, octubre 20, 2013

“Tentativa de soledad”, de Humberto Díaz Casanueva










Por mis lados dormidos, siempre en pos de una claridad
he descendido hasta mirarme frente a frente.
Escribo las tristezas con mi vieja flauta de sombras
mientras en los vasos de vino bebo mis diversos rostros.
Sin llorar despojándome de tantos enigmas mortales
aguardo al alma que fugitiva viene de su pasado
buscando una frente dormida para descender hacia la noche.
Quiero estar solo en mi gran espectro, mis miradas desiertas;
mis cantos me duelen por no terminar en su propio delirio,
apenas reluzco en ellos, apenas voy escurriéndome
como el rocío baja de los ojos de las sombras.
Quiero ser mi propio testimonio, la realidad de mi signo,
mas, ¿qué pueblo inmenso galopa, respira, sufre?
El pecho de raíz turbado está con ajenas substancias.
Vacila esta vena que entra a mi frente desde el crepúsculo
tan vasta como el pasado de fuego de una estrella;
de luz me deja sus señales mas su conjuro no alcanza,
que esta frente asila también malignos nudos.
¡Ah! el alma vuelve a huir con los pies helados del espanto,
adentro mío con cilicio estoy para devolver al día.



en Vigilia por dentro, 1931










1 comentario:

Claudio Perez dijo...

Gracias por compartirlo. Es tan dificil hallar uno de sus libros.